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El emprendimiento social requiere un empujón financiero

Las empresas que pivotan sobre el cambio y progreso de su entorno actúan si alcanzan la independencia económica para la que precisan un trampolín monetario

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Si algo queda claro tras ir mirando proyectos y proyectos de emprendimiento social, es que su acción catárquica precisa y exige erigirse en autónomos económicamente: que su propia actividad redunde en su beneficio y reinversión para continuar con su labor. Alejado de las subvención en sí misma o de las donaciones, cualquier idea se introduce en el mundo empresarial con su doble vía: no depender de nadie más que de su propio esfuerzo y estar al albur del mudno competititvo capitalistas en el que, al menos en el hemisferio occidental, discurre el día a día.

Proyecto de Momentum 2011

Proyecto de Momentum 2011


Puestas así las cartas, algunos de los emprendimientos que se han asomado a estas líneas cuentan desde este mes con cierto empujón. Son algunas ideas de las que hemos expuesto que estaban inmersas en el Momentum Project (promovido por BBVA y Esade) y se han ganado la etiqueta de proyecto en expansión (crecer para sobrevivir). Con la nueva aportación de capital, podrá ampliar el negocio la empresa Batec y su movilidad para discapacitados, Montaraz y la energía de biomasa, la comida ecológica de Bolet ben fet, la cultura de apunts o la mensajería de proximidad, verde y a pedales de Txita. Todos necesitaban algo extra para hacerse algo más grandes y de esa manera extender su beneficio social (ya sea al emplear a personas con dicapacidad, promover el respeto al medio ambiente o avanzar en las energías renovables...)

¿Cuánto dinero suman sus necesidades? No vayan lejos a pensarlos: 1,5 millones de euros. Casi suena irrisorio en el contexto de macrocifras y recortes en el que nos movemos día a día. Y si se repasan los impactos sociales que estas empresas suponen ya de hecho y los virtuales que ofrecen, la proporción inversión beneficio -entre el mero económico y la plusvalía social- se dispara. Una rápida revisión de las entradas suman y suman y suman... En las decenas de casos que Inspira ha ido trayendo se ha visto de todo: comercio justo, recuperación de la población rural, transporte verde, educación víal, mensajería portuaria, agricultura de peces... Y el denominador común de los protragonistas era, si se recuerda, alcanzar el equilibrio económico para ir dando más pasos. Y conseguir un apoyo (que no un regalo)  financiero para afrontar el futuro con garantías. Este escaparate trata de poner en valor para que esa siguiente escaló pueda tomarse.

La señal de salida para 2013 está servida. La perseverancia se paga. Que se lo digan a La Tavella, que también ha tenido su espacio en estas líneas, y que tras dos intentonas, verá su finca crecer y su vergel ampliarse. Si todo sale bien. ¿Por qué no?

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