eldiario.es

Menú

Cultura & tecnología

Novecientos documentos reconstruyen una extensa "Autobiografia de Catalunya"

- PUBLICIDAD -
Novecientos documentos reconstruyen una extensa "Autobiografia de Catalunya"

Novecientos documentos reconstruyen una extensa "Autobiografia de Catalunya"

El certificado de defunción de Walter Benjamin, fotos de Brangulí de los bombardeos italianos en la Barcelona de 1938 o el pase de Gaudí para la exposición de 1888 son algunos de los documentos incluidos por el historiador Daniel Venteo en su monumental "Autobiografia de Catalunya".

En este volumen de gran tamaño, del que Enciclopèdia Catalana ha editado 3.000 ejemplares, Venteo pone en diálogo más de 900 documentos, muchos de ellos inéditos, procedentes de 180 archivos de todo el mundo.

Venteo ha explicado en una entrevista a Efe que esta 'autobiografía' colectiva se construye "no solo a partir de la historia oficial de los reyes, sino también de la gente, y aquí los protagonistas son los documentos, que provienen de archivos de todo el mundo, públicos y privados".

Uno de los documentos más emblemáticos es aquel en el que aparece la primera mención al nombre de Cataluña (Catalonia), "un texto del siglo XII que se encuentra en la Biblioteca Universitaria de Pisa y su título nos habla sobre las gestas que los pisanos hicieron para conquistar parte del Mediterráneo se menciona al Dux Catalanensis, que no es otro que Ramon Berenguer III".

Señala Venteo que "tiene mucho interés poder contemplar varias páginas de este documento, pues aunque se conocía la existencia bibliográfica a través de transcripciones a lo largo de los siglos XIX y XX, nunca hasta ahora se había podido ver en su aspecto original".

Remarca el autor que su libro es "una historia temática de Cataluña, no una cronología", y, por tanto, se estructura en diez grandes bloques, desde algunos tradicionales, como el sistema institucional o los motores económicos, hasta otros epígrafes menos convencionales, como los símbolos nacionales, el territorio cambiante, el retrato de los catalanes, el campo y la ciudad, los transportes, la enseñanza, la cultura y el ocio.

Al hablar de Barcelona, Venteo hace dialogar la carta del emperador Carlos II el Calvo de Francia a los barceloneses (875), con el privilegio real de 1284 de reconocimiento del Consejo de Ciento, una guía turística "para forasteros" de 1929 y el sello heráldico más antiguo (1289), que se conserva en Marsella.

Más allá de las páginas miniadas góticas y los portulanos, Venteo ha buscado "nuevos tesoros", como la placa autocroma más antigua (1908); una fotografía de 1867 con los supervivientes del sitio napoleónico de Girona; fotografías del arquitecto Domènech i Montaner de iglesias románicas prácticamente inéditas.

Fotos también inéditas de Brangulí de niños jugando en la plaza Sant Felip Neri en 1936 contrastan con otras de la misma plaza tras los bombardeos italianos en enero de 1938, en las que aparecen niños muertos, un dibujo infantil conservado en Girona de 1937 sobre la visión de la guerra por un niño, y una relación de los niños refugiados en Girona en 1938 con nombres y apellidos.

Un daguerrotipo con el último retrato al abuelo del fotógrafo Adolf Mas (1858), conservado en la Biblioteca del Congreso de Washington, dialoga con una imagen del fotógrafo en 1935, en ambos casos un año antes de su muerte.

Junto al Decreto de Nova Planta de 1716, el original firmado por el rey Felipe V, y el ejemplar recibido el mismo año por el Ayuntamiento de Barcelona, el lector encuentra una fotografía de Isabel II, primer monarca español fotografiado (1860), así como el tratado firmado por Cataluña con Luis XIII de Francia en 1640 en la segregación del Principado de la monarquía española durante la Guerra dels Segadors.

Una orla de la promoción de Derecho de 1913-19 en la que aparece un joven Josep Pla, el abono de entrada de Antoni Gaudí para la Exposición Universal de Barcelona de 1888, el proyecto de constitución de la República catalana hecho en La Habana en 1928, fotos de las visitas de Einstein y Fleming a Cataluña, las de Robert Capa en la Barcelona de 1939 o las hojas de contacto de Pérez Molinos sobre las visitas de Himmler y el Conde Ciano a Barcelona son otros documentos seleccionados.

El libro acaba con la publicación por primera vez del certificado de defunción de Walter Benjamin en Port-bou y con diversos documentos que ilustran la ayuda que Pau Casals hizo a los exiliados.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha