eldiario.es

Menú

CATALUNYA

Núria Lozano: “En estas elecciones nos jugamos la propia existencia”

Entrevista a la candidata d'EUiA a les eleccions europees: "Hem de reivindicar una Europa més democràtica i el paper de la política per sobre de l’economia i les empreses, un camí contrari al que està transitant, en aquests moments"

"Cal repensar el model d’Europa i anar cap a un model diferent, a una Europa de les persones, dels drets socials, on el primer siguin les persones, on l’economia estigui al servei de les persones i no a l’inrevés"

- PUBLICIDAD -
Núria Lozano, candidata d'EUiA a les eleccions europees.

Núria Lozano, candidata de EUiA a las elecciones europeas.

La abogada y sindicalista Núria Lozano ganó las elecciones primarias de Esquerra Unida i Alternativa para encabezar la lista de candidatos de esta opción en las próximas elecciones europeas. En consecuencia, ocupa el segundo lugar de la candidatura de ICV-EUiA, incluida en Izquierda Plural, donde ha quedado ubicada en el noveno lugar. Hay encuestas que le dan opciones de ser eurodiputada.

Hablan de “refundar” la Unión Europea. ¿En qué tiene que consistir esta refundación?

Cuando hablamos de “refundar” la Unión Europea nos referimos a que el suelo europeo se ha perdido por el camino. Cuando se inició el proceso que ha ido configurando las instituciones comunitarias actuales, teníamos un ideal de Europa fuertemente entroncado con el pacto social resultado de la Segunda Guerra Mundial y eso implicaba que había un diseño que ponía a las persones en primer plano, y dedicaba una atención fundamental a sus derechos, necesidades e intereses. Esto ha sufrido un fortísimo retroceso. Las personas somos casi la última consideración.

Hay que repensar el modelo de Europa e ir hacia un modelo diferente, a una Europa de las personas, de los derechos sociales, donde lo primero sean las personas, donde la economía esté al servicio de las personas y no al revés. Una Europa donde los valores del trabajo y el esfuerzo sean un elemento de primer orden y se consideren lo que son, un factor de cohesión social y no un elemento para modificar a la baja las condiciones laborales y crear una falsa competencia entre Estados, generando un “dumping” social sin precedentes.

Evidentemente, no queremos la Europa del austericidio que lidera la troika, que está llevando a millones de personas a una situación absolutamente desesperada, 129 millones en riesgo de exclusión social, 26 millones de parados,... Queremos un proceso constituyente que, teniendo en cuenta que el terreno donde se juega hoy la recuperación de nuestros derechos es Europa,cambie Europa para cambiarlo todo.

Ustedes hacen propuestas atrayentes, pero habrá quien las considerará utópicas. Hablan de un subsidio de paro común en toda Europa, un sistema fiscal y tributario común...

Si no participamos no podemos cambiar, no podemos potenciar otra manera de ver Europa. Nos planteamos estas elecciones en términos plebiscitarios. O son una ratificación de las políticas de la troika o son un rechazo frontal de estas políticas. Es imprescindible que la gente participe.

Si se consigue una mayoría diferente en el Parlamento europeo, hay muchas más posibilidades de poder cambiar cosas. ¿Y porque no ir hacia una homogeneización de los estándares sociales europeos? ¿Por qué tiene que tener unos requisitos diferentes en la prestación del paro un español o un irlandés?¿Por qué tiene que ser diferente la atención sanitaria o el servicio público de educación? ¿O por qué no se cumple la Carta Social Europea en lo que se refiere al salario mínimo, que dice que tiene que ser la media de los salarios pactados en convenio en los diferentes estados miembros?

Habría una voluntad distinta de hacer las cosas. Ya existen normativas como la Carta Social Europea que son sistemáticamente incumplidas. Lo que hace falta es que se adopten medidas sancionadoras contra los Estados que no la cumplen, del mismo modo que se les sanciona o a las empresas cuando vulneran las normas de la competencia. También se les tendría que sancionar cuando vulneran las normas comunitarias que tienen que ver con las condiciones de vida y trabajo de la gente.

¿Confían en que se configure una mayoría parlamentaria suficiente para imponer estas ideas en Europa?

Hay posibilidades de que la mayoría sea diferente de la actual. Y trabajaremos tozudamente para conseguirla y no sólo nosotros sino los aliados que tenemos en los diferentes estados: el partido de la Izquierda Europea, Esquerra Unida i Alternativa, Iniciativa per Catalunya-Verds, los Verdes en los diversos estados europeos,... Se trata de sumar fuerzas, de compartir puntos de vista, confluir, también con movimientos sociales, con organizaciones de la izquierda social, para modificar esta situación.

Pensamos que hay una posibilidad de que haya una mayoría diferente de la actual, que se caracteriza por una mayoría avasalladora del grupo Popular y Socialista, y de que tengamos una proporción muy diferente.

En los últimos años, la mayoría actual ha impulsado unas políticas económicas y sociales que han llevado a una situación de crisis humana que ha hecho que mucha gente dejase de confiar en Europa. Si se mantiene esta mayoría, será muy difícil recuperar esta confianza.

Nos llegan nuevas exigencias de recortes por parte de las autoridades comunitarias. Es decepcionante esta insistencia en las recetas que nos han llevado a la situación actual. Nosotros oponemos al pesimismo de la razón, el optimismo de la voluntad. Somos tozudos. Rebelarse y luchar siempre es necesario y siempre da resultados.

Si se revalida la mayoría actual, seguiremos confrontándonos con las políticas de la troika. No tiraremos la toalla. Ni nosotros, ni Siryza en Grecia, Die Linke en Alemania,... Lucharemos en toda Europa contra estas políticas que aplican los gobiernos, algunos de forma más complaciente y otros simplemente capitulando.

La rebeldía no se acaba el día 25. Sea cual sea el resultado electoral, continuaremos plantando cara a las políticas de la troika.

¿Con qué aliados cuentan para sacar adelante sus propuestas?

Es un momento para llegar a la máxima confluencia posible. Estamos intentando trabajar todos los aliados europeos de la forma más colectiva posible. No siempre el partido de referencia europea es el mismo pero los objetivos son comunes y lo intentamos potenciar. Estamos trabajando dentro del partido de la Izquierda Europea de forma muy activa, sobretodo últimamente en el tema de la deuda pública.

Algunos grupos xenófobos y de extrema derecha defienden propuestas como las de Izquierda Europea en el ámbito económico y social, y obtienen votos en franjas de gente trabajadora y humilde. ¿Qué importancia da al incremento de estos grupos que auguran los sondeos?

Nos preocupa mucho. Hemos participado en la presentación pública del Manifiesto de Unitat contra el Racisme i el Feixisme y hemos adquirido compromisos tanto en el Parlamento europeo como fuera, respecto a estos grupos. La situación económica es terreno abonado para manipular los sentimientos de la gente y que proliferen expresiones xenófobas, populistas, de extrema derecha o, incluso, puramente fascistas, que azuzan el odio e invitan a la violencia contra determinados colectivos.

Pero también es preocupante la actitud de partidos que no entrarían inicialmente dentro de estas categorías pero que están utilizando discursos muy parecidos. El candidato del PP Santi Fisas, por ejemplo, ha hecho declaraciones culpabilizando a los inmigrantes de que el Estado español no salga de la crisis.

Precisamente porque parece que la situación económica y social es terreno abonado para estos grupos, la lucha contra el fascismo no es sólo contra sus expresiones políticas organizadas sino contra las políticas de la troika que generan violencia económica en toda Europa y empujan a la gente a caer en esta trampa.

Se pueden hacer las mismas afirmaciones y tener prácticas muy alejadas. Nuestra práctica política está en las antípodas de “Amanecer Dorado”, en Grècia, o “Vox”, de Alejo Vidal-Quadras. No tenemos nada que ver.

Se cuestiona que los políticos europeos sean autónomos y que, en el fondo, no hacen otra cosa que aplicar las directrices que les imponen los grandes grupos de poder. ¿Puede haber una mayoría alternativa de izquierdas en el Parlamento europeo, pero que no plante cara a esos poderes?

Habría que vencer resistencias de todo tipo. Tenemos que reivindicar una Europa más democrática y el papel de la política or encima de la economía y las empresas, un camino contrario al que está transitando, en estos momentos. Con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que se está negociando con un secretismo importante, nos encontramos con que hay una nueva confiscación de la soberanía popular, poniendo a los grupos de poder económicos al mismo nivel jurídico que los Estados. En el Congreso de los Diputados, el PP, el Partido Socialista, UPyD, CiU... se han negado a la convocatoria de un referéndum sobre este tema y a hacer un debate parlamentario. Tenemos que huir de estas prácticas.

Todo el mundo dice que le preocupa mucho la abstención pero tampoco parece que se haga gran cosa para animar la participación ciudadana.

Si hay abstención es porque hay alguna cosa que no funciona. El 25 de mayo nos jugamos mucho. Son quizás las elecciones al Parlamento europeo más importantes de nuestra historia. Nos va la propia vida, los elementos más cotidianos que nos permiten hacer frente a nuestra existencia, nuestro día a día.

Todos y cada uno de nosotros tenemos mucho que decir. Queremos decidir y lo queremos decidir todo. Queremos decidir qué políticas se aplican en Europa, y que acaban aterrizando en nuestro país. Y si no vamos a votar, no decidimos nosotros sino que nos lo vuelven a decidir ellos. Queremos ser protagonistas de nuestra existencia y consideramos importante ejercer el derecho al voto. Incluso si no se tiene decidida una opción política, recomiendo votar en blanco. Pero hay que ir a votar.

  ¿En Cataluña había que hacer una campaña distinta de la de Madrid, Londres, París a Berlín?

Esta vez ha tenido unas características ligeramente diferentes porque es inevitable que tengamos sobre la mesa la cuestión del derecho a decidir, un elemento que no interviene en el resto de campañas. En nuestro caso, es una cuestión que va del brazo de la lucha contra las políticas austericidas. Queremos tener derecho a decidir pero decidirlo absolutamente todo y queremos tener voz y voto sobre las políticas que se aplican en nuestro país y no sólo en las que afecten el futuro que podamos tener como pueblo.

¿Con qué resultado estarían satisfechos la noche del domingo?

Desde nuestra perspectiva de trabajo unitario y teniendo en cuenta el componente plebiscitario que otorgamos a estas elecciones, para nosotros lo más importante es que las opciones que están en contra de las políticas de la troika obtengan buenos resultados. Es evidente que a nosotros nos gustaría obtener buenos resultados, pero no son un fin en ellos mismos. Son un instrumento para trabajar para la gente. Si queremos modificar las cosas, acabar con la desafección, que la gente mejore sus condiciones de existencia es imprescindible que el mayor número de fuerzas contrarias a las políticas neoliberales en toda Europa obtengan el mejor resultado posible como plataforma de trabajo y de lucha contra estas políticas.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha