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EXTREMADURA

Un autobús urbano de Badajoz, reconvertido en caravana de ayuda para los niños de la calle de Sierra Leona

El vehículo hace rutas nocturnas por algunos de los barrios más desfavorecidos de Freetown, la capital del país

Está preparado para realizar reconocimientos médicos, dar un cuidado sanitario básico y proporcionar tratamientos

Los niños y las niñas encuentran donde exponer su situación recibiendo atención psicosocial

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El antiguo bus del Grupo Ruiz (TUBASA) busca atender a una de las infancias más vulnerables del planeta

El antiguo bus del Grupo Ruiz (TUBASA) busca atender a una de las infancias más vulnerables del planeta

El bus ya recorre las calles de Freetown, capital de Sierra Leona, con un objetivo muy diferente al que tuvo en Badajoz. Ahora realiza una ruta nocturna cuatro días a la semana por algunos de los barrios más desfavorecidos de esta ciudad de África del Oeste atendiendo a los miles de menores que viven en la calle.

Forma parte del proyecto “Unidad Móvil para la protección de menores en riesgo en las calles de Freetown, Sierra Leona” impulsado por la ONG pacense Fundación Atabal de Cooperación para el Desarrollo y financiado por la Agencia Extremeña de Cooperación al Desarrollo (AEXCID) en su convocatoria de 2016.

El autobús urbano de Badajoz donado a Atabal por el GRUPO RUIZ (TUBASA) salió desde el puerto de Lisboa el pasado 13 de febrero con destino a Freetown. Se ha convertido en un punto de referencia para los miles de menores que viven solos en las calles de esa ciudad.

Se trata de una de las infancias más vulnerables de todo el planeta, siendo Sierra Leona uno de los países más duros para ser niño, y sobre todo niña. “La violencia (física, sexual o psicológica) hacia los pequeños y la vulneración sus derechos más fundamentales está a la orden del día en Sierra Leona. Alejados o expulsados de sus familias para buscar un futuro mejor en la ciudad, utilizados por mafias o como huérfanos del ébola, la realidad es que miles de menores vagan solos, sin futuro, ni esperanza por las calles de Freetown”.

Lo gestiona  Don Bosco Fambul

El vehículo lo gestiona la organización Don Bosco Fambul, una de las instituciones con mejor reputación en Sierra Leona por el trabajo de reinserción y protección que realizan con menores. Es desde 2008 contraparte de algunos de los proyectos desarrollados por la Fundación Atabal en Sierra Leona.

Se ha convertido en un punto de referencia para los miles de menores que viven solos

Se ha convertido en un punto de referencia para los miles de menores que viven solos

Llamado “Don Bosco sobre ruedas” (“Don Bosco on Wheels”), el autobús, decorado con pegatinas y mensajes llamativos para los menores, despliega un toldo y enciende unas luces a modo de reclamo en cada una de las paradas. En él viaja un equipo de trabajadores sociales, una enfermera y seguridad, además del conductor.

Cuando se acercan los niños reciben una bienvenida y una invitación para participar en actividades de socialización, jugando o participando en talleres. En el vehículo también se ofrece una ayuda alimentaria, ropa y ducha. Está preparado para realizar reconocimientos médicos, para dar un cuidado sanitario básico y proporcionar tratamientos. Los niños y las niñas encuentran dónde exponer su situación recibiendo atención psicosocial.

Uno de los objetivos más importantes de la Unidad Móvil es la prevención de situaciones de riesgo y la reubicación de los menores con sus propias familias o con familias de acogida. Para ello se hará un trabajo individualizado con cada uno de ellos para proporcionarle un plan de ayuda personal. “Siendo las violaciones, abusos y otros tipos de agresiones sexuales, los problemas que más afectan a las niñas en Sierra Leona y dado el gran número de denuncias registradas”, se les dará especial atención a las menores para tratar de alejarlas de esa situación y reubicarlas, si fuera preciso, en los pisos que para ello tiene en funcionamiento la Institución Don Bosco Fambul.

Pobreza extrema

En la primera salida, el lunes 24 de abril, se atendieron a unos 40 menores. Uno de ellos, víctima de malos tratos y que llevaba solo una semana en la calle, pasó la noche en las instalaciones de Don Bosco Fambul, esperando ser reubicado. La situación de los menores en Sierra Leona Son, sobre todo, la pobreza extrema, el hambre y las enfermedades las causas de las más graves violaciones de los derechos humanos de menores y jóvenes de Sierra Leona.

Siendo la violación del derecho a la protección de la infancia, la problemática a la que apunta directamente este proyecto de la Unidad Móvil para niños de la calle. Desde hace años, Sierra Leona ocupa uno de los últimos lugares en el indicador Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Naciones Unidas de 2015, en concreto el número 179 de los 188 países examinados.

Según datos de Naciones Unidas, la esperanza de vida en este país es de 51,3, siendo en España de 82,8 años. El índice de mortalidad infantil es de 87,1 por cada 1.000 nacidos (3,5 en nuestro país). Uno de cada siete niños muere antes de cumplir 5 años y la mortalidad materna de 1.360 por cada 100.000 nacimientos (5 en España).

Cerca del 53% de la población vive en la pobreza extrema y tiene que sobrevivir con menos de un 1,25 $/día. Además, el 75% de las niñas y mujeres jóvenes experimentan - en su mayoría bajo coacción - mutilación genital, que no ha sido prohibida por la ley todavía.

Del campo a la ciudad

En Freetown, la poblada capital de Sierra Leona, existe un flujo incesante de personas que se desplazan del campo a la ciudad por trabajo, en busca de educación o para mejorar sus condiciones de vida.

Estos motivos también son los que mueven a las familias rurales que envían a sus hijos e hijas con familiares que viven en la ciudad. Muchas veces los menores acaban siendo sirvientes de sus familiares adoptivos y terminan escapando a la calle. Las mafias también conquistan a familias de zonas rurales a cambio de falsas promesas.

En otras ocasiones, son los propios padres los que envían a sus descendientes a ejercer la prostitución o vender en los mercados como forma de sustento económico para la familia. Otros muchos están en las calles por ser huérfanos de padre y madre como consecuencia de la epidemia del virus del ébola, en la que murieron más de 4.000 personas en Sierra Leona.

Como resultado, miles de menores malviven por las calles de Freetown sufriendo malnutrición, enfermedades, abusos, explotación laboral y violencia sexual y sin una oportunidad de futuro cierta. Apenas existen entidades que se acerquen a los puntos de origen o donde viven niños y niñas de la calle en la capital, siendo la Unidad Móvil puesta en marcha con el proyecto de Fundación Atabal, uno de los únicos servicios que trabaja en Freetown en este sentido.

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