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EXTREMADURA

Dos meses para hartarse de cerezas

El Valle del Jerte inaugura La Cerecera, un programa de actividades para disfrutar la comarca hasta agosto

Gastronomía, agroturismo y actividades de naturaleza se dan la mano en esta oferta que pretende incidir en el impulso turístico de la comarca

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Cerezas / http://cacerescapitaldelagastronomia.es

Cerezas / http://cacerescapitaldelagastronomia.es

Tiene usted por delante dos largos meses para hartarse de cerezas. Es el tiempo que estará en el mercado la fruta que ha hecho internacional al extremeño Valle del Jerte y, también, el periodo durante el que se desarrollará La Cerecera, un amplio programa de actividades con el que se pretende llenar de visitantes la comarca de aquí a agosto.

En el diseño de esa oferta lúdica se han implicado la Sociedad para la Promoción del Valle del Jerte, la Agrupación de Cooperativas, la Denominación de Origen y la Mancomunidad de Municipios, que cuentan con el respaldo de los hosteleros, agricultores, y empresas de turismo que han querido formar parte del mismo.

La Cerecera comienza el último fin de semana de mayo con unas jornadas gastronómicas y terminará el 1 de agosto con una convivencia en El Torno. Entre ambas fechas se ofertan actividades de turismo activo, naturaleza y agroturismo, con las que se pretende poner en valor el producto en el que se basa la economía de la zona y sacar rendimiento turístico al Valle del Jerte más allá del Cerezo en Flor, la Fiesta de Interés Turístico Nacional que se desarrolla a principios de la primavera.

ABRAN BOCA, SEÑORES

Lo cierto es que La Cerecera hace hueco a distintos perfiles de viajeros. Los amantes de la buena mesa seguro que reservan sitio en alguno de los diez restaurantes que participan en las jornadas de la picota hasta mediados de julio, con menús cerrados entre 24 y 35 euros.

Quienes prefieran la aventura pueden participar en las rutas de senderismo y BTT que se han organizado. Hay, también, recorridos por cascos urbanos como el de Cabrero, el pueblo que acogerá el último domingo de mayo una feria en la que se servirá gazpacho de cerezas y degustación de las distintas variedades, mercado de artesanía y animación callejera.

Los interesados en conocer de cerca cómo se trabaja en una cooperativa pueden acudir los fines de semana de junio a las visitas guiadas que se llevarán a cabo por las mismas, durante las que se enseñará a distinguir especies tanto por sus características físicas como por su sabor.

Esta última propuesta se enmarca dentro del agroturismo del que cada vez se echa más mano en el Valle del Jerte por la buena acogida que tiene. Se ofrece, además, la visita guiada a fincas en las que los participantes pueden incluso coger con sus propias manos las cerezas que a la vuelta se llevarán para casa.

El propósito es invitar a vivir el verano en el Valle del Jerte, un escenario privilegiado en el norte de Extremadura por la cantidad de saltos y pozas de agua que alivian el cuerpo, por sus senderos trazados para caminantes y deportistas o por el espíritu generoso de sus vecinos, que están deseando que los visitantes se emborrachen de cerezas in situ, en la cuna roja en la que nacen y crecen.

Podrá deleitarse con ellas prácticamente todas las vacaciones porque la recolección ya iniciada se extenderá durante todo el mes de julio y estará en los mercados también en agosto.

Las primeras variedades se están vendiendo desde mediados de mayo, como la Navalinda, la única con pedúnculo certificada por la Denominación de Origen Cereza del Jerte. En unas semanas, a mediados de junio, tendrá que hacerle sitio a la Picota, la reina indiscutible entre las más de 100 variedades que hay.

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