eldiario.es

Menú

Cultura & tecnología

Binoche lleva a la Berlinale a una mujer que cae al abismo desde lo más alto

- PUBLICIDAD -
Binoche lleva a la Berlinale a una mujer que cae al abismo desde lo más alto

Binoche lleva a la Berlinale a una mujer que cae al abismo desde lo más alto

La actriz francesa, Juliette Binoche, desembarca una vez más, "agradecida", en la Berlinale, como protagonista de la cinta que abre el festival, "Nadie quiere la noche", de la española Isabel Coixet, una historia en la que interpreta a una mujer que cae al abismo desde lo más alto.

"Estoy agradecida de estar aquí. El festival escogió la película y nosotras nos quedamos como muy sorprendidas y contentas, porque es el momento de compartirla" y supone la posibilidad de que el filme pueda llegar a la gente y gustar, señaló Binoche en entrevista a Efe.

Ante la responsabilidad de abrir el festival, la actriz aseguró que "no puedes estar nervioso", porque "la película está hecha, así que, qué puedes hacer".

En "Nadie quiere la noche", Binoche interpreta a una mujer de la alta sociedad americana, Josephine Peary, que en 1908 quiere reunirse con su marido, el explorador Robert Peary, y compartir con él el instante de gloria de descubrir el Polo Norte.

La cinta cuenta el viaje épico de esta mujer por el más inhóspito de los lugares del mundo, sus aventuras y su encuentro con una mujer inuit, Allaka, interpretada por Rinko Kukuchi, que va a cambiar sus rígidas ideas sobre el mundo y la vida para siempre.

Josephine Peary es, según Coixet, una mujer sin escrúpulos, "arrogante, soberbia, antipática, capaz de pasar por encima de todo para conseguir lo que quiere", que se ve caer al abismo desde lo más alto.

"Sentir que desciendes, renunciar a tu ilusión, a este orgullo, requiere una especie de coraje. (Josephine Peary) se cree tan fuerte, tan importante. Al final, cuando estás frente a los elementos, a emociones que no esperabas, realmente te hundes", explicó sobre su personaje.

La depresión, agrega, de alguna manera ayuda a Josephine Peary a entender que debe darse por agradecida de continuar con vida.

La cinta tiene mucho que ver con "cómo nos vemos nosotros mismos como gente blanca en el mundo, tan poderosos, y vamos tan de arrogantes, con nuestra educación blanca", explica.

El interior de Allaka, la mujer inuit con la que establece, según palabras de Coixet, "un lazo entre el amor, la amistad, la dependencia, la simbiosis y la supervivencia", es diferente al de Josephine Peary, porque en su mundo "tiene que vivir con el frío, en condiciones muy duras" y "lo importante es sobrevivir", señaló Binoche.

Por eso, Allaka va "a la esencia" de las cosas", sin las mismas ataduras que la gente blanca.

Es una mujer, resumió, con un gran sentido del sacrificio, que también sufre y es consciente de que la muerte no está muy lejos.

Trabajar con Coixet, explicó Binoche, fue "hermoso", pues ambas compartían la misma pasión por la historia.

"Las dos estábamos muy centradas en cómo contar la historia, de la forma más clara y veraz. Ella (Coixet) es para mí como una pintora, pinta con la cámara. Filma al mismo tiempo que busca a dónde quiere llegar", explica.

Físicamente, asegura, rodar la película fue "duro", sobre todo en el estudio, donde hacía mucho calor y había que hacer creer que hacía mucho frío.

"Tienes que usar tu imaginación, pero eso es lo asombroso de la actuación", señaló Binoche, quien aseguró que cuando se metía en su papel, a pesar del calor del plató, estaba congelada.

Después de la Berlinale, Binoche regresará a los ensayos en el escenario del Barbican Theatre en Londres en el papel de Antígona, en una contemporánea de la tragedia de Sófocles dirigida por Ivo van Hove, que la llevará seis meses de gira.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha