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El CDN reivindica el "optimismo" de Jardiel Poncela en una "época de trincherismo"

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El CDN reivindica el "optimismo" de Jardiel Poncela en una "época de trincherismo"

El CDN reivindica el "optimismo" de Jardiel Poncela en una "época de trincherismo"

Con el estreno de "Jardiel, un autor de ida y vuelta", el Centro Dramático Nacional (CDN) reivindica, "deliberadamente" y "con 80 años de retraso", el "optimismo" en tiempos de "trincherismo" de Enrique Jardiel Poncela, "Everest de nuestro teatro" y, a pesar de ello, autor largamente discutido.

"Es de justicia que el teatro público español reivindique a una figura que va y viene en cuanto a reconocimiento, probablemente porque cultivó la comedia", ha afirmado hoy en la presentación ante los medios Ernesto Caballero, director de esta obra en la que se abordan otros dos estigmas que lo persiguieron siempre: su posicionamiento político durante el franquismo y sobre la mujer.

Será el próximo viernes cuando se estrene el montaje, que utiliza el propio Teatro María Guerrero como escenografía y que mediante mecanismos metateatrales incluye soliloquios de Enrique Jardiel Poncela en el preámbulo y entreactos de una de sus obras más aplaudidas, "Un marido de ida y vuelta", que se representa íntegramente.

Escrita en 1939, narra la historia de Pepe (interpretado por Jacobo Dicenta), marido de Leticia (Lucía Quintana), quien fallece repentinamente durante la preparación de una fiesta de disfraces, no sin antes hacerle prometer al apuesto Paco Yepes (Paco Ochoa) que no se casará con la viuda. Incumplida la promesa, el fantasma del difunto, vestido de torero, se reaparecerá para pedir cuentas.

"Es una gran fiesta teatral, una obra perfectamente construida que, más allá del divertimento, encierra la gran premisa de que lo único que nos redime es el amor, así como una reflexión amarga sobre la incapacidad de recuperar lo irrecuperable, pero todo desde el optimismo", ha subrayado Caballero.

Empeñado en que "la comedia sea reconocida como un género que nada tiene que envidiar a otros supuestamente más nobles", este habitual del Teatro de la Abadía y director del Centro Dramático Nacional desde 2012 ha apelado "a la necesidad de recuperar la alegría y el sentido del humor en tanto algo que nos preserva frente a posturas sectarias que tienden a empequeñecernos y enfrentarnos".

Para Caballero, "su actitud sigue siendo incomprendida hoy, en un mundo que se mueve en un trincherismo a veces de tebeo", razón por la que "el CDN ha querido deliberadamente programar una obra optimista", bajo la consciencia simultánea de que "todas las comedias encierran un dolor".

De hecho, la obra arranca con un texto "nada cómico", escrito por Jardiel (Madrid, 1901- Madrid, 1952) "cuando ya sabe que va a morir" y en el que "narra la vida de penalidades y estrecheces que lleva".

"Decía que escribía sobre lo que tiene que ser chiste y a veces lo hacía a pesar de no estar de humor", ha destacado Dicenta, encargado de asumir también su voz en la obra.

A través de él se ponen palabras a la postura política de Jardiel Poncela, un autor "tolerado en el franquismo, al que sus compañeros de viaje, la mayoría exiliados, no le perdonaron que se quedara y que no solo no lo fusilaran, sino que tuviera más de un éxito, en una sociedad con las heridas abiertas e hiperidiologizada", ha explicado Caballero.

"No sé lo que soy, pero sí lo que no soy", llegó a decir el célebre dramaturgo en un intento por definirse, en un momento "en el que se estaba perdiendo el sentido del humor, en el que se miraba al otro como un enemigo y en el que el matiz empezaba a ser sospechoso".

En realidad, según ha destacado su nieta, la actriz Paloma Paso Jardiel, quien también participa en el montaje, él estuvo prohibido en ambos lados, en el republicano y en el franquista, que llegó a censurarlo "más de 10 veces".

Paso Jardiel nació un año después de la muerte de su abuelo, pero creció en una familia en la que su espíritu "flotaba en el ambiente".

"No se crió en un ambiente machista. Él admiraba especialmente a su madre, que era pintora y que fue la primera mujer que ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando", ha señalado esta artista que se ha dicho "ajardielada".

Sobre este punto también ha incidido la actriz Lucía Quintana, que interpreta el papel femenino principal. "Leticia hace un viaje maravilloso y completísimo, y yo no le he encontrado el lado machista. De hecho, es un gran acto de amor lo que hizo con esta mujer", ha señalado.

La obra "Jardiel, un escritor de ida y vuelta" se representará en Madrid hasta el 8 de febrero, con funciones accesibles para personas con discapacidad auditiva y visual los días 12 y 13 de enero.

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