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Los “dientes de sierra” en el precio de la leche

Los ganaderos gallegos bloquean industrias y se concentran ante grandes áreas

Rubén Vivar

Es probable que como consumidor lo desconozca pero el precio de la leche en Cantabria ha caído en el último año un 18%. Si en junio de 2014 los ganaderos cántabros recibían 36 céntimos de euro por cada litro que producían y vendían a la industria, un año después ingresan 29 céntimos, un cantidad a la baja que no se producía desde agosto de 2013. Y es probable que lo desconozca porque el precio del tetabrick en el supermercado apenas ha variado, de igual forma que tampoco lo ha hecho cuando se han producido 'ajustes' al alza.

Si analizamos la evolución del precio que la industria láctea abona a los ganaderos por la producción de leche, se observa que sube y baja como una montaña rusa, sin una línea evolutiva clara ni definida. “Estamos en los mercados internacionales sometidos a la especulación. Hay momentos brillantes pero de repente... ¡boom! Se produce una caída monumental. Es la especulación”. Así lo explica, en declaraciones a eldiario.es Cantabria, Gaspar Anabitarte, secretario general del sindicato UGAM-COAG.

En lo que llevamos de siglo, 2007 y 2008 han sido los mejores años en cuanto al precio de la leche se refiere. Sin embargo, después de alcanzar en estos años los 38 céntimos por litro -el precio que los ganaderos estiman que cubre los costes de producción-, el valor de la materia prima descendió bruscamente en 2009 a 29 céntimos. Seguidamente, ha experimentado leves mejorías y retrocesos hasta remontar de forma continuada a partir de 2012. Por contra, este año ha arrancado con seis meses consecutivos de caídos.

Anabitarte afirma que la producción de leche, y los alimentos en general, han entrado en el sistema capitalista, lo que provoca que los precios que abona la industria a los productores de materias primas oscilen bruscamente, aunque ello no se repercuta en las tiendas de abastecimiento, al igual que está sucediendo, por ejemplo, con el petróleo, apunta. “¿A cuánto estaba hace un año? En torno a 117-120 dólares el barril, y ahora está a treinta y pico. El precio del barril ha descendido cerca de un 40% y en las gasolineras ha bajado solo 10-15 céntimos. No tiene sentido. Ocurre porque se especula. Es el sistema del todopoderoso mercado que todo lo puede y todo lo arregla, pero lo que hace es trabajar para los especuladores”, sostiene.

En este sentido, manifiesta que esta oscilación en forma de “dientes de sierra” del precio de la leche no se debe a que se produzcan variaciones en la demanda o a que los ganaderos reclaman más dinero sino que “simplemente se especula con ello”. “En cuanto hay un poco más en el mercado de lo que debe, automáticamente provoca el hundimiento del precio”, insiste.

Según explica, en España el 100% de la leche que se produce se consume en el propio país, y en Europa el 90%. “Basta con que ese 10% se pierda o haya que vender leche en polvo a 20 céntimos para que arrastre al 90% restante. Hunde todo el producto”, señala Anabitarte, que lamenta que no se regule a un precio medio.

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