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DESALAMBRE

FOTOS | Bhopal, 30 años después del peor desastre industrial de la historia

La madrugada del 2 al 3 de diciembre de 1984 la planta Union Carbide India, en la ciudad india de Bhopal, dejó escapar 42 toneladas del gas isocianato de metilo, que el viento arrastró hacia las barriadas de chabolas cercanas a la fábrica

La tragedia causó la muerte de 5.295 personas, según el Gobierno, cifra que las asociaciones de víctimas elevan a 22.917, además de 33.781 personas con lesiones de gravedad y 508.432 afectadas con distintas secuelas

La fuga de gas aún afecta a una tercera generación de niños que nacen con malformaciones, retraso mental o sordera. A unos 500 metros de la fábrica de pesticidas siniestrada, se encuentra situado el centro de rehabilitación infantil

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Después de la gran tragedia, el fotógrafo Subasho Godane del Instituto de Medicina Legal de Bhopal tomó fotografías de los fallecidos para que sus familias pudieran identificarlos. En algunas casos parecieron todos sus integrantes, con lo cual no quedó nadie que pudiera identificarlos. Hoy este plafón con las instantáneas descansa en una de las paredes del Instituto // FOTO:  Bernat Parera
Después de la gran tragedia, el fotógrafo Subasho Godane del Instituto de Medicina Legal de Bhopal tomó fotografías de los fallecidos para que sus familias pudieran identificarlos. En algunas casos parecieron todos sus integrantes, con lo cual no quedó nadie que pudiera identificarlos. Hoy este plafón con las instantáneas descansa en una de las paredes del Instituto // FOTO: Bernat Parera
 Inaugurada el 4 de mayo de 1980 este es el aspecto actual de la planta 34 años más tarde. En medio de los dos edificios se encuentra la torre que debería haber quemado el gas MIC al escapar, pero que por razones de mantenimiento se encontraba desconectada de los tanques. / FOTO: Bernat Parera
Inaugurada el 4 de mayo de 1980 este es el aspecto actual de la planta 34 años más tarde. En medio de los dos edificios se encuentra la torre que debería haber quemado el gas MIC al escapar, pero que por razones de mantenimiento se encontraba desconectada de los tanques. / FOTO: Bernat Parera
El laboratorio de la fábrica donde aun se conservan algunas botellas de químicos.

El laboratorio de la fábrica donde aun se conservan algunas botellas de químicos.

 En la sala de control un cartel explica que hacer en caso de emergencia. La noche fatídica sonaron las alarmas, pero los vecinos de los slums que rodeaban la fábrica no les dieron importancia, acostumbrados a oírlas. // FOTO:  Bernat Parera
En la sala de control un cartel explica que hacer en caso de emergencia. La noche fatídica sonaron las alarmas, pero los vecinos de los slums que rodeaban la fábrica no les dieron importancia, acostumbrados a oírlas. // FOTO: Bernat Parera
Los diales encargados de notificar el estado de los diferentes tanques de isocianato de metilo. Una pegatina -hoy cínica- que la seguridad es lo primero. // FOTO: Bernat Parera

Los diales encargados de notificar el estado de los diferentes tanques de isocianato de metilo. Una pegatina -hoy cínica- que la seguridad es lo primero. // FOTO: Bernat Parera

 Uno de los tanques donde se mezclaba el MIC para producir el pesticida Sevin, que Union Carbide vendía al mundo. / FOTO: Bernat Parera

Uno de los tanques donde se mezclaba el MIC para producir el pesticida Sevin, que Union Carbide vendía al mundo. / FOTO: Bernat Parera

El tanque 610. En sus entrañas descansaban 42 toneladas de gas MIC que la noche del 3 de diciembre de 1984 escaparon causando la muerte a miles de personas. // FOTO: Bernat Parera

El tanque 610. En sus entrañas descansaban 42 toneladas de gas MIC que la noche del 3 de diciembre de 1984 escaparon causando la muerte a miles de personas. // FOTO: Bernat Parera

Mohammed Yaqub posa en su casa con su antigua tarjeta de Union Carbide, que lo acreditaba como trabajador de la fábrica. // FOTO: Bernat Parera

