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Tendencias

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La semana pasada una encuesta elaborada por una entidad política reflejaba un claro cambio de tendencia en esta comunidad. Tras más de veinte años de gobierno del Partido Popular, los datos de este estudio evidenciaban que algo está cambiando en la Comunidad Valenciana.

Más allá de la cocina de la encuesta, y que siempre hay que coger con pinzas la inferencia que se establece sobre el número de diputados que se obtendrán, ya que aquí influyen variables asociadas a la participación del electorado (voto oculto, motivación, implicación…) lo evidente es que sí que se empieza a detectar un cambio de tendencia social.

En este sentido, la encuesta destacaba que si con anterioridad la aprobación de la gestión del gobierno del PP era superior al 50%, en estos momentos no es extraño que la valoración de esta gestión en la Comunidad Valenciana alcance mínimos históricos, ya que el 66% de la ciudadanía considera que la gestión es mala o muy mala. Sólo un 10% considera que es buena o muy buena. Algo tendrán que ver la corrupción, la política de recortes salvajes en sanidad, en educación, el desempleo, la liquidación de RTVV…

Es por lo que no resulta extraño que más de la mitad de los encuestados (53%) solicitaría un adelanto de elecciones. Dato también bastante atípico, como de atípico es el clima de tensión social y desacuerdo con las políticas del Gobierno de la Generalitat. Hay que decir que conforme está el patio tampoco es una sorpresa.

Lejos han quedado los tiempos en los que se ataban los perros con longanizas, en los que la prioridad eran los grandes eventos generadores de mucha riqueza –ahora sabemos que para unos pocos- aunque nos hiciesen creer que eran beneficiosos para todos. La nueva realidad describe a una sociedad desesperada, aturdida, hipotecada, en la que los distintos gobiernos de la Generalitat no han invertido los recursos en activos generadores de valor como la industria, la agricultura, la mejora de infraestructuras tecnológicas, la mejora de las infraestructuras para la comunicación y el transporte… ¡Una lástima! Seguramente ahora, no estaríamos tan mal.

El hartazgo es más que evidente, ya nadie se calla, ya nadie es indiferente ante los hechos. Y lo que se evidencia es que urge un cambio. Así lo demostraba esta encuesta en que más de la mitad de los entrevistados (53%) considera necesario un adelanto de elecciones. La sociedad valenciana reclama a voces que es urgente un cambio.

Un cambio que no se ha de fundamentar en la figura de ningún superhombre, es más simple, la sociedad tras el empacho de corrupción aclama más bien un gobierno de mujeres y hombres honestos y con vocación de servicio dispuestos a trabajar por defender los derechos de los valencianos y dispuestos a luchar por una sociedad más justa, y que contribuyan a devolvernos el orgullo identitario como pueblo tan denostado a lo largo de estos últimos años.

Eso sí, cabe también hacer autocrítica como ciudadanos, ya que también es nuestra responsabilidad no “vivir de espaldas” a la política, ya que es posible que tengamos cierta responsabilidad en lo que hoy padecemos.

Lo cómodo es buscar responsables, lo que requiere esfuerzo es preocuparse, estar vigilantes, participar, implicarse. No estaría de más tomar nota.

Ya que como dijo un célebre escritor valenciano “la política la fas o te la fan”.

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