eldiario.es

Menú

Ultraperiféricos, en todo

Pactar un nuevo programa que nos saque de la ultraperificidad económica y política en la que vivimos no debería ser tarea difícil dejando atrás los intereses de partido.

- PUBLICIDAD -

Según los datos disponibles en Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea, de las nueve Regiones Ultraperiféricas de la Unión Europea existentes en la actualidad, Canarias es la más poblada, la segunda más extensa, se encuentra por encima de la media en cuanto a PIB per capita, pero, sin embargo, es la que mayor índice de paro posee de todas ellas, además con muchísima diferencia de Reunión o Guadalupe, que ocupan el segundo y tercer puesto.

Ser Región Ultraperiférica de la Unión Europea nos ha concedido un trato especial en el ámbito comunitario y siempre se ha puesto como ejemplo de reconocimiento jurídico de las singularidades geográficas, sociales y económicas de las islas permitiendo, entre otras cosas, un trato fiscal diferenciado y prioridad en el acceso a los fondos comunitarios.

Este mismo trato se pretende que quede consagrado ahora en la próxima reforma constitucional, a petición sobre todo de los nacionalistas canarios, que lo repiten cual mantra, como si el acceso a tal reconocimiento jurídico por fin convertiría Canarias en una suerte de Jardín de las Hespérides, cuando realmente ya se ha venido dando un trato diferenciado a lo largo de nuestra democracia. La última vez que en el Congreso de los Diputados se oyeron tales exigencias fue en el debate sobre la admisión a trámite de la reforma del Estatuto de Canarias: «Y ahora nuestra ambición es que cuando se reforme la Constitución de este país esa condición de ultraperificidad esté en la nueva Constitución española”, reivindicaba Ana Oramas desde la tribuna el pasado mes de diciembre.

Con estas líneas no quiero oponerme en absoluto a que las singularidades de Canarias como territorio insular, fragmentado, con una evidente lejanía del territorio peninsular, y además, situadas en el entorno macaronésico con una biodiversidad envidiable que debe ser también objeto de protección, figure en la Carta Magna ya que supondría una garantía constitucional importante para el devenir de las islas. Sin embargo, dicha declaración no puede venderse como la solución a los problemas del Archipiélago.

Los datos de Eurostat son importantes y no conviene pasarlos por alto. ¿Por qué a otras Regiones Ultraperiféricas teniendo mucha menos riqueza y estando en una situación de desventaja mayor que nosotros tienen una tasa de empleo muchísimo menor que la de Canarias? Son muchas variables las que pueden barajarse como factores explicativos. Pero el sistema económico existente en el Archipiélago fuertemente vinculado al sistema político que ha venido imperando en los últimos años lastrando, por ejemplo, nuestra educación, puede ser un motivo más que plausible.

Aunque parezca que en nada tiene que ver, la Comisión de Reforma del Sistema Electoral Canario y los ponentes que han ido participando en las sesiones de esta última semana han puesto de manifiesto que el canario es de los sistemas electorales menos democráticos del mundo permitiendo un “secuestro” legal de la voluntad popular y el mantenimiento en el poder a las mismas élites capitaneadas por Coalición Canaria; pudiendo determinar en este punto que los proponentes de la solución del reconocimiento ultraperiférico son más bien parte del problema.

Actualmente, en el Parlamento canario hay una mayoría suficiente opositora que ponga remedio a una situación que viene dándose desde el año 1993 desde que Coalición Canaria alcanzó la Presidencia del Gobierno de Canarias. Pactar un nuevo programa que nos saque de la ultraperificidad económica y política en la que vivimos no debería ser tarea difícil dejando atrás los intereses de partido y manteniendo la mirada fija en mejorar unos datos terriblemente injustos para la ciudadanía canaria.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha