eldiario.es

Menú

Cultura & tecnología

Cameron Carpenter dice que el órgano "no es el instrumento de Dios, sino de la gente"

- PUBLICIDAD -
Cameron Carpenter dice que el órgano "no es el instrumento de Dios, sino de la gente"

Cameron Carpenter dice que el órgano "no es el instrumento de Dios, sino de la gente"

El organista Cameron Carpenter ha lamentado hoy la crisis que vive su instrumento, "que se ha convertido en un fantasma de lo que fue", y se ha mostrado dispuesto a devolverlo al "lugar central en la música", por el método de demostrar que "no es un instrumento de Dios, sino de la gente".

El 'enfant terrible' de la música clásica, que mañana debutará en en el Palau de la Música Catalana, cuenta con un repertorio que va desde la música litúrgica hasta el jazz y el pop, pasando por Mahler y Liszt.

Pero hoy no ha querido desvelar que interpretará en su primera visita a Barcelona porque, según ha dicho, todavía no ha podido ensayar con el órgano del Palau de la Música, y hasta que no lo haga no conocerá sus posibilidades.

El norteamericano ha llegado a Barcelona a primera hora de la tarde y se ha dirigido directamente al Palau de la Música, donde se ha presentado ante los periodistas con un elegante traje blanco y un chocante peinado en forma de cresta.

Un aspecto poco habitual en el mundo de la música clásica, pero acorde con el espíritu transgresor y la mirada revolucionaria de este músico de 34 años.

En su opinión, "el órgano está en crisis, y decir lo contrario es esconder la cabeza debajo del ala".

Por esa razón, se sulfura cuando oye a otros organistas escudarse en actitudes "arrogantes" ante la desolación de la ausencia de público en los conciertos de órgano.

Frente al "elitismo" imperante entre sus colegas de instrumento, Carpenter ha defendido el órgano "como el más democrático de los instrumentos", porque es capaz "de dar mucho a mucha gente a la vez".

El gran potencial sonoro de este instrumento "no se debe a las razones pseudo-místicas que a veces defienden los organistas, sino a unas capacidades técnicas que tienen más que ver con la ciencia que con Dios", según Carpenter.

En consecuencia, el joven intérprete ha asegurado que "la crisis del órgano sólo se puede superar hablando un lenguaje científico".

El norteamericano está convencido de que este instrumento es uno de los aparatos tecnológicos más sofisticados creados por el hombre, que ha ido evolucionando con el tiempo hasta llegar a la revolución digital, que "es lo más importante que le ha pasado".

Por esta razón ha recomendado a los responsables de L'Auditori de Barcelona, que tienen pendiente llenar el agujero reservado en el escenario para el órgano, que "no comentan el error" de comprar un órgano carísimo que sólo puedan disfrutar unos pocos, sino que se decanten por un instrumento con el que se pueda interpretar cualquier tipo de repertorio y se pueda transportar.

Carpenter, que se ha mostrado contrario al "fetichismo historicista" de algunos aficionados, consiguió hace unos años hacer realidad su sueño y los constructores bostonianos Marshall & Ogletree hicieron para él un órgano a su medida, siguiendo sus indicaciones.

"A los músicos se les valora por su respeto a la tradición, pero también por su capacidad para redefinirla o reinventarla", ha sentenciado.

En este sentido, se ha mostrado sorprendido ante "un contradictorio nuevo conservadurismo" que ha detectado entre los jóvenes organistas.

"Cada vez hay más gente que toca el órgano, pero lo hacen por una pasión por el pasado que es irreconciliable con las necesidades del público", según ha dicho.

Carpenter apunta la solución: "No olvidar jamás que la gente paga una entrada por escuchar un concierto y que la música clásica es, también, un negocio y un espectáculo".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha