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REGIÓN DE MURCIA

"Nadie se puede apropiar de la honestidad y de las ideas de cambio"

Chusa Herrero, Secretaria de Movimientos Sociales de Construyendo la Izquierda - Alternativa Socialista, analiza la actualidad social y política de la Región de Murcia.

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Chusa Herrero, Secretaria de Movimientos Sociales de Alternativa Socialista Cli AS

Chusa Herrero, Secretaria de Movimientos Sociales de Alternativa Socialista Cli AS

Chusa Herrero (Murcia, 1965) es la Secretaria de Movimientos Sociales de Construyendo la Izquierda – Alternativa Socialista, CliAs, en toda España. “Somos pocos pero valientes”, dice Herrero sobre su partido, al tiempo que explica que hay territorios donde hay más miembros y están más organizados, y otros donde no lo están tanto.

Nos citamos en la murciana Plaza de las Flores cuando ya ha pasado la hora del aperitivo, que es religión de militancia obligada en aquel lugar, pero nada impide sentarse en un bar a tomarse una cerveza y una tapa, y a hablar sobre la actualidad política. En el famoso Rhin, frente a la Iglesia de San Pedro, Chusa Herrero comienza a analizar lo que está pasando en las filas propias y en las ajenas con la tranquilidad de una observadora y el conocimiento de una activista.

¿Qué les llevo a los miembros de su partido a dejar el PSOE?

Muchos de nosotros nos fuimos por mantener nuestra identidad y nuestra coherencia socialista. Recuerdo que en mayo, en las elecciones europeas, me decían los compañeros que irse del PSOE era un acto de valentía, y yo les respondía que no, que era un acto de coherencia por querer mantener esos principios y ser consecuente. Yo he sido leal, y se lo dije a Rafa (González Tovar) en una asamblea abierta en Molina de Segura públicamente.

¿Qué le dijo?

Le dije, ‘mira, yo me estoy radicalizando y veo que el partido no me da respuestas’. Por lo tanto no tengo esa sensación de traición de la que a veces te pueden acusar. El tiempo me da la razón porque no saben cuál es su sitio, no saben por dónde tirar… Ahora firmo un pacto que luego voy a derogar, soy laico pero mantengo las ayudas a la Iglesia, soy republicano pero no voy a hacer un referéndum… Nosotros tenemos claras ciertas cosas y por eso somos socialistas, y feministas, y republicanos, y ecologistas y muchas cosas más. De ahí nace la necesidad de crear otra formación que recoja esos principios. Y cuando hablo con compañeros del PSOE les digo que yo les tengo más respeto del que ellos me han tenido a mí, y ahí se acaba la conversación.

Pero en estos momentos en los que se llama a la unidad, una nueva formación de izquierdas tampoco lo tiene fácil.

Sí, estamos en un momento muy complicado porque el fenómeno Podemos no nos ha dejado crecer como quisiéramos. Y tengo que reconocer también que algunos de los compañeros que iniciaron esta aventura con nosotros en la Región de Murcia ahora se han ido a Podemos, pero también es verdad que en otros sitios de España se está avanzando mucho. Y aquí creo que algunos compañeros que han tenido problemas con el PSOE, terminarán reforzando nuestro proyecto. Aquí se está a gusto, con libertad. Se respetan las peculiaridades de cada territorio de la Región de Murcia, de las cinco circunscripciones. Nos valoramos, nos apoyamos y estamos muy contentos. La semana pasada hubo un encuentro en Alcorcón al que acudimos socialistas desde diferentes puntos de España, y estamos en este proyecto de socialismo democrático y renovador y transformador de la sociedad, un partido socialista que se comporte como tal.

Aun así, aun manteniendo su identidad o su ‘sensibilidad’, como se dice mucho estos días, ¿se integrarán ustedes en alguna coalición o unión de fuerzas de cara a las elecciones, dentro de los espacios de confluencia que se están trabajando desde hace meses?

Yo confío en que esos espacios no sean solamente un lugar de encuentro de Alternativa Socialista e Izquierda Unida. Esperamos que se unan otras formaciones, pero lo que está claro es que nosotros no vamos a anteponer nuestra creencia de que somos necesarios, al hecho de escuchar, como estamos escuchando, lo que la gente quiere y necesita. La gente necesita la confluencia, necesita esa única papeleta. El error que están cometiendo algunos… Y en concreto Podemos, porque yo no me voy a esconder, es que están oyendo más las encuestas que los llamamientos a la unidad que nos hace la gente. Me parece un error que al final pagaremos todos, porque yo no creo que ellos solos puedan derrotar al Partido Popular en esta Región. Ni ellos se lo creen, por mucho que lo afirmen. La gente nos pide unidad.

¿Percibe esa inquietud en la gente?

Sí. Mira, ahora mismo, cuando venía para acá, me lo decían: ‘Bueno, y al final, ¿qué votamos?’. Y no sabes qué decir, porque esas distintas sensibilidades que tú dices, es que hay gente que las tiene todas. Hay gente que simpatiza con Izquierda Unida, con EQUO, con nosotros, con Podemos… Y tiene el corazón dividido porque no sabe a quién votar.

Sobre Podemos, la gran sensación política y electoral. Quizá ni su grupo promotor esperaba el éxito de las europeas y ahora tienen varios retos complicados: su estructuración y las altas expectativas generadas. ¿Cree que Podemos podría llegar a morir de éxito antes de gobernar?

Yo no lo quiero, aunque creo que ya han tenido varios errores. El primero, pensar que han inventado nuevas formas de hacer política. Han tenido los altavoces mediáticos para dar a conocer esas formas de hacer política, pero nosotros ya la estábamos haciendo. Nosotros no teníamos esa entrada en los medios. Recuerdo que este verano, en Elche, en un encuentro para hablar precisamente de confluencia en el que había gente de Compromís, de Izquierda Unida, y estábamos nosotros y también una chica de Podemos, ella me decía que parecía que había molestado la irrupción de Podemos. Y yo le dije que no, que a nosotros no nos ha molestado que entre Podemos, al revés, estábamos muy solos y nos ha venido muy bien que comparta nuestras posiciones, nuestra forma entender la política. Pero nosotros tenemos recogidos en nuestros estatutos desde hace ya tres años el asunto de la revocación y de la limitación de mandatos, del código ético… Es un poco, decir, ‘oye, discúlpame, yo no soy mejor que tú pero tú tampoco eres mejor que yo’. Vamos a respetarnos, no vamos a llegar diciendo que aquí no vale nada, ni unos por viejos, ni los otros por casta, ni los otros por no sé qué, y nosotros somos los mejores... Creo que eso es uno de sus errores.

 

No estamos siendo generosos. La gente nos pide unidad

 

¿Cree que hay más?

Pues el otro es que no se den cuenta de que solo uniendo todo lo que representan varias fuerzas, junto con Podemos, se podría crear una fuerza lo bastante potente como para echar de San Esteban al Partido Popular. Y renunciar a los ayuntamientos también me parece un error. Los ayuntamientos son fundamentales. Pero bueno, ellos tienen esa estrategia y la respeto aunque no la comparta, y no porque no me guste a mí personalmente, sino porque creo que es perjudicial para la ciudadanía de la Región de Murcia.

Entonces, ¿comparte la idea de que su éxito se basa en su fuerte presencia mediática?

Yo creo que esa continua exposición en los medios les vino bien, aunque también digo que no comparto ni que se encumbre ni que se tire a degüello, como está pasando últimamente. Pero sí que creo que ellos no estaban lo suficientemente preparados para ese subidón, como le podría haber pasado a cualquiera. Lo hablaba con amigas que se metieron en Podemos y me lo decían: ‘no sé cómo vamos a organizar esto, no sé dónde nos hemos mentido, no estamos suficientemente preparados…’. Ahora esas personas están desempeñando papeles importantes dentro de la organización, y me rechina que ahora nos digan a los demás que no podemos dar una respuesta. Es como ir con ‘Syriza, Syriza, Syriza…’, y luego decir que aquí la izquierda no es capaz de resolver los problemas ni de aportar nada. Hay que ser más coherente, y por ejemplo con el asunto de Syriza no lo están siendo. Syriza no tiene nada que ver con Podemos, es fruto de un trabajo de la izquierda, de muchos años. Y Podemos es Podemos.

Se dice que uno de los grandes méritos de Podemos ha sido movilizar a gente e implicarla en política. ¿Es realmente así, o mucha de esa gente ya estaba movilizada y lo que han encontrado es una expresión política?

Yo creo que el despertar, el despegue, la movilización social y la transformación, fueron gracias al 15M y al 22M. Fueron las Marchas de la Dignidad, el 22M, a las que no se les dio la relevancia que merecían en los medios. Yo lo comentaba el otro día: la cobertura y la respuesta en la marcha de Podemos y en el 22M han sido muy distintas, y yo creo que no hay color. Es decir, dos millones de personas en Madrid hubieran merecido una cobertura mediática como la tuvo ese llamamiento de Podemos, que tampoco deja de ser importante. Es estupendo que la gente esté en la calle, pero el cambio de actitud, y el decir, hasta aquí hemos llegado, y los movimientos sociales, y el tejido social que puede transformar, está en las Marchas de la Dignidad. Y ahora también es cierto que han pegado un bajón tremendo... La gente se ha desmovilizado mucho y esa es una reflexión que también tenemos que hacer.

¿A qué lo achaca?

