eldiario.es

Menú

Una carretera para ‘disfrute’ del coche eléctrico

Todavía en fase experimental, la carga inductiva e inalámbrica es la opción más realista para ampliar el radio de acción del coche eléctrico

Así lo acredita una pista de prueba de 100 metros que transfiere cargas de 20 kW con coches eléctricos circulando a 100 km/h, dentro de un proyecto con fondos europeos de la empresa Qualcomm

- PUBLICIDAD -
Carretera de carga inductiva e inalámbrica.

Carretera de carga inductiva e inalámbrica.

El coche eléctrico tiene como gran barrera la autonomía. Actualmente este tipo de tecnología promedia distancias de 150 y 250 kilómetros con una sola carga, lo que puede ser suficiente para desplazamientos urbanos, pero imposibilita un viaje largo. Para solucionarlo, diferentes empresas y startup trabajan en dos campos: baterías más capaces y cargas inalámbricas.

En lo relacionado con la carga inalámbrica, los últimos proyectos ambicionan con un futuro idílico: cargar el coche mientras éste circula, es decir, carreteras que carguen los vehículos. Así, por ejemplo, la telco Qualcomm evalúa su sistema de carga dinámica por inducción para coches eléctricos con un tramo de carretera provisto de inductores bajo el asfalto.

La tecnología ha sido denominada Dynamic Electric Vehicle Charging (DEVC) y es capaz de transferir hasta una carga de 20 kW mientras se conduce a velocidades de autopista: hasta 100 km/h. Se trata de un proyecto en fase experimental, desarrollado en Francia, que tiene como finalidad aportar una solución que no suponga la implantación de baterías más grandes y pesadas o la instalación de más estaciones de carga en ciudades y en la carretera.

La pista de prueba tiene 100 metros de largo.

La pista de prueba tiene 100 metros de largo.

Las pruebas se han realizado en una pista de 100 metros, construida junto a Vedecom en Satory, Versalles, cerca de París, y con la participación de Renault. Qualcomm Technologies y Vedecom han instalado la primera parte del sistema de carga dinámica de los vehículos eléctricos en la pista de pruebas, mientras que Vedecom y Renault han integrado la parte secundaria en dos Renault Kangoo Z.E.

La pista, dividida en cuatro bloques (o stub) de 25 metros cada uno, tiene su propia fuente de alimentación. Cada stub tiene 14 módulos de red eléctrica base (BAN) acoplados magnéticamente al cable de la columna vertebral. La potencia se transmite a través de la separación de aire a dos pastillas de 10 kW situadas debajo del coche eléctrico. El propio sistema eléctrico del coche convierte la corriente alterna, de 85 kHz, y suministra corriente continua (potencia) según la demanda del conductor.

La tecnología de Qualcomm se basa en la interoperabilidad, lo que significa que los conductores podrán cargar de forma inalámbrica en cualquier punto WEVC independientemente del proveedor o del vehículo. De esta manera, concluye Qualocomm, esta carretera inalámbrica soporta niveles de transferencia de potencia para vehículos de todas las categorías, desde SUV hasta descapotables, pasando por berlinas.

La carga inalámbrica, o sin cables, no es una novedad, ya que se utiliza desde algún tiempo para la recarga de dispositivos eléctricos de baja potencia, por ejemplo, un teléfono móvil. Lo novedoso del proyecto Qualocomm, que participa en el programa de la Unión Europea FABRIC, reside en la adaptación de la inducción a gran escala de vehículos particulares y de transporte totalmente eléctricos.

FABRIC, proyecto de nueve millones de euros de fondos europeos, aborda la viabilidad tecnológica, económica y medioambiental de la carga dinámica e inalámbrica, estableciendo los costes del paradigma del coche eléctrico: que sus conductores tengan libertad para desplazarse sin preocupaciones de llegar a la próxima estación de carga.

- PUBLICIDAD -