eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Sebastián invita a un gran consenso para diagnosticar los problemas del país

- PUBLICIDAD -
Sebastián invita a un gran consenso para diagnosticar los problemas del país

Sebastián invita a un gran consenso para diagnosticar los problemas del país

El exministro de Industria Miguel Sebastián ha reclamado hoy a los partidos políticos un consenso sobre el diagnóstico de los problemas estructurales de España, los mismos que hace 20 años, y ha defendido que el país se equivocó de modelo cuando entró en el euro y debe reconocerlo.

Sebastián, quien dirigió la Oficina Económica del presidente José Luis Rodríguez Zapatero y después fue ministro de su gobierno, ha intervenido hoy en un foro económico organizado por El Diario Montañés, donde ha hecho autocrítica sobre la gestión económica del ejecutivo socialista y ha reclamado al PP la misma postura.

El exministro ha defendido que la entrada en el euro fue un error.

"El euro nos anestesió", porque todo se centró en déficit, deuda e inflación y el resto "se ignoró", ha afirmado Sebastián, quien ha asegurado que además de anestesiar al país, lo "desestabilizó", porque provocó una avalancha de dinero del exterior que, junto a la bajada de los tipos de interés, generó la burbuja inmobiliaria.

Después de subrayar que fue "un error como país" que se debería asumir, ha matizado que salir ahora sería un error "aún mayor".

Según Sebastián, militante del PSOE desde 2011, el hecho de que el PP reconociera el error del modelo en el que metió a España en 1998 supondría "un avance tal" que se podrían, incluso, pactar "grandes coaliciones" de gobierno.

Bajo su punto de vista, el PP debe dejar de decir que es "buenísimo" en economía y que los socialistas no porque "no es verdad" y porque el primer error lo cometió este partido, con la adhesión al euro.

Miguel Sebastián ha afirmado que esta actitud del PP le preocupa más que la de Podemos, un partido al que ha deseado que evolucione en sentido positivo y comparta el diagnóstico de que España quiere ser un país "moderno y emprendedor".

El exministro ha invitado a todas las fuerzas políticas a un consenso sobre el diagnostico de los problemas de España, a su juicio los mismos que hace veinte años, pero que siguen sin abordarse. "Está todo igual que en 2000", ha sentenciado.

Y ha citado como problemas del país el desempleo estructural, el envejecimiento demográfico, que se enmascaró con la inmigración; el endeudamiento público y privado, la desigualdad social y territorial, la falta de calidad institucional y el insuficiente capital humano y tecnológico, un déficit por cuenta corriente crónico, la dependencia energética, el tamaño de las empresas, la excesiva bancarización y un sistema fiscal "injusto y complejo".

Pero en su opinión, el foco debe ponerse en la productividad, que debe ocupar "un lugar preferente", porque es lo único que permite cuadrar las pensiones y el empleo y mantener el estado del bienestar.

El exministro ha defendido también que las grandes reformas hay que afrontarlas en época de bonanza y no en medio de una crisis y ha criticado expresamente la reforma laboral del PP, a la que, a su juicio, "hay que dar una vuelta porque no ha funcionado".

Durante su intervención, ha apostado por dejar las pensiones, la educación y la energía fuera del debate ideológico, porque supondría un gran avance como país.

También se ha mostrado partidario de prohibir los billetes de 200 y 500 euros para hacer aflorar la economía sumergida, porque hay 60.000 millones en España escondidos "en los calcetines" en un momento de grandes necesidades de financiación.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha