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REGIÓN DE MURCIA

La dimisión que no será

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El Partido Popular parece que apuesta a todo o nada con Pedro Antonio Sánchez, y entre tanto, la oposición política en la Asamblea Regional titubea entre la moción de censura con la boca pequeña y las llamadas a la generosidad “pepera”, pero ¿hay visos de haberla?, ¿ha sido alguna vez ésta, una seña de identidad de ese partido? A ojos de la ciudadanía parece que los populares han optado por convertir siete presuntos delitos penales por corrupción en una campaña de apoyo personal y por qué no, pre-electoral.

Sí, lo digo sin matices, pienso que la opción de unas elecciones anticipadas convocadas por el partido en el gobierno son más que posibles en estos momentos, y varias son las razones que me llevan a ello. Es muy probable que piensen que se pueden subir al carro de la inercia electoral de las últimas generales, pese a pagar el coste de no poder volver a presentar a Pedro Antonio Sánchez en 2019.

En segundo lugar, bien parece que PAS no acabó muy contento con la ”Operación Garre”, ya saben, aquel presidente sin “vocación de permanecer en el cargo” que acabó enfrentándose a quienes lo habían situado ahí. Digo esto a colación de que pareciera cada vez con más claridad de que es la opción a la que se agarra desesperadamente la fuerza naranja, algo así como una “dimisión en diferido”, pero con un PAS todopoderoso en el PP murciano al calor de lo que observamos los últimos días, no parece que vaya éste a dejar pasar su oportunidad, que miren sino ustedes ahora a Màs venido a menos, y no parece tampoco que en Madrid anden preocupados por frenarle, ¿hay elecciones a la vista?, ¿acaso PSOE y C´S tienen otra opción estratégica que no sea entenderse con el PP en Madrid una vez han pasado por el aro de la investidura?

Unas elecciones anticipadas convocadas por el partido en el gobierno son más que posibles en estos momentos

PAS tiene enfrente a una oposición parlamentaria completamente incapaz de asestar un golpe definitivo al partido de la corrupción por antonomasia en nuestra región, una oposición tibia que le llama a la generosidad, y como una pretendida amenaza, a la moción de censura, pero ello no parece preocupar lo más mínimo al gobierno. Entre otras cosas porque la pretendida moción de censura se atisba más como una medida de presión sobre sus protagonistas que sobre el PP. Más bien parece el camino que PAS le señala a Ciudadanos a sabiendas de que enfrente no tiene nada contra su estrategia, mientras gana tiempo.

Con las últimas informaciones, se podría decir aquello de que el pacto de PP-C´S no es en lo sustantivo el contenido de su texto, sino la correlación de fuerzas para hacerlo cumplir, y he ahí la clave. La correlación de fuerzas. Capaz para aprobar leyes, pactos, pero incapaz para hacerlas cumplir. Salvo una, la ley electoral. Existe la posibilidad real de que la oposición, incapaz de ponerse de acuerdo en un programa de gobierno, por razones obvias,  se ponga de acuerdo en poner fin al ciclo de poder del PP con unas elecciones de cambio político, que generen otra correlación de fuerzas distinta. Con la nueva ley electoral es posible, pero sin audacia política no. Audacia significa adelantarse a los tiempos.

Si las fuerzas políticas y sociales del cambio político en nuestra región no entienden que la salida democrática no puede venir en ningún caso de parte de los corruptos, sino de su alternativa, que debe generarse un espacio alternativo al modelo económico y social del PP de la mano de la regeneración democrática y la movilización ciudadana, y que el momento es ahora, y no el que más nos guste, congresos-sondeos mediante, tendremos un movimiento político que a lo máximo que aspira es a la reivindicación mínima, justa pero mínima, y completamente insuficiente y controlada, o sea, la dimisión que no será.

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