eldiario.es

Menú

eldiarionorte Cantabria eldiarionorte Cantabria

El tapado portugués llega a Goldman Sachs

No se sabe el número de muertos que hubo en la guerra de Irak. Tampoco parece saberse el número de quienes la organizaron, a pesar de ser muchísimos menos.

- PUBLICIDAD -
Tony Blair, José María Aznar, George Bush y el cuarto de las Azores: José Manuel Durao Barroso

Tony Blair, José María Aznar, George Bush y el cuarto de las Azores: José Manuel Durao Barroso

La semana pasada ha visto la publicación del informe Chilcot sobre la guerra de Irak y la noticia de que Durao Barroso, que fue presidente de la Comisión Europea, pasa a ser un directivo de Goldman Sachs.

El informe Chilcot no constituye una sorpresa, todos sabíamos que "La invasión a Irak es un crimen". Y quiero decir todos: en las manifestaciones españolas contra la agresión a Irak te encontrabas con militantes del Partido Popular, con monjas católicas… El presidente Aznar y ETA comparten el honor de ser los únicos en haber puesto de acuerdo a más del 90 % de los españoles. De acuerdo en oponerse, claro: a la violencia etarra y a la guerra. En ningún otro tema ha habido nunca una mayoría al filo de la unanimidad.

Y ¿a alguien le sorprende que un político pase a dirigir un banco tras dejar el poder? Tampoco aquí hay gran novedad…

Pero la coincidencia en el tiempo de ambas noticias me ha recordado un asunto viejo, el premio a una fotografía. En 2003 se reunieron en las islas Azores los mandatarios de EEUU, Gran Bretaña y España para escenificar la decisión de invadir Irak. La reunión era pública, había las habituales decenas de periodistas y fotógrafos acreditados. Los protagonistas fueron fotografiados centenares de veces, en poses perfectamente previsibles, en retratos que se diferenciaban poco entre sí. Pues curiosamente al año siguiente el Premio Ortega y Gasset, organizado por PRISA, recayó en una de estas fotos, en la que Bush, Blair y Aznar posaban para la prensa. Hubo algún comentario de sorpresa, pero más bien pocos y en sitios alejados de los centros de opinión. El fotógrafo que la tomó era un profesional competente e hizo su trabajo, tan bien como el resto de los profesionales presentes en un acto anunciado por todo lo alto: ¿qué tenía de extraordinaria aquella foto de Aznar, Bush y Blair, conocidos como "El trío de las Azores", para que se la premiara?

Quizá la propia PRISA, organizadora de los premios, pueda darnos alguna pista. Declara que "Los Ortega premian el periodismo que saca a la luz al invisible". No parece que sea de mucha aplicación aquí: Aznar, Bush y Blair no eran precisamente invisibles. Puede que haya que hacer una interpretación más creativa del titular de El País. Puede que estén diciendo la verdad y realmente estén sacando en la luz al invisible. Pero en este caso, ¿qué podría ser "el" invisible?

En Cuatro granujas sin tacha Chesterton habla de un cuarteto de personas honradas que desean aparecer públicamente como indeseables. Los asesores de Barroso, Aznar, Bush y Blair debieron diseñar el teatro de las Azores exactamente al revés

En mi opinión, la foto merece el premio porque saca a la luz a "El trío de las Azores". Sí, Aznar, Bush y Blair son perfectamente visibles. Pero "El trío" no, está escondido con la misma perfección. ¿Dónde? Pues dentro de un cuarteto, el que forman estos tres mandatarios con el anfitrión que los hospeda: Durao Barroso, entonces presidente de Portugal.

Es necesario premiar esta foto para que se distribuya, en lugar de otra en la que figuran los cuatro presidentes. Ambas fotos pueden verse juntas en muy pocos sitios. Como en este recomendable artículo de Miguel Roig "Dorian Gray se entrena en el gimnasio de Aznar", que trata de otros temas no lejanos… y ya está: ese Google que tanto sabe de todo consigue ignorar algunas cosas.

Del mismo modo que jugar al ajedrez le entrena a uno para jugar al ajedrez, leer prensa le enseña a uno mucho sobre cómo leer prensa. Los periódicos que venden en el quiosco son rivales entre sí, y aprovechan la mínima para desacreditarse unos a otros. Si uno hace una estupidez, enseguida los demás la airean todo lo que pueden. Por eso cuando vimos que El País premiaba esa foto y los demás no protestaban, algunos supusimos sin miedo a equivocarnos que alguien, alguien por encima de los diarios, estaba detrás de algo. El mismo año que se premió la foto de las Azores Durao Barroso fue nombrado presidente de la Comisión Europea, cargo donde permanecería diez años. Claramente era el designado por el Imperio.

Echen un vistazo al informe Chilcot si lo necesitan. Yo no voy a recordar los cientos de miles de muertos inocentes, de entonces y de ahora. Voy a invocar algo mucho más egoísta: la "persuasión masiva" que la hazaña de los cuatro mosqueteros ha supuesto para el mundo de hoy: millones de musulmanes están convencidos de que Occidente puede inventar cualquier excusa para masacrarlos en cualquier momento: han visto cómo se ha hecho. ¿Alguien cree razonable pedirles que se queden quietecitos y desarmados?

Dudo que Barroso, Aznar, Bush y Blair hayan leído 'Cuatro granujas sin tacha', de Chesterton, pero estoy seguro de que alguno de sus asesores lo ha hecho. Chesterton habla de un cuarteto de personas honradas que desean aparecer públicamente como indeseables. Esos asesores debieron diseñar el teatro de las Azores exactamente al revés. No sorprende tampoco, es la misma mentalidad con que puede definirse el Premio Ortega y Gasset 2004 como "el periodismo que saca a la luz al invisible".

- PUBLICIDAD -
- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha