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El Colectivo Estudiantil hará un referéndum sobre el 3+2 en Ciudad Real

La asamblea ciudadrealeña ha decidido cambiar la huelga de esta semana por actividades que informen de la repercusión que tendrá el cambio de programa educativo, especialmente el económico.

Consideran que el precio de una matrícula pasa de los 5.000 euros de media a los 14.000 que costará.

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Manifestación por la universidad pública, Ciudad Real / Foto: el CRisol de Ciudad Real

Los estudiantes tendrán la última palabra para decidir su postura sobre la aplicación del Real Decreto de reducción de los años de grado, el 3+2, en el Campus de Ciudad Real. Este es el acuerdo que se ha alcanzado en la asamblea informativa que el Colectivo Estudiantil de Ciudad Real ha celebrado en la UCLM, en sustitución de una huelga que considera llega a destiempo, sin una organización previa del alumnado y el profesorado para generar protestas a la reordenación de los grados. 

El acuerdo se ha quedado en eso, falta por decidir el modo en que se gestionará esa consulta en el Campus de Ciudad Real. El próximo lunes, en la asamblea que semanalmente celebra el Colectivo Estudiantil, se decidirá el modo de desarrollarlo. 

Mientras, la asamblea de hoy ha servido para que los profesores muestren también su preocupación por una reforma que les afectará de forma directa. Estela, una profesora, recordaba que el 3+2 les afectará a los maestros de forma directa, indicando que para impartir un máster sólo pueden ciertos docentes, titulares y acreditados por la Aneca (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). El resto de profesores, asociados o ayudantes, ante la disminución de docentes, se pueden ver en la calle cuando se aplique la modificación de grados. 

Por su parte, Jorge García, otro de los profesores de la UCLM que ha intervenido en la asamblea, recordaba que la moratoria y la negativa de los rectores puede ser fácilmente doblegada. “Se anticipan nuevos recortes por parte de la comunidad educativa”, indicaba García que recordaba que la mayoría de fondos de las universidades provienen de las comunidades autónomas y que pueden continuar los recortes de estos años en las subvenciones nominativas. Cuando las universidades digan que con lo que dan no pueden asumirlo, la respuesta de la administración será tan sencilla como “reducir de cuatro a tres años” los grados y abaratar costes “por la vía del capítulo 1″, el despido de personal. “No es una cuestión estudiantil sino de toda la calidad de la enseñanza”.

En este sentido hay que recordar que esos nuevos recortes en la universidad ya han sido avanzados esta semana cuando la Secretaria de Estado de Universidades dijo que el sistema universitario actual es “insostenible”. 

Mientras los estudiantes resaltaban que “el 3+2 no es solo una cuestión económica” sino que habrá dos tipos de universidades, las de primera, con los masteres especializados, y las de segunda.  Algo que supondrá que al final haya dos tipos de estudiantes, los del 4+1, el Plan Bolonia actual, y quien pueda permitirse el 3+2. La pancarta que presidía la asamblea lo mostraba de forma clara, el precio de la universidad se multiplica “por tres” de la licenciatura de cinco años, y sus 5.000 euros de matrícula, al 3+2 que los universitarios consideran que tendrá un coste de 14.000 euros.

Entre medias, la exposición del Colectivo Estudiantil de Ciudad Real se ha centrado en el discurso de que hay que equipararse a Europa y que se ha empleado para aprobar el 3+2. El Colectivo recordaba que siempre se pone el ejemplo de Italia o Alemania, precisamente dos países donde el precio del grado y el máster es el mismo. En España el máster siempre resulta más caro, por ejemplo, en la UCLM y para este curso un 80% más aproximadamente en función de la modalidad de estudios. 

“Es el momento que espabilemos” y buscar que los estudiantes se guíen por “trabajo, organización y trabajo”, indicaban desde el Colectivo Estudiantil para explicar por qué no hay convocatoria de huelga en Ciudad Real. C onsideran más interesante la concienciación y crear un movimiento estudiantil fuerte que permita paralizar el decreto.

Mientras en la asamblea se debatía sobre la solidaridad de los estudiantes y la necesidad de implicar a quienes hoy estudian bachillerato. “A ellos les afectará”, recordaban, pero es necesario “crear un relevo” para que cuando termine la moratoria aplicada al Real Decreto por los rectores, el curso del 2017, se puede paralizar la implantación.

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