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Madrid, 7:30 AM: Me siento agredida dos veces en solo veinte minutos

Lorena iba en tren de su casa al trabajo cuando notó que algo duro tocaba su culo: era un hombre que le arrimaba el pene. Aunque ella se lo reprochó, ni él ni nadie del vagón se inmutó

Apenas veinte minutos después, cuando ya andaba por la calle, un hombre con el que se cruzó le gritó "chocho"

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Un tren de cercanías en Madrid.

Madrid, 7:30 AM estación de Cercanías Atocha. Como cada día tengo que coger el tren para llegar a mi oficina, es un trayecto corto pero esos trenes siempre van hasta arriba. Me gusta ponerme cerca de la puerta porque me agobia bastante que haya tanta gente, quizá se deba a que soy más bajita que el resto y me siento un poco atrapada e indefensa.

Esta mañana, al ser puente, había menos gente que otros días. Entro y me agarro a la barra para sujetarme. De repente noto que algo duro me está tocando el culo, pienso que será un bolso, una mochila o algo similar… Me doy la vuelta y veo que hay un hombre detrás de mí que está tocando mi culo con su pene y que está empalmado. No puedo explicar el asco, odio y rabia que siento en ese momento. Consigo reaccionar y soltar un "Qué asco y usted es un cerdo". El susodicho no dice ni mu ni muestra vergüenza ni arrepentimiento. Y lo peor es que tampoco nadie del vagón dice nada cuando yo alzo mi voz.

Con mi cabreo salgo de la estación, esperando que el aire fresco y el paseo hasta mi oficina me despejen y hagan menguar mi enfado. Al poco de empezar a andar veo que un chico joven viene en sentido contrario. Al pasar por mi lado se me acerca y me suelta un "chocho". En ese instante estoy tan noqueada que no puedo ni responderle. En apenas veinte minutos me he sentido agredida dos veces.

He llegado a la oficina y lo único que he podido hacer es desahogarme con mis compañeras y compañeros. Reconozco que hay otro tipo de cosas que me pasan habitualmente y a las que no les doy tanta importancia, por ejemplo, que cuando elija un vino para la cena se lo den a probar a mi pareja (hombre) o que me piten los coches cuando salgo a correr, etc… Parece que tener tetas y culo autoriza a ciertos especímenes a comportarse así.

Lorena

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