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¿Cuánto se puede ahorrar cambiando de compañía de teléfono?

Para saber dónde está el ahorro deberemos considerar todos los factores que condicionan nuestro perfil de usuario.

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¿Cuánto es posible ahorrar cambiando de compañía de teléfono?

¿Cuánto es posible ahorrar cambiando de compañía de teléfono?

Para valorar el cambio de operadora conviene tener en cuenta el punto de partida. No es lo mismo cambiarse con un contrato de permanencia que libres de él. Con el contrato deberemos pagar una penalización, proporcional al tiempo que nos quedase de compromiso, que igual hace que no nos salga a cuenta el cambio. Tampoco es lo mismo hacer el cambio con un móvil libre que buscar uno subvencionado, ya que la subvención o financiación del aparato nos puede encarecer las tarifas; no nos engañemos, el móvil nunca nos sale gratis.

La mejor opción para cambiarse es sin contratos de permanencia -si los tenemos mejor esperamos a librarnos de ellos- y con un móvil propio y libre, que no esté atado a la anterior compañía y por tanto no implique desvincularlo o buscar uno nuevo financiado en la nueva compañía. A no ser que nos interese el cambio de móvil y la 'teleco' a la que nos cambiamos nos ofrezca una buena oferta. De todos modos, hay que mirar con lupa las ofertas que implican móviles financiados: comparemos lo que nos costaría el móvil y la nueva tarifa si los adquiriésemos por separado, ya que nunca sale a cuenta ligarse demasiado a una compañía.

¿Todo o nada? ¿Hay intermedios?

La sensación que impera en las telecomunicaciones en los últimos tiempos es el 'todo o nada'; o contratamos fibra óptica, canales de televisión por cable y móvil o el contrato solo por el uso del smartphone nos sale carísimo. ¿Es realmente así? Por ejemplo, contratar internet en casa sin un número de teléfono asignado o bien no es posible con Vodafone, Orange o Movistar, o sale muy caro porque nos ofrecen soluciones basadas en telefonía móvil y con límites de descarga muy cortos.

En el caso de que no necesitemos ni un móvil nuevo, ni televisión por internet ni fibra óptica ni un teléfono fijo y solo busquemos una tarjeta SIM con una tarifa más barata para nuestro móvil, hay opciones en casi todas las compañías, algunas más ventajosas que otras. En Vodafone, Movistar y MásMovil podemos encontrar tarifas que comienzan en los 5 euros de Más Móvil y suben hasta los 52 euros de Vodafone 10XL, dependiendo de la compañía y las condiciones.

Unas hacen pagar más caros los 'gigas' de la tarifa de datos -Vodafone 10XL da 10 'gigas'- y otros el exceso de llamadas o SMS. Ahí dependerá del uso que le queramos dar al móvil, ya que una tarifa con 10 'gigas' puede ser un exceso, pero también muy útil si nos gusta trabajar fuera de casa con un ordenador ultraligero o una tableta, escuchar Spotify o ver series en el móvil al aire libre y sin preocuparnos por el gasto.

La alternativa de los operadores virtuales

Operadores móviles virtuales como Pepephone o Lebara ofrecen tarifas muy ajustadas.

Operadores móviles virtuales como Pepephone o Lebara ofrecen tarifas muy ajustadas.

Además, están los operadores móviles virtuales como Pepephone, República Móvil, Euskaltel o Lebara, que nos ofrecen tarifas muy ajustadas y un nivel aceptable de descarga de datos móviles. Por ejemplo, Lebara ofrece llamadas ilimitadas y 3 'gigas' de descarga por 10 euros al mes. Ahora bien, si somos aficionadas o aficionados a las grandes charlas y contratamos una tarifa muy barata en estas compañías, podemos lamentarlo si hay un límite de minutos gratuitos en las llamadas. Mejor estudiemos nuestro perfil.

Finalmente, si somos de los que queremos un todo en uno, hay que reconocer que es el campo donde las grandes compañías se muestran más generosas, ya que se llevan a tres, o cuatro, usuarios en uno al incorporar generalmente más de una línea móvil. Aun así, la oferta es limitada: tenemos las tarifas Love de Orange, las Fusión de Movistar, las Vodafone One y las ofertas de fibra de MásMóvil, aunque para todas ellas deberemos consultar si nuestra zona tiene cobertura o está cableada. Dentro de estas ofertas, los precios van subiendo a medida que incorporamos más servicios o líneas, de modo que la mejor manera de ahorrar es ver cuáles no necesitamos.

Las condiciones, lo más importante

Debemos tener mucho cuidado con la letra pequeña y las condiciones que nos marque nuestra tarifa favorita, porque casi todas tienen truco y nadie regala duros a cuatro pesetas. Por ejemplo, muchas tarifas aparentemente muy baratas, tienen un límite de minutos por cada llamada muy estrecho, y cuando se supera el mismo, se dispara el precio por minuto a casi un euro. Otras marcan un límite total de minutos de llamada mensuales y luego disparan tanto el establecimiento de llamada como el coste por minuto.

Otras cargan las tintas en el envío de SMS o bien en las llamadas a móviles que no sean de la misma compañía, etc. De este modo, las tarifas por las que aparentemente íbamos a pagar solo 11 euros al mes, resulta que acaban en los 30 o 40 euros. Y lo mismo pasa con las ofertas temporales, cuya duración y precio final se indica en letra pequeña, para que no lo veamos: parece que pagaremos 10 euros siempre, pero al cabo de unos meses son 20 euros mensuales. También es importante no mirar solo el precio y valorar los 'gigas' de descarga de datos, para no quedarnos cortos.

Si piensas cambiar de compañía, entra en Rastreator.com

Servirse del comparador de tarifas Rastreator es sin duda una gran idea si entre tus planes se encuentra firmar un contrato con otro operador. El motivo es que te permite tener en cuenta todos los parámetros que acabamos de comentar, te deja introducirlos como variables y te ofrece una lista de los resultados que más te convienen, de manera que ahorras tiempo. Además, Rastreator te informa de la letra pequeña de todas y cada una de las opciones que contemples.

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