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“El cigarrón palo palmero’ vive en Tamanca mucho antes del poblamiento humano”

El Grupo de Investigaciones Entomológicas de Tenerife recuerda al diputado nacionalista Antonio Castro que el saltamontes Acrostira euphorbiae es “una especie endémica”.

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Ninfa alimentándose de 'Euphorbia lamarcki' en Tamanca.

Ninfa del saltamontes alimentándose de 'Euphorbia lamarcki' en Tamanca.

El Grupo de Investigaciones Entomológicas de Tenerife (GIET) informa en un comunicado que “tras la pregunta realizada por el diputado del Grupo Nacionalista Canario (CC-PNC) por la Isla de La Palma, Antonio Castro Cordobez, en el pleno del Parlamento de Canarias del día 4 de abril de 2017, y la posterior nota de prensa enviada a distintos medios de comunicación, nos gustaría aclarar que el saltamontes de El Remo (Acrostira euphorbiae), oficialmente Cigarrón palo palmero, es una especie endémica de La Palma, con una distribución muy limitada en el suroeste de la Isla, siendo el paisaje protegido de Tamanca donde se encuentra la mayor parte de sus poblaciones”. 

Dicha especie, recuerdan, “está considerada como en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y en peligro de extinción en los catálogos español y canario de especies amenazadas, por cierto este último aprobado por el Parlamento de Canarias con votos a favor del partido al que pertenece el Señor Castro Cordobez”. “También está incluida en el Libro Rojo de Invertebrados Amenazados de España, editado en 2011 por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. A pesar de su distribución ampliamente coincidente con espacios naturales protegidos, esta especie se enfrenta a graves amenazas para su supervivencia, como los incendios, la presión ganadera, la tala ilegal de su principal planta nutricia, y la presión urbanística para construir campos de golf, hoteles y carreteras”, subrayan. “Dado el reconocimiento de su delicada situación por distintos organismos científicos, conservacionistas y políticos competentes, se han desarrollado hasta cinco proyectos de investigación financiados para garantizar la supervivencia y recuperación de sus poblaciones: uno por el Gobierno de Canarias (2001), dos por el Cabildo de La Palma (2002 y 2003), uno por la Bin Zayed Foundation (http://www.speciesconservation.org/) (2015-17), y uno por la Fundación CajaCanarias (2016)”, exponen. “Estos dos últimos se llevaron a cabo en el Espacio Natural Protegido de Tamanca, y no en el de El Remo (donde fue descubierto por primera vez) cuyo actual grado de deterioro es aún mayor y donde Acrostira euphorbiae se encuentra en clara regresión”, apuntan. 

“Ambos estudios han recibido el apoyo tanto del Gobierno de Canarias como del Cabildo de La Palma y de la Real Sociedad Cosmológica de esta Isla, siempre con los correspondientes permisos oficiales para manipular esta especie amenazada y para operar en espacio natural protegido”, aclaran. “Durante el estudio se mantuvo en cautividad una serie de ejemplares con el fin de estudiar sus requerimientos alimenticios, y fueron luego devueltos exactamente a sus localidades de origen, junto con las puestas de huevos que habían realizado en cautividad. Dicha suelta era preceptiva por tratarse de una especie en peligro, y no tenía fines espurios como insinuó el Sr. Castro en el Parlamento”, recalcan. 

El proyecto, prosiguen, “fue en gran parte diseñado por el investigador del IPNA-CSIC Heriberto López, cuya tesis doctoral trató sobre la biología de Acrostira euphorbiae y otros saltamontes de esta familia; el estudio lo efectuó David Hernández Teixidor, con amplia experiencia en el tema tras su tesis doctoral sobre otra especie similar endémica de La Gomera; y fue supervisado por el catedrático de la Universidad de La Laguna Pedro Oromí, director de las tesis doctorales de ambos investigadores”, detallan. 

En el trabajo de campo también colaboraron los biólogos palmeros Rafael García Becerra (profesor de Instituto y descubridor de la especie en 1991) y Javier García Pérez. “Todos ellos son, además, miembros del Grupo de Investigaciones Entomológicas de Tenerife (GIET), y aparte de las tesis y los proyectos mencionados, son autores de nueve publicaciones científicas sobre este insecto palmero, tres de ellas publicadas en revistas internacionales de reconocido prestigio”, indican. 

El Grupo de Investigaciones Entomológicas de Tenerife es “una asociación formalmente registrada, cuyo principal objetivo es desarrollar y promover la investigación científica sobre los invertebrados de Canarias. Está conformado por 16 biólogos dedicados a la entomología, profesionales de la investigación, la enseñanza y la gestión ambiental, con una dilatada experiencia en el estudio y conservación de invertebrados insulares. Hay profesores de universidad y de instituto, investigadores del CSIC, conservadores de museo, gestores de la Administración y profesionales liberales”, enumeran. 

“Entre todos ellos han publicado más de 300 artículos científicos y de divulgación, y han realizado innumerables informes técnicos y evaluaciones para organismos oficiales con vistas a la gestión y conservación de las especies amenazadas y sus hábitats. A pesar de las dudas al respecto del Sr. Castro Cordobez, somos un conjunto de profesionales solventes y sobradamente conocidos y valorados en ámbitos científicos y de la Administración”, afirman. 

“La conminación del parlamentario a que se busque quien pueda realizar mejor y más seriamente un estudio sobre el cigarrón palo palmero es infundada y llega tarde: tanto el Gobierno de Canarias como el Cabildo de La Palma ya lo hicieron hace tiempo. En lugar de leer detenidamente cierto artículo periodístico cuyo contenido explicaba bien los objetivos del estudio, el Sr. Castro se aferró al equívoco titular del mismo para luego hacer insinuaciones que rayaban la difamación”, señalan. “El cigarrón palo palmero es un endemismo local y así lo confirman la ciencia y el Banco de Datos de Biodiversidad del Gobierno de Canarias. Estudios genéticos demuestran que ha estado en Tamanca desde mucho antes del poblamiento humano de la Isla. Los pastores consultados por el Sr. Castro ciertamente nunca lo han visto ni probablemente lo verán, porque es de actividad sobre todo nocturna, no salta ni vuela y se mimetiza en el espesor de las tabaibas. La suposición de que pueda haber sido introducido en La Palma es errónea y hasta ridícula, y más aún que haya sido hecho con aviesas intenciones antidesarrollistas”, concluyen.

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