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Catalunya se cuela en el último trámite para la aprobación de los Presupuestos vascos de 2018

El PNV defiende su acuerdo económico con PSE-EE y PP mientras la izquierda abertzale ondea esteladas y afea a los nacionalistas sus pactos con el 'bloque del 155'

Los 'populares' aplauden la "estabilidad" vasca aunque temen el contagio catalán y el PSE-EE se siente "orgulloso" de evitar que Euskadi siga la misma senda

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El Parlamento Vasco aprueba el presupuesto de 2018, con la abstención del PP

Erkoreka y Alonso, a su llegada al Parlamento, delante del escaño de Urkullu EFE

No ha habido corrillo, conversación de pasillo o 'whatsapp' en la sesión de este viernes del Parlamento vasco, la última de 2017, en la que Catalunya y los resultados electorales no hayan estado presentes. Tan es así que una de las imágenes de la jornada la ha protagonizado la portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte, ondeando con entusiasmo una estelada para un posado en 'El Mundo'. No obstante, en palabras de un colaborador del lehendakari, Iñigo Urkullu, por más que la política de bloques sea cada vez más acentuada en Catalunya, Euskadi sigue su propio camino y el pleno ha servido para que cristalizara el  acuerdo alcanzado por los representantes de PNV -incluidos los parlamentarios guipuzcoanos con lazo amarillo-, PSE-EE y PP y para que el Gobierno vasco vea aprobados de manera definitiva sus presupuestos de 2018, numéricamente los más altos de la historia

La jornada arrancaba a primera hora con una escueta valoración del lehendakari, Iñigo Urkullu, de los datos del escrutinio. Urkullu, que ha ejercido de mediador para evitar el choque de trenes, ha destacado el valor de unos resultados fruto de unas elecciones con tan alta participación y ha pedido al Estado que asume el "problema político" y que busque una salida "política" y no exclusivamente "judicial". Urkullu ha acudido al Parlamento a aprobar los segundos presupuestos de su segundo mandato tras haber conversado con Carles Puigdemont -no ha querido mojarse preguntado si éste está legitimado para ser investido nuevamente- pero no con Inés Arrimadas, con quien no mantiene ningún tipo de relación.

Ya en el hemiciclo, el fuego lo ha abierto el PP, que ha presentado sus acuerdos en Euskadi con el Gobierno de coalición de PNV y PSE-EE -que se unen a la reforma fiscal y a los pactos en todas las instituciones menos el Ayuntamiento de Vitoria- como un ejemplo de "estabilidad". Según Damborenea, con esta línea política a Euskadi le irá mejor que a Catalunya en 2018.

No obstante, el representante 'popular' ha expresado sus temores de que el PNV pueda activar un segundo frente independentista. "No es lo mismo la reforma del Estatuto que otra cosa", ha advertido Damborenea en referencia a la apuesta realizada esta misma semana por el grupo parlamentario nacionalista de activar un acuerdo en torno al derecho de autodeterminación de la mano de EH Bildu y de Elkarrekin Podemos, decisión adoptada esta misma semana.

En una línea similar, la socialista Alexia Castelo ha enfatizado que la presencia del PSE-EE en los Gobiernos de las principales instituciones vascas garantiza que Euskadi se enfoque al "interés ciudadano" y no a las "obsesiones independentistas". Castelo ha añadido que su formación está "orgullosa" de los acuerdos alcanzados porque no llevan al país a "despeñarse". 

EH Bildu: el PNV prefiere a los Reyes que a Olentzero

Los acuerdos con PSE-EE y con PP han vuelto a ser esgrimidos por EH Bildu para atacar duramente al PNV. De hecho, aventuran que "mañana" pactará los presupuestos de Mariano Rajoy en las Cortes Generales. "155" ha vuelto a ser la cifra más utilizada por la coalición abertzale en el debate presupuestario y no precisamente porque se trate de una partida de las cuentas de 2018. Una muy enfadada Leire Pinedo, que ha iniciado su intervención en catalán, ha repetido que "hay 155 razones" para "construir" una "alternativa al bloque madrileño". "¿Con éstos van a construir ustedes un país mejor?", ha preguntado en varias ocasiones Pinedo a la bancada del PNV, en la que Urkullu seguía el debate con aspecto muy serio.

Pinedo, incluso, se ha permitido una curiosa metáfora navideña para criticar la estrategia del PNV: "Vuelven a plegar los intereses de la ciudadanía vasca a la negociación arbitraria de cada Navidad. Los Reyes Magos están situados esta vez ya sin complejos en el Palacio de Oriente mientras el Olentzero sigue sacando carbón con el sudor de su frente". 

El PNV compromete "lealtad" al PP

La representante del PNV, Miren Josune Gorospe, se ha fajado en la tribuna con no menor contundencia para defender la política del Gobierno de Urkullu. Ha dicho que no se puede "llevar a la marginalidad" a formaciones políticas como el PP y ha agradecido la voluntad de los 'populares' por lograr acuerdos aun quedando "pelos en la gatera". Gorospe ha comprometido ante Damborenea "lealtad" para el desarrollo de los acuerdos y ha criticado la "jeta" de la izquierda abertzale que acuerdo con los socialistas e incluso con el PP en el día a día parlamentario mientras ataca duramente al PNV cuando lo hace. "Hacen alquimia moral", ha zanjado Gorospe.

El acuerdo con el PP se traduce en una reforma fiscal en la que la principal novedad es que  baja el tipo general del Impuesto de Sociedades del 28% al 24% -un punto menos que en el resto de España, aunque el PSE-EE se ha apostado "100 euros" a que no bajará la recaudación- y en 30 millones en enmiendas que se sumarán al presupuesto. Según Julen Bollain (Elkarrekin Podemos), "160 de las 180" propuestas del PP son "subvenciones a dedo" a entidades afines al PP, partidas que suman 18 millones de euros. Como en 2017, también hay un 'pellizco' para los municipios regidos por la formación conservadora y para su fundación.

Bollain, además, ha lamentado que se mantengan las restricciones en la renta de garantía de ingresos -el recorte del 7% aplicado en 2011 sigue vigente y las subidas ya no van ligadas al SMI sino al IPC desde que el primero es más alto- y no se haga una apuesta decidida por la escuela pública. "¿Y qué sueldo mínimo tienen los altos cargos? 60.000 euros. Para ellos no hay recortes. Para los que se levantan 5.000 al mes no hay recortes", se ha quejado el parlamentario de Podemos, que ha sido censurado por "demagogo" porque sus señorías tienen asignaciones muy similares en la Cámara.

Tras el cruce de reproches de casi tres horas, la votación definitiva no ha arrojado sorpresas. La mayoría transversal que conforman PNV, PSE-EE y PP ha hecho que prosperen las cuentas de 2018. En este caso, la abstención 'popular' ha sido suficiente frente al 'no' de las coaliciones EH Bildu y Elkarrekin Podemos, que han mantenido su rechazo hasta el último minuto. La sesión, pese a lo duro de las exposiciones, se ha deseado con buenos deseos navideños entre todos y con el consuelo de que el número de lotería del Parlamento terminaba en 8 y escondía un reintegro.

El pellizco navideño

El presupuesto de 2018 ya está listo y es una tranquilidad para el hombre de los números del Gobierno, Pedro Azpiazu. Además, se tomará un pequeño respiro navideño con la satisfacción de que la subida de la recaudación de 2017 por encima de lo esperado le permitirá disponer de 300 millones adicionales este mismo ejercicio para proyectos adicionales o inversiones en sanidad, transportes o educación. A ello se suman casi 50 más que cubrirán la devolución pendiente del último 25% de la paga extraordinaria retirada en 2012 y 91 que se transferirán a los ayuntamientos. Se estima en el doble, en 600 millones, el remanente disponible por la mejora de la situación económica y también por los acuerdos con el Estado por las discrepancias en el Cupo de años anteriores. Pero el Ejecutivo operará con prudencia y hasta que en febrero el Consejo Vasco de Finanzas no cierre el ejercicio 2017 y ponga negro sobre blanco todos los números ese dinero restante no se movilizará para evitar incumplir los objetivos de déficit y la regla de gasto.

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