Mohammed Yaqub posa en su casa con su antigua tarjeta de Union Carbide, que lo acreditaba como trabajador de la fábrica. // FOTO: Bernat Parera

Zafar apenas puede andar y sufre de dolor crónico. Él es uno de los afortunados que conservó la vida en 1984, pero desde entonces no puede trabajar.  // FOTO: Bernat Parera

Zafar apenas puede andar y sufre de dolor crónico. Él es uno de los afortunados que conservó la vida en 1984, pero desde entonces no puede trabajar. // FOTO: Bernat Parera

Un terapeuta ayurvédico trata a Zafar con vapor. / FOTO:  Bernat Parera

Un terapeuta ayurvédico trata a Zafar con vapor. / FOTO: Bernat Parera

La farmacia de la clínica Sambhavna Trust donde aquellos que fueron expuestos al gas o a sus consecuencias son tratados de forma gratuita. / FOTO: Bernat Parera

La farmacia de la clínica Sambhavna Trust donde aquellos que fueron expuestos al gas o a sus consecuencias son tratados de forma gratuita. / FOTO: Bernat Parera

 La fábrica estaba rodeada por tres bustees: JP Bustee, Chola Bustee y Orya Bustee. Fueron los primeros en perecer como consecuencia de la nube tóxica. En la imagen los tejados de Jai Prakash Bustee. //FOTO: Bernat Parera

La fábrica estaba rodeada por tres bustees: JP Bustee, Chola Bustee y Orya Bustee. Fueron los primeros en perecer como consecuencia de la nube tóxica. En la imagen los tejados de Jai Prakash Bustee. //FOTO: Bernat Parera

Dos habitantes del slum de Chola cocinan bajo uno de los puentes de la autopista. // FOTO: Bernat Parera

Dos habitantes del slum de Chola cocinan bajo uno de los puentes de la autopista. // FOTO: Bernat Parera

Unos niños juegan cerca del fuego en Chola. // FOTO: Bernat Parera

Unos niños juegan cerca del fuego en Chola. // FOTO: Bernat Parera

Uno de los barracones de Chola.// FOTO:  Bernat Parera

Uno de los barracones de Chola.// FOTO: Bernat Parera

Un padre carga a hombros a su hijo cerca de la vías del tren. // FOTO:  Bernat Parera

Un padre carga a hombros a su hijo cerca de la vías del tren. // FOTO: Bernat Parera

Prachi solo puede andar con la ayuda de brazos amigos. Nunca aprendió a hablar y lleva un guante en su mano izquierda para evitar mordérsela. Ella es una de los muchos niños que siguen naciendo con problemas en Bhopal / FOTO: Bernat Parera

Prachi solo puede andar con la ayuda de brazos amigos. Nunca aprendió a hablar y lleva un guante en su mano izquierda para evitar mordérsela. Ella es una de los muchos niños que siguen naciendo con problemas en Bhopal / FOTO: Bernat Parera

Una fisioterapeuta masajea un niño en el Chingari Trust, una escuela de educación especial que atiende los niños de Bhopal.  // FOTO: Bernat Parera

Una fisioterapeuta masajea un niño en el Chingari Trust, una escuela de educación especial que atiende los niños de Bhopal. // FOTO: Bernat Parera

Una madre ayuda a su hijo a vestirse en el pasillo de la escuela. 700 niños son atendidos por los profesionales de la escuela / foto: Bernat Parera

Una madre ayuda a su hijo a vestirse en el pasillo de la escuela. 700 niños son atendidos por los profesionales de la escuela / foto: Bernat Parera

Omer es uno de los hijos de los hijos de los que sobrevivieron el desastre, que hoy, 30 años más tarde, siguen naciendo con problemas de salud. Nada ha cambiado desde la noche del accidente, las entrañas de Bhopal y sus acuíferos siguen contaminados.//FOTO: Bernat Parera

Omer es uno de los hijos de los hijos de los que sobrevivieron el desastre, que hoy, 30 años más tarde, siguen naciendo con problemas de salud. Nada ha cambiado desde la noche del accidente, las entrañas de Bhopal y sus acuíferos siguen contaminados.//FOTO: Bernat Parera

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