eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

La banca italiana tiembla con una nueva caída de MPS, que pierde un 19,39 %

- PUBLICIDAD -
La banca italiana tiembla con una nueva caída de MPS, que pierde un 19,39 %

La banca italiana tiembla con una nueva caída de MPS, que pierde un 19,39 %

La banca italiana tembló hoy con la perspectiva de lo que ocurrirá en los próximos días tras el descalabro, el segundo consecutivo, de una de sus entidades más importantes, la Banca Monte Paschi di Siena (MPS), que se hundió en bolsa.

El MPS, que durante la jornada de hoy hubo de suspender en varias ocasiones su cotización en el mercado de Milán, acabó la sesión con una caída del 19,39 %, lo que significa que en tan solo dos días perdió un total del 32,67 % y su acción tan solo vale ya 0,26 euros.

Las noticias de que el Gobierno italiano prepara lo que aquí se denomina un "escudo" para proteger al sector de una crisis que presagia dimensiones considerables dado el tamaño de la economía italiana, no parecieron ser suficientes para alejar la inquietud que provoca la exposición de MPS a los créditos fallidos.

El MPS es el banco más antiguo del mundo, funciona desde su fundación en 1472 y está considerado el tercero del país pero su grave situación actual le pone en riesgo de ser objeto del tercer rescate desde el comienzo de la crisis financiera y solo en 2016, hasta la caída de hoy, ha perdido en Bolsa el 75 % de su valor.

"En Milán, MPS sin paracaídas", tituló gráficamente el primer diario financiero del país, "Il Sole 24 ore", respecto al hundimiento del banco de Siena.

El Gobierno guardó hoy silencio después de que la víspera el primer ministro, Matteo Renzi, rechazara informaciones de prensa procedentes de Londres según las cuales Roma prepara un plan de ayudas públicas a MPS que constituiría un "desafío" a las reglas comunitarias.

El volumen de activos tóxicos en el balance de MPS es tal que se sabe que el Banco Central Europeo (BCE) escribió a sus responsables recomendándoles reducir en otros 10.000 millones de euros el volumen de sus créditos morosos.

Las autoridades de la institución europea le han pedido al banco italiano que antes del próximo 3 de octubre presente un plan en el que defina las medidas que pueda adoptar para reducir el coeficiente entre sus créditos morosos y el total hasta el 20 % de estos en el horizonte de 2018.

Entre las opciones que se manejan para resolver la crisis está la de que el Gobierno opte por una recapitalización preventiva del banco, es decir con fondos públicos, una forma de ayuda de Estado permitida por las normas europeas que evitaría el salvamento de MPS a costa de socios, accionistas y depositantes.

Y ello porque el mecanismo ya en marcha, la constitución del fondo Atlante financiado principalmente con capital privado para asistir a la banca italiana en dificultades, se ha encontrado con un interés escaso por parte de los inversores, aunque un refuerzo de este instrumento podría ser una opción para MPS.

Los problemas de MPS vienen de tiempo atrás: ya el 7 de noviembre de 2007 el banco anunció la compra al Banco Santander de Antonveneta, una operación por la que pagó unos 10.000 millones de euros y que en medios financieros italianos se considera marcó el comienzo de la crisis de la entidad.

La compra se hizo de manera precipitada, sin analizar con detalle las consecuencias de la operación y a un valor superior al del mercado.

Además, la estructura del accionariado de MPS, muy vinculada a los intereses de la política, la universidad e incluso la Iglesia católica, se relaciona con una especie de "mandato" político claro para el banco mantuviera su enlace con Siena.

El reparto de las influencias políticas en el banco también se ha relacionado con decisiones más ligadas a la distribución de intereses entre los partidos políticos que con una estrategia que tuviera en cuenta más factores de índole puramente financieros.

Con la llegada de la crisis a finales de la primera década de este siglo la exposición del banco a instrumentos financieros importados de prácticas que arruinaron instituciones estadounidenses terminaron por influir en el declive del MPS.

En 2010 el Banco de Italia detectó graves anomalías en la gestión que pusieron de relieve no solo los pagos anómalos vinculados a la adquisición de Antonveneta sino también las prácticas irregulares en relación con su balance y la gran exposición a instrumentos financieros de alto riesgo.

Tres años más tarde se autorizó la recapitalización del banco por un valor de hasta 3.900 millones de euros, en medio del escándalo de los productos derivados que aumentaron el agujero en las cuentas de una entidad que ahora se ve abocada a un nuevo apoyo, de cuya naturaleza todavía se desconocen los detalles.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha