eldiario.es

Menú

Muertos a la carta

Es un hecho: la verdad incomoda. Por eso, cuando la realidad nos sostiene la mirada fijamente y nos pone contra las cuerdas, es frecuente ignorarla. Evitarla, y seguir con nuestra vida, como si nada hubiera ocurrido. Como si aún estuviéramos vivos. 

Le Rêvè es un restaurante muy especial. A él acuden las almas vivas de gente muerta, pero que aún no saben de su condición. Los muertos son personas difíciles de tratar. Tienen un humor cambiante; al parecer, les gusta beber, charlar, y los juegos de azar. Tal vez les recuerde a la vida. Es por esto por lo que no debe de ser nada fácil comunicarles que ya no pertenecen a ella.

El Chef de este restaurante logra que sus comensales le cuenten su historia para llegar a comprenderse a sí mismos. A su situación.  Pero ¿cómo conseguir de pronto que alguien se abra lo suficiente como para contarle a un desconocido algo tan íntimo?

Seguir leyendo »

Búsqueda y redención: el mito del Grial

En el siglo XII, la cultura caballeresca europea vivió una honda transformación. En el contexto de un renacimiento que resultaría crucial para la consolidación de la identidad occidental, el rol social de la caballería se vio sometido a un riguroso cuestionamiento por parte algunos de los más grandes eruditos del momento. El propósito de sus reflexiones no fue otro que resolver las obvias contradicciones entre las exigencias de la vida militar y el servicio a Dios. La Primera Cruzada (1096-1099) proporcionaría el pretexto por el que dotar de un sentido trascendental a la labor de un gran número de caballeros, que pondrían sus armas al servicio de la cristiandad para la conquista de Tierra Santa y la salvaguardia de los peregrinos que a ella acudieran.

La literatura medieval no permanecería al margen de estos cambios, y valores como el amor cortés o la defensa del cristianismo tendrían su plasmación en la denominada épica cortesana. Sus obras quedarían agrupadas en tres grandes ciclos, a saber: la Materia de Roma, la Materia de Francia y la Materia de Bretaña. La Materia de Bretaña, que versa sobre las hazañas del rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda, acogería el desarrollo de uno de los grandes mitos de las letras europeas: el Grial.

La Tabla Redonda (c. 1405-1407) - Bibliothèque National de France

La Tabla Redonda (c. 1405-1407) - Bibliothèque National de France

Seguir leyendo »

Pessoa, eterno viajero

«La vida es lo que hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos».

Libro del desasosiego, Fernando Pessoa.

Seguir leyendo »

El banquero anarquista: una sátira cualquiera

Ese 30 de noviembre en el que el agotado corazón de Fernando Pessoa se apagó en el Hospital de São Luis dos Franceses de Lisboa, su reducido entorno le recordó como el fascinante literato e intelectual inquieto que fue. Sin embargo, el resto de lisboetas, espectadores horrorizados de la nociva perspectiva en la que se veía sumido el poeta los últimos años de su vida, sólo llegó a rememorar al Pessoa mundano. Aquel individuo, deshecho tras su escritorio entre colillas y un hálito de alcohol que se dejaba apagar en su vagabundeo por la oscuridad de las tabernas de la capital portuguesa, yacía como abducido, privado ya de su mente brillante y lúcida; como tantas veces ha sucedido con otros tantos iconos artísticos, su propia virtud condenó al hombre y nos privó del genio. Tal y como nos susurraba Antonio Vega en  Se dejaba llevar, otro genio que ya entonces bordeaba continuamente el abismo, el peor pecado del hombre es dejarse llevar.

Se suele decir que las últimas palabras conocidas del genio lisboeta fueron: «No sé lo que me deparará el mañana». No sólo le deparó la muerte; afortunadamente, y con la publicación póstuma de sus obras firmadas mediante heterónimos, con el fin de usar registros literarios distintos creando a diferentes autores ficticios, nos ha sido descubierta a todo el mundo la brillantez de este «extranjero» que, como el Meursault de Camus, es arrastrado por su entorno. Y ello a pesar de que, a diferencia del singular protagonista de la novela icónica del existencialismo, Pessoa amaba su país por encima de todo.

No obstante, el escritor portugués llegó a publicar en vida algunos escritos, entre los que destaca por la vigencia de sus reflexiones y razonamientos un pequeño relato, cuento ensayístico no muy conocido sobre el individualismo, la sociedad política, el altruismo y el antagonismo entre la burguesía y la teoría libertaria:   El banquero anarquista. El texto vio la luz por primera vez en mayo de 1922, en el primer número de la revista literaria  Contemporânea. Su pequeña extensión y lo paradójico del planteamiento inicial -un acaparador, un prestidigitador de las finanzas que a su vez destaca por su alma ácrata y su actitud subversiva contra lo establecido- no nos debe inducir a menospreciar sus reflexiones. En esta «sátira dialéctica», como Pessoa mismo la denominaba, la broma jocosa que supone lo desconcertante de la conclusión reflexiva del protagonista no es un dislate, sino que sirve de hilo conductor para establecer una profunda reflexión sobre la libertad, la iniciativa individual frente al colectivismo social, o la igualdad natural y prefabricada, que evidencia lo absurdo del fanatismo en el posicionamiento político y, especialmente, muestra al lector la absurdez para Pessoa de «los grandes remedios» en tiempos de crisis.

Seguir leyendo »

Quique González: "La música es mucho más que una terapia para mí"

El músico y compositor Quique González. | FOTOS: JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE

Terminó el primer año de presentación de su décimo disco, Me mata si me necesitas, feliz y satisfecho junto a Los Detectives, la banda con la que lleva tocando los últimos cinco años. Quique González (Madrid, 1973) pide un gintonic, se explaya hablando de series y de cine, una de sus grandes pasiones, y no esquiva ninguna pregunta. Con veinte años de carrera profesional a sus espaldas, charlamos sobre su trayectoria, sus influencias, el tratamiento que recibe la música y la profesión de músico en España, así como la especial relación que mantiene con Cantabria desde hace más de una década.

La entrevista se realiza en el mítico Rvbicón de Santander, un bar que le es muy familiar. No en vano, junto al piano que preside el local ha compuesto varios de sus temas y ha pasado noches inolvidables el que es uno de los compositores y músicos de rock más respetados y queridos del panorama nacional.

Tus primeros trabajos fueron en un McDonald's de Londres y como animador turístico en un hotel de Mallorca, ¿qué aprendiste de esas experiencias?

Seguir leyendo »

Entre la razón y la fe: 'Bacantes', de Eurípides

Bacantes es el título de la obra maestra de Eurípides (484/480-406 a.C.), el último de los grandes trágicos griegos. El poeta compuso este drama tardío durante su retiro en la corte de Pella, Macedonia, a la que había sido invitado por el monarca Arquelao I. Allí conocería la muerte, de modo que Bacantes sería estrenada con carácter póstumo en Atenas un año más tarde. Su hijo, Eurípides el Joven, se encargaría de la puesta en escena.

Bacantes tiene su origen en uno de los muchos mitos asociados a la figura del último de los dioses olímpicos: Dioniso. El eje de esta tragedia, como ya observara el académico Carlos García Gual, consiste en una superposición de antagonismos, a saber, «lo griego y lo bárbaro, lo masculino y lo femenino, la ciudad y el monte, la serenidad cívica y el frenesí báquico, es decir, lo apolíneo y lo dionisíaco, en el sentido de estos términos en Nietzsche». Pero por encima de todas estas contradicciones, sobresale el choque entre lo humano y lo divino.

El prólogo de la obra -recurso frecuente en la producción de Eurípides-, protagonizado por el propio Dioniso, advierte ya de la inminencia de este enfrentamiento. Desde el theologeíon, el espacio más elevado de la escena, el dios del éxtasis, recién llegado a Tebas, se complace en anunciar su voluntad de instituir su culto en la ciudad. Tebas no es un enclave cualquiera para Dioniso, que fue concebido en ella como resultado del rayo con que Zeus fulminó a su madre, Sémele, hija del rey Cadmo, fundador de la ciudad. Cadmo ha entregado el poder a su nieto, Penteo, quien se niega a honrar a Dioniso en sus libaciones, circunstancia que el dios no puede tolerar.

Seguir leyendo »

Crucifijos y navajas

La última cena de los mendigos. | Films 59 - UNINCI - Producciones Alatriste

«¿Qué se me reprocha? En ese film me he quedado siempre corto en todo lo que podía decir. Mi heroína se encuentra más virgen en el desenlace que al principio» .

Luis Buñuel

No sabría que decirle, Don Luis, pues la historia le viene de lejos. Tan lejos como 1929, cuando una cuerda arrastraba lentamente a un par de curas por el suelo. Añadan al anecdotario que uno de ellos estaba interpretado por un Salvador Dalí exento de su bigote. Hablamos, en este caso, de Un perro andaluz, de Luis Buñuel y de la censura francesa. Este forzoso «idilio»  entre los censores y el director aragonés (que tan precozmente daría comienzo) sería una constante a lo largo de toda su filmografía. Da igual que fuera Francia, México, Italia o España, en los cincuenta años que estuvo detrás de la cámara, su estrábica mirada fue tan temida como admirada. Curiosamente (y no sería el único), Buñuel sabría usar con suma habilidad esa tensión entre lo que quería contar y lo que le era permitido. Esa estrecha repisa por la que tenía que transitar, daría lugar a todo un imaginario de símbolos y pequeños juegos visuales que poseían una fuerza que quizás se hubiese visto minimizada usando un lenguaje, si cabe, más explícito. Un universo tan particular que ha llegado a introducirse en nuestro léxico con el adjetivo de buñueliano.

Seguir leyendo »

Respirando Alepo

Café solo, 3.00 am. Cinco personas en la cafetería de la terminal doméstica del aeropuerto de Nairobi. Contra todo pronóstico, hace frío. 

Cansada, dejo a un lado el libro que estaba leyendo y miro a mi alrededor. Todos dormitan o manejan el móvil. Excepto un hombre. Me mira, le miro y sonríe. 

Se levanta y en un impecable inglés me pide permiso para sentarse en mi mesa. Curiosa, veo cómo se acomoda y da un sorbo a su café. «Parece cansada», me dice. Le cuento que llevo un día muy largo a mis espaldas, y que aún me quedan unas cuantas horas para llegar a casa. «Ah… Casa. Una hermosa palabra, ¿no le parece?». Dudo. «Tan solo decirla en voz alta emociona. Casa». Noto como la saborea, y algo similar a la añoranza asoma en su mirada. Le pregunto de dónde es. Sus ojos brillan a la vez que pronuncia las palabras «De Siria, joven. Mi hogar es una ciudad llamada Alepo». Asiento a la vez que mil imágenes vienen a mi mente. 

Seguir leyendo »

Concha Crespo Reguero: la literatura como sacrificio

Portada de 'Mis andanza por tierras de España: La Montaña', por Concha Crespo Reguero.

La vida y la obra de Concepción Crespo Reguero de Pérez están rodeadas de un halo de misterio que en buena parte se puede atribuir a la imprecisión originada por el escaso o nulo afecto que, por desconocimiento o desidia, ha recibido su figura hasta la fecha. Así es la historia de la literatura, antojadiza, jalonada de nombres, de esfuerzos y de sacrificios, de hombres y mujeres que, contra viento y marea, bregaron por desarrollar una actividad intelectual en la que proyectar un interior curioso, ávido de respuestas. 

Nacida en Cádiz el 1 de enero de 1914, en una familia de escasos recursos formada por varios retoños, Conchita se dedicó a la literatura desde antes incluso de su adolescencia. Movida por una gran afición al estudio, a los siete años compuso sus primeros versos, participando en varios concursos infantiles que celebró con éxito. Autodidacta, pues sus padres no pudieron costearle los estudios para impulsar una carrera que se descubría ya entonces brillante, empezó a escribir en varios periódicos santanderinos y asturianos en homenaje a la tierra donde pasaría buena parte de su niñez.

Ayudar a su padre y a su madre le llevaba la mayor parte del día y, para el ejercicio de la literatura, aprovechaba todos los ratos libres, incluso los robados al sueño. Sus maestros fueron grandes literatos contemporáneos, como Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928), Enrique Pérez Escrich (1829-1897), Luis de Val (1867-1930), Serafín y Joaquín Álvarez Quintero (1871-1938, 1873-1944), Eduardo Marquina (1879-1946), Jacinto Benavente (1866-1954) y Antonio Machado (1875-1939). Gracias a ellos aprendió a pensar, a sentir y a vivir, abstrayéndose de la áspera realidad de la vida cotidiana.

Seguir leyendo »

González y sus historias

El periodista Enric González. |

El periodista Enric González (Barcelona, 1959) ejerció como corresponsal del diario El País en Londres, París, Nueva York, Washington, Roma y Jerusalén. Autor de algunas de las crónicas más brillantes del periodismo contemporáneo español, de sus aventuras profesionales y personales en estas estancias surgieron tres libros - Historias de Londres, Historias de Nueva York e Historias de Roma-, publicados por separado y reunidos posteriormente en un mismo tomo, Todas las historias y un epílogo (RBA, 2011), que nos acercan una mirada íntima y diferente para conocer tres de las ciudades más importantes del mundo. 

González ocupó la corresponsalía de Londres a principios de la década de 1990, y organiza sus memorias según las zonas geográficas de la ciudad: el Oeste, el Centro y el Este, que contienen "todos los Londres, todos los mundos posibles". 

Fiel al estilo irónico y conciso de sus columnas, nos acerca a la idiosincrasia de la capital británica, utilizando múltiples referencias históricas, políticas, sociales, culturales… mezcladas con su propia experiencia. Sin reservas. Desde anécdotas divertidas como sus problemas con la pronunciación en inglés hasta momentos de angustia como los problemas de corazón de su mujer, Lola, ingresada durante varias semanas en los hospitales de Westminster primero y Saint George más tarde, "la larga caída a los abismos del sistema hospitalario británico".

Seguir leyendo »