Yo creo que Podemos está vendiendo una ilusión que ojalá que no se pierda, pero no se puede pensar que Podemos lo va a cambiar todo. Ganen o no ganen, los problemas van a seguir igual, la gente va a seguir pidiendo techo y pan. Pero el sujeto social ya estaba conformado en esas marchas, y ahí tú te veías rodeado por los mismos, pero sin importar las siglas. Ahí íbamos todos juntos. Y no hemos sabido, yo me incluyo, transformar ese sujeto social en sujeto político. Ese sujeto social se ha diluido y ha aparecido un sujeto social que es Podemos, pero que no representa a todo ese movimiento social. Representa a una parte.

Pero dicen que no se ha podido demostrar que una suma de siglas obtenga más votos.

No se habrá podido demostrar, pero lo que sí está demostrado es que la división nos va a dejar sin diputados en la Asamblea. Con la legislación electoral actual en la Región de Murcia, se van a perder muchos votos. Yo no te digo que dos más dos sean cuatro, pero si a la gente le das una sola opción de cambio, de ilusión, de transformación, de la revolución social que necesita la Región de Murcia, la gente lo tendría más fácil, y habría mejores resultados y más posibilidad de obtener representación.

¿Cree que habrá un cambio tras las elecciones?

Mucho me temo que si no somos capaces de plantear una alternativa seria, coherente e ilusionante en el tiempo que nos queda… Tal vez el PP pierda su mayoría absoluta, y el PSOE no creo que recupere nada, y quizá entre alguna fuerza más en la Asamblea, pero no habrá una mayoría social representada para que se produzca un cambio de verdad. Ojalá me equivoque, pero bueno, aún estamos a tiempo de anteponer las necesidades de la gente. Hay una cosa curiosa, y es que si determinadas personas que representamos ciertas opciones políticas, dejáramos a un lado esas opciones y nos pusiéramos como estamos tú y yo ahora, tomándonos una cerveza, yo estoy seguro de que eso saldría. Eso me da… Me molesta. Sería un ejercicio colectivo de generosidad política y de entender el panorama de la Región de Murcia, de lo que estamos perdiendo y de lo que hemos perdido, y de lo mucho que tenemos que recuperar. No estamos siendo generosos.

¿Qué le pareció la propuesta de Pujante en aquella reunión de Ganemos la Región de Murcia? Lo de unir fuerzas, concurrir a las elecciones, ganarlas, cambiar la ley electoral y volver a convocarlas para que cada uno mida sus fuerzas en solitario.

Todo es posible. Sería cuestión de sentarse a hablar anteponiendo las personas y los intereses de la Región de Murcia. Lo que propuso Pujante sería factible. Sería un ejercicio de responsabilidad, de generosidad y de ganas de verdad de cambiar las cosas. Si ante eso hay quien se eche las manos a la cabeza, es porque quizá no tiene tantas ganas de cambio como dice. Yo, otros cuatro años de Partido Popular… Recuerdo en la Marcha de Mareas de Murcia, que terminé hasta llorando de emoción. Cuando la marcha llegó al Puente Viejo y me di la vuelta, y vi detrás a 70 mil personas... ¡Por fin en mi ciudad hay gente movilizada! Y aún no había aparecido Podemos. Quiero decir, que nadie se puede apropiar de la situación de rebeldía y de protesta, de las ideas de cambio, de la honestidad política, porque somos muchos los que estamos en ello. Hay que ser más generoso y modesto, y colaborar más.

¿Qué haría usted si llegara a tener responsabilidad de Gobierno en San Esteban?

Lo primero, una auditoría interna con el propio personal de la Administración, que tiene capacidad para hacerlo. Empezaría a contar el dinero, reduciría consejerías y apostaría de verdad por hacer una política de vivienda, de empleo, de ayuda a la dependencia... Devolvería la sanidad y la educación públicas al estado que les corresponde. Y luego hay más cosas… Esto quizá no guste, pero me replantearía la televisión autonómica, porque en un momento dado quisimos tener de todo, aeropuerto y televisión propia. También dejaría de tener la relación que tiene actualmente el Gobierno regional con la UCAM.

¿Y de la situación que atraviesa el PP, qué me dice?

Ahora parece que la persona más honesta va a ser Garre. A mí me lo parece, me parece honesto. Valcárcel ya sabemos lo que es, un señor que ha vendido a la Región de Murcia durante veinte años, Cámara es un imputado con unas dotes de ahorro impresionantes, y sobre Pedro Antonio Sánchez pesan muchas dudas. Garre llegó ahí de rebote pero está marcando diferencias y es un tío serio, lo que pasa es que por su perfil y su edad, en principio no tiene más recorrido… Aunque estos del PP son sorprendentes, nunca se sabe. Los dedos que señalan… En la Región de Murcia el PP tiene una cantidad de cargos imputados que lo que tendrían que hacer es echarlos, pero vamos, que a mí me da igual, ¿eh? Eso es cosa suya.

 

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