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Barceló regresa a Madrid con su trabajo gráfico en Calcografía Nacional

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Barceló regresa a Madrid con su trabajo gráfico en Calcografía Nacional

Barceló regresa a Madrid con su trabajo gráfico en Calcografía Nacional

Una serie de toros realizada para el libro de José Bergamín "La música callada del toreo", editado en Francia con el título "Soledad Sonora", es el último trabajo gráfico de Miquel Barceló que se muestra en la exposición organizada con motivo de la concesión del Premio Nacional de Arte Gráfico 2014.

Barceló fue galardonado con este premio, que concede Calcografía Nacional, en reconocimiento a una carrera de más de treinta años en los que ha investigado las posibilidades sintácticas y matéricas del arte gráfico, una actividad que compagina con la escultura, la pintura o la cerámica.

El premio conlleva la organización de una exposición así como dos grabados de Goya. En esta ocasión han sido tres los grabados, en agradecimiento a la donación por parte del artista del "Libro para ciegos", obra pornográfica en braille, de 1993.

"Tiene textos de un fotógrafo que es amigo mío y que es ciego. Tiene mucho que ver con mis primeros trabajos escultóricos", ha explicado el artista.

Las estampas de Goya elegidas por Barceló han sido "Palenque de los moros hecho con burros para defenderse del toro embolado", 1814-1816, de la serie Tauromaquia 17, "Tú que no puedes", 1797-1799, de la serie Caprichos 42, y "Buen viaje", 1797-1799, de Caprichos 64.

Durante la presentación de la muestra, Juan Bordes, académico delegado de Calcografía Nacional, ha anunciado el ganador de la XIX edición del premio que ha recaído en el también mallorquín José María Sicilia.

Barceló, que ha participado en el jurado con Bordes, Antonio Bonet, Chema de Francisco y Francisco Calvo Serraller, ha comentado que Sicilia es un gran amigo suyo "de toda la vida. Ha trabajado siempre investigando el grabado, en el que incluso hemos trabajado juntos en alguna ocasión en París. Es un artista que no ha dejado de avanzar".

Sobre su relación propia con el grabado, ha recordado que se inicio en los años 70 en Mallorca: "Iba por las noche a una imprenta en la que se hacían periódicos y allí trabajaba con las planchas. Luego hice litografías en París y trabaje con grabadores clásicos que habían trabajado con Tapies o Miró, fue muy emocionante".

En la muestra, que se inicia con el grabado "Lanzarote", de 1999, un autorretrato desfigurado del artista, se pueden contemplar gran numero de grabados relacionados con la tauromaquia. Los últimos, de este 2015, son los de la serie para el libro de José Bergamín.

"Me alegra mucho que en Francia se acuerden de Bergamín y lo hagan con un libro de toros, que es un tema muy político", ha señalado Barceló, quien siempre se ha declarado amante de la tauromaquia y que incluso tiene toros en su campo en Mallorca.

"Siempre me han gustado mucho los toros como tema de mis obras" y especialmente de su obra gráfica, una técnica que siempre ha usado "como una rama más de la pintura", ha explicado el artista.

Sobre cómo ve él los movimientos antitaurinos, señaló que "para abreviar, ya que es un tema tan largo, lo veo con estupidez. Nunca he conseguido explicar lo que son los toros a alguien que es contrario".

En la exposición, que ofrece un recorrido selectivo por las diferentes etapas de su creación gráfica así como los múltiples talleres en los que ha trabajado, se pueden contemplar también unos coloridos y llamativos carteles de los años ochenta.

"Son carteles que reciclaba para una segunda e incluso tercera edición, algunos de ellos incluso para un grupo de rock de amigos míos. Siempre me ha gustado ese pequeño juego de reciclaje", ha comentado Barceló a quien le gusta utilizar e investigar las diferentes técnicas del grabado "y lograr la máxima intensidad de sus posibilidades".

El Premio Nacional de Grabado es "un gran reconocimiento, sobre todo en los tiempos que corren, y un gran estímulo", según Miquel Barceló, quien vivió muy de cerca los recientes atentados de París.

"Fue atroz, en un principio no supe qué hacer, pero a la mañana siguiente me levante y me puse a pintar, pensé que era la única forma de responder a estas cosas". En su opinión "son niños matando a niños. Tiene algo de apocalíptico, es muy difícil explicar el horror".

Su estancia en Madrid le ha permitido contemplar el montaje de la exposición que el Museo del Prado dedicará a Ingres. "Es fantástica. Es curioso lo exótico que resulta; es un pájaro exótico en el Prado. Además, se aprecia lo diferente que es la pintura francesa de la española a pesar de su cercanía".

En marzo de 2016, Barceló inaugurará dos importantes exposiciones en París. Una en la Biblioteca Nacional, "donde se exhibirán obras inéditas de formatos muy grandes", y otra en el Museo Picasso.

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