eldiario.es

Sin acuerdo en el Parlamento en torno a la reforma fiscal tras el pinchazo de Sociedades

Con el consejero Azpiazu ausente tras abrir el debate, la izquierda no logra apoyos para crear una comisión "especial" con carácter "urgente" y el Gobierno no logra apoyos para su "reflexión" genérica sobre los impuestos

- PUBLICIDAD -

El debate fiscal abierto en el País Vasco al cumplirse tres años de la reforma fiscal de 2014, el tiempo fijado para hacer una evaluación, no ha cuajado en acuerdo alguno en el Parlamento Vasco, sin competencias más allá de la “armonización” de las normas fiscales que dictan las Juntas Generales de cada territorio. EH Bildu y Elkarrekin Podemos no han conseguido más apoyos que los propios a la creación de una “comisión especial” en la Cámara autonómica para “proponer” una reforma "urgente" a los Parlamento forales, pero tampoco el Gobierno (PNV y PSE-EE) ha sacado adelante un texto más genérico que invitaba a una reflexión en el marco de un “pleno monográfico” orientativo, aunque es igual de cierto que no ha decaído al registrarse un empate entre ‘síes’ y ‘noes’ ante la ausencia de Unai Urruzuno (EH Bildu), de baja por apendicitis. El texto se tendrá que volver a votar la semana próxima, donde todo apunta a que no prosperará.

El debate ha llegado en un momento en el que la fiscalidad vasca está de plena actualidad. El consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, el gran ausente en la sesión parlamentaria, abrió el melón al reclamar más presión fiscal para las empresas. El Impuesto de Sociedades, en tres años tras la reforma fiscal, ha fracasado en la obtención de nuevos recursos y ahora se recaudan 200 millones menos respecto a 2013, especialmente en Bizkaia. Y, el lunes, el Consejo Vasco de Finanzas enfrió la posibilidad de cambios y rebajó a una “reflexión” el debate fiscal. Las diputaciones, capitaneadas por Bizkaia, inciden en que Euskadi tiene que ser “atractiva” para el tejido económico y que tiene que mantener un sistema fiscal “estable”.

Leire Pinedo (EH Bildu) ha asegurado que “es comprensible que el consejero no haya venido al Parlamento para ver cómo los partidos que sustentan al Gobierno no hacen nada de lo que dijo”. Ha lamentado que el Impuesto de Sociedades constituya un “agujero” y que no puede ser que “Azpiazu diga A, Confebask diga B y las Diputaciones digan B”.

PNV y PSE-EE, por boca de sus portavoces, han pedido abrir una reflexión sobre el modelo, aunque sin predeterminar las conclusiones. “Déjennos evaluar los datos, dennos ese tiempo”, ha planteado la ‘jeltzale’ Miren Josune Gorospe. El PSE-EE se ha defendido ante la izquierda en la que en los últimos ha sido una de sus banderas alegando que ellos han llevado un modelo de fiscalidad progresistas "al acuerdo de Gobierno" de coalición, en palabras de Alexia Castelo.

Elkarrekin Podemos sí ha secundado la iniciativa de EH Bildu. “Lo que lastra la recaudación del Impuesto de Sociedades son los incentivos y bonificaciones”, ha remarcado José Ramón Becerra, que ha denunciado que una política recaudatoria escasa pone en riesgo la “cohesión social”.

El PP no se ha posicionado ni a favor del Gobierno ni a favor del bloque de izquierdas, aunque Antón Damborenea ha lanzado la siguiente reflexión sobre el pinchazo de la reforma fiscal y sobre los errores en las cifras del Consejo Vasco de Finanzas: “El PIB sube más de lo previsto. La recaudación cae más de la mitad de la subida prevista. Eso no es un fallo. Eso es una decisión deliberada [para evitar reflejar recortes de gasto en los presupuestos y solventarlo después con “inejecuciones”]. También ha ironizado que la izquierda debe apoyar a Cristóbal Montoro en el Congreso de los Diputados ya que las grandes empresas de Euskadi tributan siguiendo la normativa estatal y el ministro defiende subir la presión efectiva a estos grandes contribuyentes.

El debate, en todo caso, no ha llegado a ningún puerto. La propuesta de EH Bildu y Elkarrekin Podemos ha decaído por falta de apoyos (28 votos contra contra 46). No se ha aprobado, asimismo, el texto del Gobierno, si bien la oposición tampoco ha logrado bloquearlo. Y es que la bancada de EH Bildu cuenta con la baja de Unai Urruzuno, ingresado por apendicitis desde hace unos días. Los parlamentarios pueden delegar su voto en casos de maternidad/paternidad, pero no están reguladas las bajas por enfermedad. Como se ha producido un empate, esta propuesta de resolución de PNV y PSE-EE se votará una vez más la semana que viene.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha