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Cameron, Miliband y Clegg, tres líderes en la cuerda floja

Una derrota electoral hoy provocaría la retirada de David Cameron y un duelo interno que podría encumbrar al alcalde de Londres, Boris Johnson, como líder de los conservadores

Los barones del partido laborista querrán un cambio de liderazgo inmediato si Ed Miliband, perseguido por su falta de carisma, pierde los comicios

El liberal demócrata Nick Clegg ha salido debilitado por haberse aliado con Cameron. Hoy puede perder la mitad de sus escaños en la cámara pero aún así podría ser decisivo en el resultado final

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Se acabó la campaña. Después de más de un mes bombardeo político, a las 7.00, hora británica, abren los centros electorales de Reino Unido. David Cameron, Ed Miliband y Nick Clegg votarán temprano, acompañados de sus esposas, como es costumbre en el país. Después, aguardarán a las 22.00, cuando se cierra la votación y empieza una noche larga de recuentos e inquietud.

Ningún partido conseguirá los 326 escaños necesarios para la mayoría absoluta. Desde que empezó la campaña, el 30 de marzo, la única certeza que han tenido los tres líderes nacionales es que mañana se enfrentarán a un hung parliament, un parlamento sin mayoría absoluta. Hay un 97% de posibilidades de que mañana los líderes de los principales partidos tengan que pactar, según un cálculo de la London School of Economics.

David Cameron, cinco años más de austeridad

Cameron es líder de su partido desde diciembre de 2005 y primer ministro desde 2010, cuando puso fin a 13 años de mandato laborista. Hoy se juega ambos puestos. Ya ha revelado que estas serán sus últimas elecciones como líder del partido. Si pierde, el alcalde de Londres es el principal candidato a sustituirle. “Aunque dudo de que el ministro de Hacienda, George Osborne, o Theresa May, ministra de Interior, vayan a permitir una sucesión a dedo”, comentó recientemente Tony Travers, analista político de la London School of Economics.

En uno de sus últimos discursos del miércoles David Cameron dijo que “el país es más fuerte de lo que era hace cinco años” pero “queda mucho por hacer”.

Ferviente defensor de la austeridad, Cameron seguirá con su plan si resulta reelegido, un plan que supone el ajuste fiscal más drástico en la Unión Europea.

"La elección es entre una economía que crece, que genera empleo, que financia el Servicio Nacional de Salud y que bajará los impuestos de 30 millones de personas, o el caos económico de Ed Miliband” ha argumentado durante la campaña.

David Cameron nació en 1966, hijo de un corredor de bolsa y de una magistrada. Tiene tres hermanos y recibió una educación de élite, como la mayoría de políticos británicos, acusados de haber desterrado a las clases populares de la política. Fue al colegio de Eton, una escuela donde han ido también los príncipes Guillermo y Enrique. Después fue a la universidad de Oxford, donde estudió Filosofía, Ciencias Políticas y Economía.

Está casado con Samantha, licenciada en Bellas Artes, con la que tiene tres hijos. Un cuarto hijo, el primogénito, sufría epilepsia y parálisis cerebral y murió un año antes de que llegara al poder en 2009.

Los asuntos principales de su programa son:

- Eliminar el déficit y lograr el superávit antes del final de la legislatura.
- Invertir 8.000 millones de libras en sanidad pública hasta 2020.
- Hacer un referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. Cameron ha dicho que esta será una condición que cualquier socio de gobierno tendrá que aceptar para gobernar en una coalición liderada por él.

Ed Miliband, el líder de la oposición peor valorado

En sus últimas horas de campaña el líder laborista, Ed Miliband instó a la ciudadanía a votar para “recompensar de nuevo el trabajo duro”. Su falta de carisma le ha perseguido no sólo durante esta campaña sino desde que venció de manera sorprendente a su carismático hermano David en las primarias para liderar el partido. Es uno de los líderes de la oposición peor valorados de la historia. Si no llega a Downing Street, los barones del partido pedirán con seguridad un cambio de liderazgo, aunque muchos se preguntan si sólo con cambiar de líder el partido laborista retomará su viejo lustre.

La cosa se pone difícil para los laboristas que perderán Escocia, un viejo bastión laborista. Según las encuestas, la frontera norte del país pasará a estar controlado por el Partido Nacionalista Escocés de Nicola Sturgeon, que será una de las grandes vencedoras.

Miliband comenzó en el partido escribiendo los discursos del entonces primer ministro Gordon Brown, bajo cuya influencia creció dentro del partido.

A sus espaldas lleva el peso de una familia de laboristas. Además de su hermano David, su padre Ralph Miliband, también formó parte del partido. "Nosotros hablamos de cómo reformar el capitalismo, no de abolirlo como hubiera querido papá", dijo en una reciente entrevista ofrecida al Financial Times. Miliband está casado con Justine, una abogada experta en medio ambiente a quien conoció en 2002, con quien tiene dos hijos, Daniel y Sam.

Uno de sus momentos álgidos de esta campaña ha sido su entrevista con el irreverente Russell Brand en la cocina de su propia casa. El cómico, un duro crítico de la clase política que afirma no haber votado nunca y apoya al movimiento Occupy London, pidió el voto por Miliband después de la entrevista. Con más de 9,5 millones de seguidores en Twitter, Brand podría llegar a tener influencia en el voto joven. Brand justificó esta elección “por evitar el peligro de otros cinco años de gobierno conservador”.

Los principales puntos de su programa son:

- Elevar el salario mínimo a más de 8 libras la hora para 2019.
- Invertir 2.500 millones de libras más en la salud pública con el dinero que se recaude del “impuesto a mansiones”, una tasa en las propiedades valoradas en más de dos millones de libras.
- Congelar las factures de la energía hasta 2017 e incentivar la reducción de estos gastos desde el próximo invierno.

Nick Clegg, el reto de recuperar a los defraudados

Nick Clegg ofreció en sus últimas horas “estabilidad y decencia” y tendió su mano al partido que tenga más votos. Hace cinco años decidió formar gobierno con los conservadores, lo que le ha convertido en el viceprimer ministro del país durante estos cinco años. En 2010 se calificó esta decisión como “un acuerdo molesto que merece la pena”. Pero el partido y él mismo han salido tremendamente debilitados. Hoy podría perder la mitad de sus 57 diputados. Aun así, aspira a seguir siendo una fuerza determinante para formar gobierno.

Gran parte de su electorado está decepcionado por haber traicionado su ideario, al renunciar a las principales promesas de su programa en la coalición con los conservadores. Su reto está en recuperar la personalidad de una formación que antes de 2010 se situaba a la izquierda de los laboristas en algunos aspectos y que, tras cinco años de coalición tory, ha perdido cierta identidad de partido. Durante esta campaña se ha mantenido, sin embargo en la ambigüedad. Ha prometido ser “corazón para un gobierno tory o cerebro para un gobierno laborista”.

Clegg, de 48 años, nació en Buckinghamshire, al sudeste de Inglaterra, estudió Antropología social en Cambridge y realizó estudios políticos de postgrado en Minnesota, EEUU, y sobre Relaciones Europeas en Bélgica. Clegg está casado con la vallisoletana Miriam González Durántez, con la que tiene tres hijos. Esta abogada de Olmedo ha sido una presencia constante en la campaña.

Los puntos básicos del programa de Clegg son:

- Equilibrar el déficit con una mezcla de recortes e impuestos a los más ricos.
- Cinco nuevas leyes para proteger la naturaleza y evitar el cambio climático.
- Garantizar la financiación de la educación desde la guardería hasta los 19 años invirtiendo 2.500 millones y asegurando profesores cualificados en todas las aulas.

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