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"Ninguna actuación es similar a otra porque el público siempre es distinto"

El cómico sevillano Manu Baeza llega a Valencia con su espectáculo 'Manual de un soltero'

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Manu Baeza

Cómico sevillano, seductor y canalla, Manu Baeza  está ahora mismo recorriendo los locales del Circuito Café Teatro Valencia con su nuevo espectáculo 'Manual de un soltero'. A través de la siguiente entrevista lo conocemos en detalle, desde sus inicios, recorrido y proyectos futuros como monologuista.

Bienvenido al Circuito Café Teatro de Valencia. ¿Qué esperas encontrarte? ¿Algún consejo para todos los que no han disfrutado nunca de un monólogo en directo?

Ante todo que vayan con muchas ganas de divertirse, que dejen atrás el estrés diario que llevamos encima y que  vayan con alguien a quien quieran, un amigo, tu pareja, tu primo o tus padres… y sobre todo que no se pongan en primera fila… (es arriesgado ponerte siempre ahí porque normalmente siempre solemos hacer alguna broma con el público que está sentado cerca del escenario).

¿Qué nos puedes contar de tus inicios como artista?

Yo empecé por casualidad en esto de la comedia. Inicialmente estudié Turismo, y más tarde incluso hice un Máster de Dirección Hotelera; desembarqué en la comedia cuando estaba cerca de cumplir los 30 y siempre había tenido el gusanillo de hacer teatro; cuando descubrí el Stand Up Comedy me enamoré de esta disciplina, me fui a Madrid unas semanas y me apunté a un curso de Stand  up Comedy con Luismi, cómico de Comedy Central; aprendí muchísimo, además, teníamos máster class con cómicos muy consagrados que me sirvió para conocer las distintas herramientas para crear mi propio texto y a partir de ahí coger carretera y empezar a probar lo que iba escribiendo.

Los inicios fueron duros, apenas tienes unos minutos buenos que merezcan la pena, y te falta la confianza necesaria que te da un texto y un espectáculo ya contrastado. El proceso hasta conseguirlo es  difícil, necesitas de mucha imaginación, constancia, paciencia y sobre todo creer mucho en uno mismo.

Sin duda, eres un chico muy completo y fruto de tu talento es el premio como “mejor actor de cortometraje” de hace unos años, ¿Algún proyecto interesante futuro como actor?

Cuando hice los cortometrajes en Sevilla fue todo una sorpresa, era la primera vez que me ponía delante de una cámara y me sorprendió que apenas me pusiera nervioso; fue mi naturalidad la que creo que me hizo ganar aquel premio; esto me dio una inyección de confianza para seguir escribiendo y seguir viajando por España probando mi texto. Si tuviera que elegir me quedaría con el teatro … hay más verdad sobre un escenario en un teatro que sobre un plató de televisión: hace un par de años, tuve la suerte de estar en Buenafuente con otros compañeros de Valencia, y aunque fue muy divertido y emocionante, me generó mucho estrés saber que había tanta gente viéndote en ese mismo momento… luego hacer televisión es algo muy efímero, que depende mucho del share que tenga cada programa, y puede ser un programa muy bien hecho, pero si al público no le gusta, lo cancelan pronto y puede que tu etapa en la tele ya haya acabado sin pena ni gloria; sin embargo, el teatro tiene algo mágico y más aún el Stand Up Comedy … piensa que eres tú sólo con tu voz y tu acting el que tiene que llegar al público y conseguir arrancarles carcajadas durante 30 o 60 minutos. En la tele no tienes ese feedback es todo mucho más frío.

Parece que tu carrera va en buena proyección, y hemos podido ver como en pocos años te has adentrado en un mundo desconocido prácticamente para ti, sorprendiendo con tu talento y tu fabulosa proyección. ¿Cómo has vivido y estás viviendo estos cambios, y cómo ha afectado a tu entorno?

El otro día estaba en la parada de Metro de Colón y vi el cartel del circuito café teatro donde se anuncia mi espectáculo, te hace gracia y cuando ves eso estás orgulloso y piensas que tanto esfuerzo ha servido para algo pero más allá de esto sigues siendo el mismo, para llegar aquí hay que ser un currante, todos los que nos dedicamos a esto llevamos muchos kilómetros encima, muchos pinchazos en locales, muchas actuaciones en pueblos que ni sabias que existían, muchas noches de levantarte porque se te ha ocurrido un gag que crees que va a ser la ostia pero que a la mañana siguiente cuando lo lees piensas… ¿cómo pude pensar anoche que esto iba a ser gracioso?; entonces piensas en todo esto y lo que siente es una satisfacción enorme de ver que al menos todo eso ha servido para algo. Por lo demás sigo siendo el mismo… conservo mis amigos de Sevilla , los de Valencia y llevo con mi novia siete años; ella sí que tiene mérito, ha visto todo el proceso desde que no tenía más de diez minutos decentes de espectáculo hasta llegar a donde estoy ahora…y a escuchar una y otra vez los textos… ya sea en casa o en los escenarios y a  mis padres claro…que nunca se opusieron a que cambiara el mundo de los hoteles por los escenarios… mi madre siempre me dice: si eres feliz actuando… actúa!

Hemos oído que eres un cómico al que se le da muy bien improvisar… Sorpréndenos…

Para mí la improvisación durante mi espectáculo lo es todo, ninguna actuación es similar a otra porque el público siempre es distinto y siempre suceden cosas diferentes durante la actuación que  hace que ninguna sea igual. Cuando estoy actuando, todo lo que sucede en el local puede ser objeto de mi espectáculo, desde un vaso que se rompe, alguien que se levanta para ir al baño o alguna persona que estornuda no se puede obviar nada, pero hay que ser muy rápido y estar acostumbrado para  hacer un gag en el momento que esto ocurre. Me encanta interactuar durante el espectáculo con el público, y hacerlos participes; además cuando uno improvisa se nota, y eso hace que sea una noche única y auténtica.

Y ahora nuestra sección… ¡Cotilleos de Humor!

Cotilléanos un poco sobre tus recuerdos de pequeño… ¿algo divertido que quieras compartir?

Bueno he tenido la suerte de tener un grupo de 10 amigos en Sevilla desde los 8 añitos así que figúrate si nos conocemos ya. Después de tantos años… a todos nos encanta la comedia pero sólo yo me dedico profesionalmente; lo que sí hacemos cuando llegan las navidades es que siempre nos reunimos para comer y nos tiramos contando chistes 2 horas, aunque nos lo sepamos todos, no importa, tenemos 2 o 3 de ellos que como los cuenta uno de nosotros no los cuenta nadie… y siempre nos reímos… de ellos también he aprendido mucho a reírme de mi mismo. De pequeño era bastante trasto y una vez en 3º de EGB, por el día de los inocentes, se me ocurrió meterle una mosca muerta en el café al profesor de Matemáticas “Don Manuel”… fue tan divertido que suspendí directamente la asignatura hasta septiembre, y partir de ahí me metí en “letras” y estudie Griego y Latín.

Si tuvieras que cambiar de profesión, ¿cuál otra crees que te haría feliz?

Me encanta la cocina y me encanta la gastronomía, siempre he trabajado en bares… o bien poniendo copas para sacarme un dinerillo mientras estudiaba, o bien gestionando restaurantes después de estudiar Turismo; siempre estoy estudiando, haciendo cosas relacionadas con el mundo del teatro o con temas relacionados con la gestión de empresas.

Dinos cuál es tu acontecimiento histórico favorito y qué te hace sentir.

Acontecimiento histórico… recuerdo muy bien el día que España ganó el mundial… estábamos mi padre y mi hermano viéndolo juntos en Sevilla, en casa de mi padre, y aún recuerdo la emoción con la que gritábamos y saltábamos después del gol de Iniesta… en mi casa somos muy futboleros y solemos ir juntos al campo a ver los partidos; con mi madre recuerdo la primera vez que fui a votar.

Cuéntanos alguna anécdota o situación que haya marcado tu vida.

La mayoría de los cómicos te podemos contar muchas anécdotas sobre todo las que se producen mientras estamos en ruta actuando por distintas ciudades. Recuerdo hace poco termine una actuación en Madrid, llegue muy tarde al hotel, y tenía que madrugar bastante para coger el tren camino a Soria… solo pude dormir un par de horas ya que el tren salía a las 09:00 de la mañana… me levante con los ojos pegados y me monté en el tren, donde me quedé dormido como un bebé… tan dormido iba que cuando abrí los ojos estaba llegando a Santander y no me entere de nada… el revisor no me aviso ni nada… figúrate abrir los ojos y ver todo verde… pensé… madre mía lo que ha tenido que llover en Soria para que esto esté así… que nada, café en Santander y vuelta.

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