Opinión y blogs

eldiario.es

Sin archivo, sin historia

Hace mucho tiempo, en un reino lejano dicen que dicen que había una ciudad que en una mañana de agosto tuvo un problema: olvidó su propia historia. Sus gentes se levantaron y no recordaban nada, de donde venían y de donde habían surgido sus antepasados… en definitiva, lo habían olvidado todo. Los sabios del lugar preocupados, acudieron a las fuentes, a los archivos, esperando encontrar allí las respuestas a sus preguntas de la memoria, pero los hallaron vacíos, saqueados y, en algunos casos, destrozados ¿Cómo era posible? Solo el más viejo del lugar tuvo la respuesta certera: si tal vez hubiéramos guardado ordenado y facilitado el acceso a nuestras huellas hoy tendríamos más respuestas que preguntas. El desastre y el drama se apoderó de aquellas gentes y marcharon a otras ciudades dejando a la ciudad sin historia, abandonada en las calurosas mañanas de agosto.

El ejemplo de aquella ciudad no está muy alejado de la situación que con “su historia” se encuentra el Cap i Casal tras ya más de un año del “gobierno del cambio”. Aunque se han impulsado buenas y correctas políticas de memoria e historia, se han hecho congresos y reuniones científicas como el II Congreso de Historia de la Ciudad de Valencia,o los 7 volúmenes de la meritoria revista Historia de la Ciudad dirigida por Francisco Tabernersigue siendo necesario un proyecto marco que englobe y fije en unos ejes concretos:

Desde Malalts de Ciutat no pedimos tanto si decimos que sin un archivo en mejores condiciones que las actuales y mayores investigaciones históricas sobre la ciudad, Valencia puede tener el mismo destino que aquella ciudad lejana que vio perder su memoria en un caluroso agosto, cuando todos estaban ya “a otra cosa”. Debemos dar paso, por tanto, a la documentación histórica, rica y valiosa. Seguro que nos ayudará a recordar y resolver cuestiones para saber un poco más. “Tot està per fer” o eso dicen.

Seguir leyendo »

Valoritzar

Una pareja pasea en bici con el carrito de bebe a remolque por el parque del antiguo cauce del Turia, en Valencia

Que els valencians ens hem dedicat amb força -sobretot de 1960 ençà- a destrossar les nostres ciutats i els nostres paratges i a malbaratar o exhaurir els nostres recursos naturals és malauradament una evidència com ho és el caràcter de vegades irreversible de tanta barbàrie. Com tota evidència, una vegada contrastada, l’únic que cal i es pot fer es aturar la incivilitat i en la mesura del possible rescatar i preservar tot allò que es puga. El mal utilitzat (per abús) terme de “sostenibilitat” té prou a veure amb tot açò.

La preservació té sempre el perill de la recurrència a la momificació o la conservació en formol. Ja es sap que quan a una mòmia li lleves la vestimenta es fa pols. De vegades en nom de la santa tradició o d’un malentès radicalisme assolim quotes tan elevades com innecessàries d’intransigència mental. Com diu un bon amic meu, en aquestes coses cal utilitzar el “pincelito” i no la brotxa grossa. Per posar sols un exemple, l’arribada de nous habitants de renda més elevada a un barri degradat i amb pèrdua de població pot ajudar a la regeneració. No es pot parlar de gentrificació sense desplaçament no desitjat ni desitjable dels habitants i aquest terme s’ha posat  tant de moda que s’utilitza amb precipitació com si sols pronunciar-ho tinguera un efecte taumatúrgic.

Deixem per tant de reincidir-ne en l’evidència de la barbàrie i evitem caure en la llei del pèndol relliscat-nos pel suau pendent de l’immobilisme. Ni tinc ni vull tindre cap recepta però amb tota humilitat puc suggerir el camí de la valorització d’allò que tenim, la seua posada en ús per a benefici del comú. Tot i que alguns, en sentir la paraula mercat o guany, treuen els alls i la creu o triguen segons en demonitzar el proponent com a neo-liberal oblidant que en absència de regulació i de política és lògic que el mercat faça de les seues però en presència de aquests dos elements les coses son de vegades viables i positives. La col·laboració públic/privada no amaga sempre el conegut cercle de beneficis privats/despesa pública o de socialització de les pèrdues. En determinades circumstàncies pot ser necessària i beneficiosa per a la col·lectivitat.

Seguir leyendo »

Les altres ciutats

Parlem de les "altres ciutats" per referir-nos a aquelles que, relegades a les pàgines comarcals dels periòdics, construeixen la seua identitat, en molts casos, paral·lelament als grans moviments de pensament. En aquestes ciutats, és possible que la població no estiga tan familiaritzada amb els llenguatges de les tendències urbanístiques i sociològiques per "generar ciutat" però, compten amb una implicació natural i intersectorial que genera teixits idonis per al qüestionament i treball d'aquestes disciplines.

Al País Valencià, trobem dos grans bots de població entre municipis. La diferència entre València, i la resta de capitals de província és notable però, a més, hi ha un altre bot significatiu entre la quarta ciutat (Castelló de la Plana) i la cinquena (Torrevella) de quasi 100.000 habitants de diferència. A partir d'aquest punt se situen aquelles “altres ciutats” que també es consideren grans, almenys entre les converses veïnals, amb una grandària similar i que acaben de configurar el territori. Estem parlant, al cap i a la fi, d'una població major a la suma de les quatre grans ciutats i per això entenem que no s'haurien de deixar enrere, i introduir en elles conceptes i metodologies que estan desenvolupant-se en altres àmbits.

Hem viscut sempre amb la majoria de mirades cap a la ciutat de València i, encara que l'auge dels "municipalismes" ha ajudat al fet que les mirades es redirigisquen també a aquests nuclis poblacionals, considerem que encara hi ha moltes preguntes i feina per fer a les "altres ciutats".

Seguir leyendo »

Los últimos de Filipinas

Aprovecharé el estreno de la última película protagonizada por Luis Tosar para hablar de un tema que poco tiene que ver con el sitio de Baler en 1898: los procesos de gentrificación y de destrucción creativa de la ciudad que afectan a  numerosos centros urbanos de todo el mundo, también en Valencia. Frente a los que hablan de “revitalización”, “dinamización”, “resurgimiento” de barrios como Russafa, celebrando la llegada de las anheladas clases creativas que contribuyen a posicionar un barrio otrora degradado, olvidado y feo entre los espacios urbanos cool del país, me sitúo entre los que defienden la teoría de la conspiración de la gentrificación. La gentrificación como consecuencia de la acción (e inacción) por parte de la administración local y autonómica en lo que se refiere a gestión de un espacio urbano en todas sus vertientes: vivienda, movilidad, servicios sociales, y especialmente espacio público.

La idea me vino a la cabeza cuando en una reunión de la comunidad de vecinos, sita al lado de la calle Filipinas de Valencia, en pleno barrio de Russafa, me sorprendió ver que ya solo quedamos dos vecinos en toda la finca de diez viviendas, por lo tanto ya ni comunidad, ni vecinos. El resto de viviendas han ido quedando vacías por la marcha de unos y el fallecimiento de otros. Ello no significa que el edificio haya quedado abandonado ni mucho menos, porque en los últimos años se observa la llegada de habitantes a tiempo parcial: básicamente jóvenes profesionales y turistas. ¿Qué tendrá que ver la gentrificación de un barrio con que un edificio pase a acoger a nuevos vecinos en régimen de alquiler? ¡Qué pesados con la gentrificación con lo bonito que ha quedado Russafa y sus nuevas aceras!.

Ser vecino y observador cotidiano de la realidad urbana que me rodea contribuye a alimentar mi mente calenturienta con matices y pequeños cambios que uno va observando en su entorno. En un estudio publicado hace un par de años documentamos de qué manera estaba cambiando a velocidad de vértigo el barrio desde el punto de vista comercial, de la tienda china a la galería de arte, del bar marroquí al gastrobar con tapas de autor, junto con la proliferación de todo tipo de espacios y propuestas culturales que por un lado dinamizan el barrio, pero por otro generan ciertas molestias por masificación y ruidos. Sin embargo las alarmas se encendieron cuando cierto día (y no era Fallas), empezaron a vagar por el barrio individuos de diversas edades, orígenes y atuendos exóticos con su LonelyPlanet bajo el brazo: por fin llegaba el turismo para descubrir el nuevo Soho valenciano, refugio de artistas, bohemios y eso que llaman emprendedores. Para añadir más leña al fuego diré que el proceso de gentrificación ha ido acompañado por un imparable proceso de turistificación del barrio y del espacio público. Con el turismo no llegaron las terrazas de bares, pero sí contribuyeron a su multiplicación. No obstante sí llegó la mal llamada economía colaborativa, las redes sociales para compartir u ofrecer alojamiento o todo tipo de servicios, lideradas por la plataforma Air BnB, y que están suponiendo todo un mecanismo de expulsión de población en espacios centrales y turísticos, hasta el punto de haber propuesto su prohibición o restricción en numerosas ciudades de California, que se movilizan contra la airbnbficación del parque de viviendas. Compre usted un edificio viejo por 500.000 euros y rehabilitación mediante, ponga en el mercado de Airbnb 10 viviendas a razón de 100 euros al día por vivienda. En un par de años con una ocupación media del 50% la inversión inicial la tiene recuperada, oiga.

Seguir leyendo »

Un balanç provisional de dos mesos de Malalts

Ja fa dos mesos que des de Malalts de Ciutat hem començat a moure fitxa i tal vegada siga escaient fer un primer balanç, força provisional per descomptat. Ens hem mogut en tres vectors que resumiré breument.

En primer lloc, a eldiariocv.es anem publicant amb periodicitat setmanal algunes reflexions al blog de Malalts. Fins ara, en vuit posts hem abordat, a més de la “filosofia” d’aquesta nova aventura, alguns temes que han estat proposats pels propis membres de l’associació sense cap planificació ni indicació. La cosa, si fa no fa, va funcionant. Han eixit temes com ara la participació ciutadana i els seus límits i insuficiències; les perspectives de la ciutat des de l’òptica de gènere però també dels infants; els problemes de la construcció metropolitana; la complexitat del fenomen urbà; el possible excés de fixació col·lectiva en el mon calatravià i la discussió sobre els seu paper dinamitzador; el cridaner problema de l’excés de terrasses a la ciutat i la necessitat tant de regulació i redimensionament com de recuperar l’espai públic per als vianants. Temes tots ells que hi son presents en l’agenda política però que tal vegada no disposen d’un suficient nivell de reflexió. Cada setmana el tema és una novetat i quan s’acabe el primer cicle de 40 setmanes valorarem si hem reixit en proporcionar algunes idees vàlides per a la discussió pública.

El segon eix ha estat la celebració de conferències i debats. La primera conferència al Teatre Micalet (a finals d’ Octubre) fou sobre el mite del “cap i casal” i la resposta fou prou satisfactòria si passem per alt la no assistència de cap membre de la Corporació en un tema que “sembla” afectar-los. I el primer debat sobre si hi ha o no un Pla en Cultura tindrà lloc demà dia 29 a les 19:30 hores a l'Octubre CCC , lloc que també acollirà el 20 de desembre un debat sobre la participació ciutadana amb la presència, ara si dels responsables politics. De moment, el debat a dos de demà promet perquè tant Pau Rausell com Ximo Solano ja han fet més d’una vegada explícites les seues diferències de criteri.

Seguir leyendo »

A vueltas con el modelo Calatrava

El Palau de les Arts, de Santiago Calatrava.

Hace algunas semanas en este mismo blog se publicaba un artículo de Ximo Solano, La gran Catarsi sobre el papel y la función de la obra de Calatrava en la conformación de las características de la ciudad de Valencia. Como el estilo elegido era básicamente literario resulta complicado deducir cuál es la tesis principal del autor, pero esto es lo que tiene el conocimiento artístico, que sugiere más que afirma y que permite al lector una interpretación libre y por tanto podría sustentar tanto la tesis de Calatrava es bueno, como la contraria. Desde este espacio de libertad que nos da el arte, por tanto, yo estimo, aunque sin completa seguridad, que Ximo Solano defiende, con argumentos irónicos, que ya está bien de auto flagelarnos sobre la catástrofe calatraviana para mirar hacia adelante.

Si tratamos de aproximarnos a la misma tesis desde la perspectiva del conocimiento analítico resulta necesario en primer lugar definir el concepto que queremos valorar. Obviamente creemos que resulta interesante analizar el efecto del “modelo Calatrava” sobre el devenir socioeconómico urbano de Valencia. Y definimos el “modelo Calatrava” como la síntesis de aquella acciones más o menos ocurrenciales y adaptativas basada en grandes eventos y equipamientos (entre ellos algunos de Calatrava) que conformaron la política sobre la ciudad de Valencia desde finales del siglo pasado. Es relativamente injusto que el nombre se asocie con el arquitecto, ya que se trataría del “modelo RitaCamps”, pero reconozco que desde el punto de vista del efecto comunicativo resulta mucho más impactante hablar de “modelo Calatrava”.

Seguir leyendo »

Aterrassissats

El maig de 1991 una coalició entre el Partit Popular i Unió Valenciana va fer alcaldessa de la ciutat Rita Barberà. 25 anys després, l’evolució de la nostra vida urbana no es pot entendre sense atendre a les prioritats polítiques i econòmiques, i a la cosmovisió social, dels que han estat els dirigents per antonomàsia de la València democràtica. Durant aquests anys, els valencians vàrem superar el trauma de veure passar les inversions del 92 en direcció a Barcelona, Sevilla o Madrid; hem vadejat les crisis de principis dels anys noranta i de la dècada passada; hem assistit a la conversió de la nostra ciutat en receptora de turistes, ja siguen de Fòrmula 1 i de Copa Amèrica, ja de vol low-cost ; i fins i tot hem acabat per veure, fa ja més d’un any, com canviava el govern municipal.

Un any resulta temps suficient per exigir al nou govern municipal, fins i tot en el cas que no hi haguera un plantejament desenvolupat des de l’oposició i abans d’arribar al govern, algún tipus de pla, o de “planet” ( o “pamet”, que deia Josep Sorribes per ací), per senzill que siga, sobre això que se sol anomenar el “model de ciutat” cap al que volem anar. I en què se diferencia del que va deixar establert el Partit Popular. Hi ha una voluntat real d’inversió als barris i en la qualitat de vida dels ciutadans front la conversió de València en una ciutat cada vegada més orientada a la terciarització que aposta per atraure turisme a partir dels mecanismes tradicionals ja posats en marxa durant la passada dècada? Més enllà d’hostaleria i serveis associats. Hi ha res semblant a un projecte per buscar activitats de més valor afegit? Algú s’ha plantejat si la qualitat de vida urbana hi té a veure, per atreure determinades activitats i el foment de la innovació i el desenvolupament d’iniciatives educatives i creatives?

Sincerament, i vist el que hem vist de moment, no sembla que siga el cas. Un exemple paradigmàtic és la consolidació de la tendència recent que ha convertit València en un parc temàtic de l’hostaleria de rapinya. De manera coherent amb la cosmovisió econòmica i social de la vida urbana i la economia dels que han manat a la ciutat durant més de dos dècades s’ha consentit que s’hagen inundat de terrasses tots els carrers de la ciutat i, molt especialment, els espais “ premium”: places cèntriques, zones per a vianants, voreres recentment eixemplades... I tot això a un cost sorprenentment baix per als hostalers beneficiats amb aquesta “pedrea” que toca només a determinats col·lectius. Per més o menys un euro al dia es té dret a ocupar amb una mesa i les seues corresponents cadires la via pública (ço és, l’espai de tots els veïns). A partir d’ahí, via lliure per rendabilitzar-lo en benefici particular amb escreix. Un euret al dia per la ciutat... a qui es carrega en bescanvi la factura de la incomoditat de la resta de ciutadans, que perdem eixos espais i quedem moltes vegades totalment confinats a poc més que fer equilibris pel rastrell i poca cosa més, quan no hem de suportar els fums, els sorolls i els residus d’aquestes activitats predatòries, que de mica en mica van creixent i agigantant-se. Un dia amb envelats cada vegada menys provisionals, un altre amb estufes i tot tipus de mobiliari quasi permanent que de setmana en setmana sembla prendre possessió de més terrenys amb tots els parabéns municipals. Ja fa temps, vaja, que teníem tots clar que per els nostres governants de fa uns mesos el carrer, de facto , havia passat a ser, a tots els efectes, un bé a disposició només d’alguns. Les proves ens les topetàvem a diari i no ens deixaven ni caminar tranquils ni, de vegades, dormir. El que passa es que, pel que sembla, al menys de moment, el nou govern municipal no té cap intenció de revertir aquesta dinàmica. I si és per compartir cosmovisions, doncs mira, ens aguantem tots... o no. Però si és perquè es preferiex mirar cap un altre costat, doncs tenim tots un problema.

Seguir leyendo »

La gran catarsi

Vista general de la Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia

Nit de Sant Joan. Any 2017. Només falten set mesos per la gran Catarsi. La nit en la que tot canviarà per als valencians. Una nit màgica. Però no serà una nit qualsevol on farem foc, botarem les ones, posarem a remulla els nostres peus i farem com què, i no ens acabarem de creure que el ritual puga tindre efecte més enllà de l'efecte propi de l'alcohol.

Enguany és diferent. Hem sigut convocats pel nostre estat major: Alcalde, regidors, President de la Generalitat, Consellers i tota la llarga rècua de polítics i funcionaris de tots els nivells.

Tots posats al servei de la gran Catarsi. Aquella que ens regenerarà per sempre més. La que marcarà l'abans i el després del valencians. Més encara que la Conquesta del Rei Jaume, més encara que l'expulsió dels moriscos, molt més encara que el dia que es va batre el record Guiness amb la paella més gran del món, i això és dir-ne molt.

Seguir leyendo »

‘Sobre el espacio y la complejidad'

Nunca llegaremos a conocer totalmente lo urbano; sin embargo, nuestro trabajo es intentarlo. Esta premisa nos empuja hacia a la más contrapositivista de las distopias a las personas que empezamos a dedicarnos al análisis de lo que pasa –y de lo que no pasa: de lo posible– en los espacios sociales, topológicos y geométricos al mismo tiempo.

Cualquier planteamiento sobre la complejidad, expuesto correctamente, acaba en paradoja. Con frecuencia el concepto de complejidad –concepto virtual que rehuye la categoría demarcada y parcelada– es ambiguo y probablemente acaba en herramienta al servicio de la mercadotecnia urbanística y sociológica. Desde las modelizaciones matemáticas, pasando por la mera identificación con una mezcla de usos y actividades, ciudad compacta, etc., hasta la aplicación de la teoría de sistemas de Luhmann, con frecuencia planteada únicamente en el sistema de comunicaciones en su vertiente de movilidad y sistema de transportes. Las aplicaciones empíricas del paradigma de la complejidad en el campo de lo social van de las tonalidades más economicistas hasta las deterministas, pasando por la predicción con el objetivo de gestionar la incertidumbre de los espacios urbanos.

La ciudad es el escenario de lo urbano, que se define de manera irreversible por su complejidad. En este texto, aquí y ahora, pensamos la complejidad como lo que pasa en una ciudad cuando se ejercen varios grados de libertad. La complejidad es la densidad de acontecimientos en un espacio comunicativo dinámico y es también la evolucionabilidad de estos mismos espacios. Es el rechazo al funcionalismo tardío y a la adaptabilidad presente en tantos planteamientos actuales: es la renuncia a los óptimos a favor de la capacidad de transformación de los propios espacios.

Seguir leyendo »

‘Sobre l’espai i la complexitat’

Mai arribarem a conéixer totalment allò urbà, però, el nostre treball és intentar-ho. Aquesta premissa ens aboca a la més contrapositivista de les distòpies a les persones que comencem a dedicar-nos a l’anàlisi d’allò que passa –i que no passa: d’allò possible– als espais socials, topològics i geomètrics al mateix temps.

Tot plantejament sobre la complexitat, correctament exposat, acaba en paradoxa. Sovint el concepte de complexitat –concepte virtual que defuig la categoria demarcada i parcel·lada– és ambigu i probablement acaba en ferramenta al servei del màrqueting urbanístic i sociològic. Des de les modelitzacions matemàtiques, passant per la mera identificació amb mescla d’usos i activitats, ciutat compacta, etc., fins a l’aplicació de la teoria de sistemes de Luhmann, sovint plantejada únicament pel que fa al sistema de comunicacions en el vessant de mobilitat i sistema de transports. Les aplicacions empíriques del paradigma de la complexitat en el camp d’allò social van de les tonalitats més economicistes fins a les deterministes, tot passant per la predicció amb l’objectiu de gestionar la incertesa dels espais urbans.

La ciutat és l’escenari d’allò urbà, que es defineix de manera irreversible per la complexitat. En aquest text, ací i ara, pensem la complexitat com allò que passa en una ciutat quan s’exerceixen diversos graus de llibertat. La complexitat és la densitat d’esdeveniments en un espai comunicatiu dinàmic i és també l’evolucionabilitat d’aquests mateixos espais [1]. És el rebuig del funcionalisme tardà i de l’adaptabilitat present en tants plantejaments actuals: és la renúncia dels òptims a favor de la capacitat de transformació dels espais mateixos.

Seguir leyendo »