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AEFAME organiza una jornada con KPMG para analizar la nueva generación de protocolos familiares

La Asociación de la Empresa Familiar de Euskadi, AEFAME, ha organizado un ciclo de conferencias y jornadas denominado el "Proceso de Sucesión en la Empresa Familiar", con el objetivo de responder a las dudas que puedan surgir sobre la sucesión en la empresa familiar y cómo afrontarla, así como para dar pautas de cara a trabajarla correctamente.

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El ciclo constará de seis sesiones y en la primera, celebrada este martes en Bilbao, se ha centrado en la nueva generación de protocolos familiares, y en ella, los expertos participantes han coincido en que "hacer un buen diagnóstico de la situación de la empresa es la mejor forma de comenzar a elaborar el protocolo familiar".

En opinión de Augusto Piñel, socio del área Legal de KPMG Abogados, a medida que las empresas crecen se convierten en "estructuras piramidales en las que pueden convivir varias ramas familiares, donde suele ser más común que surjan conflictos". Por ello, a su juicio, a la hora de elaborar un protocolo familiar "lo principal es hacer un buen diagnóstico de la situación, con el fin de poner sobre la mesa todo aquello que se quiera regular".

Asimismo, cree conveniente llevar a cabo "una reorganización de la estructura societaria, agrupando a cada una de las ramas familiares en sociedades holding intermedias a través de las cuales ostenten la participación en la empresa original, con el fin de mantener una estructura accionarial lo más sencilla posible".

Según ha señalado, el protocolo familiar "no debe ser un ejercicio legal, sino más bien un modelo para armonizar los intereses en el seno de la familia empresaria y, en este sentido, cuantas más situaciones se regulen, mucho mejor". "Es necesario que el protocolo familiar sea lo más automático posible a la hora de dar respuesta a las situaciones sobrevenidas", ha dicho.

A su juicio, es "fundamental" establecer "mecanismos de resolución de conflictos a través de figuras como la mediación, con el fin de desincentivar que las ramas familiares intenten alargar la búsqueda del conflicto a través de fórmulas judiciales o arbitrales".

MAPA DE RIESGOS

Por su parte, Ramón Pueyo, socio responsable de Empresa Familiar de KPMG en España, ha recomendado a aquellas empresas que ya cuentan con un protocolo familiar revisarlo periódicamente, "dado que los cambios sociales y tecnológicos, además de los generacionales, configuran un estado de realidades y expectativas para los socios".

Por otro lado, a las empresas que aún no se han dotado de esta herramienta les ha sugerido que "se enfrenten a la tarea con la suficiente antelación", dado que "lo ideal es elaborar el protocolo familiar cuando no se necesita, teniendo en cuenta que la parte más importante es la identificación de los riesgos y las disfunciones que se producen entre las piezas que conforman la estructura familiar y empresarial".

Pueyo ha recordado que el mapa de riesgos de la empresa familiar está configurado por "seis campos sobre los que es necesario prevenir y regular situaciones de conflicto: condiciones de empleo en la empresa familiar, reparto de dividendos, criterios para la valoración de la compañía, sucesión en la empresa familiar, conformidad y toma de decisiones en la empresa familiar, e información a los familiares propietarios".

Los empresarios, por su parte, han valorado como algo "muy importante" el "compromiso de los miembros de la familia, tanto accionistas como futuros accionistas, con el proyecto empresarial", y han destacado la importancia de "trabajar el proceso de la sucesión y actualizarlo continuamente, al coincidir que se trata de un 'proceso vivo'".

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