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Las trabajadoras de residencias de Bizkaia llaman a la huelga por los recortes

Las movilizaciones impulsadas por el sindicato ELA se alargarán a lo largo del mes de octubre hasta las tres jornadas de paro convocadas para los días 22, 23 y 24.

Piden a la patronal que no aplique la reforma laboral, que firme el convenio provincial e incrementos salariales mínimos para las 4.300 profesionales que componen el colectivo.

Acusan a la Diputación de no mediar en el conflicto cuando gran parte de las residencias vizcaínas se financian al completo o en gran medida con cargo al presupuesto foral.

La manifestación de las trabajadoras de residencias antes de salir desde la sede de la Diputación en la Gran Vía. /G. A.

La manifestación de las trabajadoras de residencias antes de salir desde la sede de la Diputación en la Gran Vía. /G. A.

Las trabajadoras de las residencias de Bizkaia están en pie de guerra. Tras cerca de un año de negociaciones infructuosas con la patronal del sector para que no aplique la reforma laboral y firme el convenio provincial que rige sus condiciones contractuales, los sindicatos han decidido empezar a movilizarse para hacer ver su malestar en la calle. Comenzaron la semana pasada con una recogida de firmas y una caravana de coches, ayer convocaron una manifestación que recorrió Bilbao partiendo de la sede de la Diputación foral y continuarán durante todo el mes. Si no alcanzan antes un acuerdo, las protestas culminarán con una huelga en todos los centros de trabajo los días 22, 23 y 24 de octubre.

La principal demanda del sindicato ELA, mayoritario en el sector de las Residencias y convocante de las movilizaciones, es la firma de un nuevo convenio que contemple dos condiciones: Incluir algún tipo de cláusula que impida la aplicación de la reforma laboral y establecer una subida salarial mínima del IPC para mantener el poder adquisitivo de las profesionales del sector. Asimismo, pide que se respeten las mejoras de condiciones que las plantillas de las residencias hubieran conseguido a lo largo de los últimos años en sus propios centros de trabajo.

Ayer en torno a un centenar de profesionales del sector participó en la manifestación que partió a las 11:00 de la mañana de la Diputación tras una pancarta que clamaba en contra de la reforma laboral y por un convenio digno. “Llevamos desde diciembre de 2012 negociando y la patronal no se ha movido nada, lo único que quiere es aplicar la nueva reforma laboral en su integridad”, explicó Gaizka Miguel, portavoz del sindicato ELA. “Dicen que no tienen margen para hacer otra cosa por los presupuestos de la Diputación”, añadió.

Actualmente hay unas 150 residencia en Bizkaia con más de 10.000 plazas sumando la oferta pública y privada. El sector da trabajo a 4.300 profesionales, el 99,5% de las cuales son mujeres. La institución foral gestiona directamente en torno a 2.500 plazas y otras tantas están concertadas, por lo que aproximadamente la mitad se financian prácticamente al completo con dinero público. Por estos motivos, ELA exige a la Diputación que medie en el conflicto. “Hemos pedido repetidamente que intervengan, pero hasta el momento no nos han hecho caso”, se quejó ayer su portavoz.

Fuentes de la institución foral confirmaron ayer a Eldiarionorte que el departamento de Acción social se encuentra en conversaciones con la patronal del sector para intentar alcanzar un acuerdo. Las mismas fuentes puntualizaron, sin embargo, que la negociación todavía sigue abierta y que aún es demasiado pronto para adelantar su contenido.

Planteamiento “regresivo”

Frente a las propuestas de los sindicatos, la patronal del sector aboga por eliminar la ultra-actividad tal como dicta la nueva reforma laboral y en enero de 2014, fecha de vencimiento del convenio provincial, empezar a aplicar el convenio estatal. Además, propone ‘flexibilizar’ el 10% de la jornada anual de las trabajadoras de tal forma que 168 horas quedarían a disposición de las empresas para poder variar los calendarios a su gusto. También quiere aplicar una congelación salarial, limitar el número de licencias, tanto las retribuidas como las no retribuidas, reducir la compensación por trabajar en días festivos, disminuir el número de horas sindicales, limitar la posibilidad de coger excedencias para trabajar en el sector público… Y así hasta 19 medidas que empeoran las condiciones actuales de las trabajadoras.

ELA analizó ayer el documento que les había entregado la patronal, propuesta que calificó de “despropósito”. “¿Pretenden que estos planteamientos regresivos sirvan de inicio de un proceso negociador?”, apuntaron los portavoces del sindicato. “Durante los últimos años han aumentado notablemente los precios de cada plaza y ahora pretenden rebajar nuestras condiciones laborales para aumentar sus beneficios”, añadieron. Por estos motivos, la central aseguró que tomará “todas las medidas que sean necesarias para que se retire esta propuesta”.

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