eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Vengan de donde vengan

Se acerca el Día del Migrante, el día de las personas que se mueven y ven sus derechos vulnerados día tras día, hora tras hora, minuto a minuto.

- PUBLICIDAD -
Khalid tries to protect his children from the cold along the route

Khalid tries to protect his children from the cold along the route Pablo Tosco/Oxfam Intermón

En pocos meses se cumplirán 6 años desde el comienzo de la guerra en Siria. 6 años desde que la vida en Siria se convirtió en un campo de batalla, en el que a día de hoy es imposible estudiar o jugar en la calle, ni vivir, ni sobrevivir siquiera en la mayoría de los casos. Desde el comienzo del conflicto, han nacido bebés en el mundo que hoy ya no solo gatean y lloran por comida, sino que estos muchachitos y muchachitas están aprendiendo a leer y escribir. ¡6 años son muchos años!

A punto de cumplirse 6 años de sufrimiento y de personas huyendo a diario; ¿qué hacen los gobiernos de Europa mientras tanto? Cruzarse de brazos, apoyarse en el respaldo de su butacón de cuero brillante, inclinarse ligeramente al tiempo que apoyan sus pies sobre la mesa. Es decir, esperar. Firmar acuerdos vergonzosos. No cumplir sus paupérrimos compromisos. Alardear de una buena gestión y señalar a otros como si de un patio de colegio se tratara.

Se acerca el Día del Migrante, el día de las personas que se mueven y ven sus derechos vulnerados día tras día, hora tras hora, minuto a minuto. Se vulneran los derechos humanos de las personas que buscan un futuro mejor construyendo vallas mortales. Se vulneran los derechos de las personas que huyen de la sequía y de las lluvias más violentas. Se vulneran los derechos de las personas que huyen del terror a ser atrapados por su orientación sexual y de aquellas personas que solo buscan salvar su vida de la guerra más sangrienta e injusta.

Son 289 las personas de procedencia siria que España ha recibido desde Líbano y Turquía este año. 57 de ellas acogidas por el cumplimiento del ‘Acuerdo de la vergüenza’ con el mecanismo 1:1. Menos de 300 personas de las 1.499 comprometidas han sido capaces de evitar arriesgar sus vidas por otras vías peligrosas. Menos de 300 de casi 5 millones. ¿Razones para estar orgullosos? No, queridos gobernantes.

De acuerdo al último informe de Oxfam Intermón Querer es poder  menos del 3% de los casi 5 millones de personas refugiadas sirias son reasentadas en países ricos. Esto representa menos de 130.000 personas sirias acogidas por este mecanismo en países ricos, una ínfima suma especialmente en contraste con un país como Líbano, donde una de cada cinco personas es un refugiado, con un total de 4,5 millones de habitantes.

Frente a esta situación de desequilibrio de responsabilidad, de solidaridad, de humanidad… nos topamos con una falta de voluntad política de los países ricos descarada y descorazonadora, así como un aumento de la xenofobia contra las personas refugiadas que se dispara en varios países.

Esta falta de respeto a la humanidad y de responsabilidad de los gobiernos, se agrava más aún cuando una sociedad civil como la española es una de las más implicadas en la acogida y reclama los derechos de todas las personas. De acuerdo con la última encuesta desarrollada por Amnistía Internacional Refugees Welcome Survey 2016, el 97% de la población española aceptaría personas que huyen de sus hogares por conflicto y el 82% considera que el gobierno español debería hacer más por estas personas. Además, a nivel local, se han llevado a cabo diversas iniciativas para acoger a personas refugiadas y apoyar en su integración; como la creación de la red de Ciudades Refugio. Iniciativas que tratan de articular acciones hasta que dan con el Gobierno y todo se detiene, se congela, se ralentiza o se anula por completo.

Pero, ¿y qué pasa cuando las personas refugiadas son solo una parte de las millones de personas que se encuentran en movimiento en el mundo? Migrantes. Migrantes somos todas, todas las personas que migran, como define la RAE, migrar como trasladarse desde el lugar en que se habita a otro diferente. ¿Dónde queda el respeto y la dignidad de todas estas personas sin distinción?

Seguimos siendo testigos del cementerio en el que se ha convertido el mar Mediterráneo con imágenes desoladoras de personas llegando llueva o truene a las costas europeas (y las que no llegan), noticias que parecen haberse naturalizado. Pero, ¿estas personas quiénes son? ¿Refugiadas? ¿Migrantes? ¿Acaso importa?

Necesitamos garantizar el respeto de los derechos humanos de las personas migrantes, así como agilizar la respuesta legal para las personas refugiadas.

Un grito conjunto que tienda más a aullido para que persista más allá del 18 de diciembre, Día del Migrante. Por el respeto a los derechos de las personas, ¡vengan de donde vengan!

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha