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GALICIA

La reforma de una gran avenida confronta dos modelos de ciudad para A Coruña

El gobierno de la Marea suma cada vez más apoyos a su propuesta de "humanización" de la principal vía de entrada a la ciudad. Incluye sendas peatonales y para bicis, más transporte urbano y zonas verdes. Fomento dice no e insiste en ampliar carriles para coches. 

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Avenida de A Vedra, en A Coruña

Avenida de A Vedra, en A Coruña Concello da Coruña

"Son dos filosofías distintas de ciudad y de movilidad; es evidente que se enfrentan dos modelos diferentes". Xiao Varela, concejal de Regeneración Urbana, advierte de las dos ideas que brotan en el debate que lleva semanas asentado en A Coruña sobre la reforma de su principal vía de entrada. El futuro de la avenida de A Vedra va más allá de los cambios en una infraestructura, sino que se presenta desde el Ayuntamiento como una "oportunidad histórica" para apostar por una idea de ciudad y transporte diferente. Y los apoyos a la alternativa que proponen PP y Fomento son cada vez más importantes.

Arquitectos, urbanistas, técnicos, ecologistas o plataformas como Stop Accidentes se mostraron a favor de una humanización que también apoya el PSOE con una moción en el pleno. "Fue una grata sorpresa conseguir más apoyos incluso de los que pensábamos; estamos comprobando cómo todo lo que sea ganar espacio frente al coche y priorizar criterios ambientales a medio plazo acaba siendo un éxito seguro", insiste Varela.

El gobierno de la Marea presentó un proyecto de "humanización" al Ministerio del Fomento en el que variaba la idea inicial -y fundamental- de aumentar un carril en cada sentido en un vial que es más una continuación de la autopista que una entrada pausada a la ciudad. El proyecto del Ayuntamiento apuesta por las sendas peatonales, carriles ciclistas, prioridad de transporte público y proliferación de espacios verdes -con una importante mediana con árboles- que disminuyan los efectos de la contaminación acústica y por emisión de dióxido de carbono. En definitiva, hacer de la carretera un bulevar que se base en la sostenibilidad, salubridad y criterios de ecología urbana, más aún en una zona que hace veinte años no estaba urbanizada.

"Nuestra reivindicación tiene también que ver con una zona que es urbana y que hace veinte años no lo era; la gente vive y cruza de un lado al otro, con barrios a las dos orillas", dice el concejal. Un entorno de 20.000 personas con zonas verdes, paradas de buses, colegios, equipaciones deportivas y de ocio... Y partida en dos por una carretera en la que se superan los 80 km/h. "Porque la seguridad viaria es fundamental en este caso; nuestra propuesta es técnicamente viable y muy deseable, sobre todo en lo que tiene que ver con este aspecto porque hay que hacer compatible la vida de los peatones, que es mucha, con el tránsito de los vehículos", añade Varela.

Fomento dijo no a la propuesta del Ayuntamiento de A Coruña y el PP local lanzó una campaña contra los "embudos" que por lo visto se producirán de no aumentarse el número de carriles en una ciudad acostumbrada al caos de tráfico. "Aumentando los carriles lo que pasa es que el embudo se produce más abajo; no se trata de aumentar la boca de este embudo, sino de que el número de coches que entren en la ciudad sea menor", dice el concejal, que resume así las radicales diferentes concepciones de ciudad que surgen.

Además, los populares alertan del peligro que supondría que se perdiesen los 12 millones de inversión comprometidos por Audasa para la financiación de la obra y desde el Ayuntamiento se preguntan que intereses "a mayores", además de que su autopista penetre más en la ciudad, tiene una empresa privada. Por eso, se revisará el convenio y las presumibles contraprestaciones que se le añadan a esta compañía.

El gobierno de la Marea apuesta por descongestionar de coches una ciudad atestada y ponen la vista en un futuro más inmediato con la estación intermodal -"estratégica y la gran apuesta de la legislatura"- y ya más adelante con el tren de cercanías y, en definitiva, con una mejor conexión a través de transporte público con toda la comarca. Desde el PP se insiste en que son necesarios más carriles por la masiva presencia de automóviles, pero el tráfico en la avenida descendió un 10% nos últimos cinco meses, desde que se puso en marcha la tercera ronda. Unos 27.000 coches menos de entrada y unos 25.000 menos de salida. Y el descenso será mayor cuando se abra el vial 18 que conecta la salida de la AP-9 y con la futura entrada en servicio de la intermodal.

A pesar de las diferencias, Fomento y Ayuntamiento buscarán una solución de consenso y la ministra Ana Pastor y el alcalde Xulio Ferreiro ya acordaron crear un equipo de trabajo conjunto que comenzará a trabajar esta semana. El gobierno local incorporó propuestas del Gobierno central -mejoras de movilidad en el nudo de salida de la autopista y conexiones que eviten cruces facilitarán mayor fluidez- y medita reducir algo la mediana y ampliar un poco los carriles y el arcén. "Con algún cambio y pequeñas mejoras, espero que lleguemos a un acuerdo. Los técnicos están afinando una propuesta definitiva de lo que era un boceto y está claro que no le podemos quitar capacidades al Ministerio", aclara Varela.

"La apuesta es más amplia, es por un modelo de ciudad", añade el concejal de Regeneración Urbana. Una apuesta por una avenida del siglo XXI o una ciudad para los coches, acierta a resumir el Ayuntamiento. La confrontación de dos modelos que consiguió su primer objetivo: el debate público entre una ciudadanía interesada y corresponsabilizada en el futuro de una urbe con problemas por resolver. Uno de los más importantes, el que afecta a la movilidad y al tráfico.

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