eldiario.es

Menú

Podemos, decidido a expulsar a cinco de sus ocho junteros en Álava

El secretario de Organización de la formación morada, Lander Martínez, denuncia indisciplinas "muy graves" y subraya que el expediente puede seguir adelante incluso si los críticos finalmente asumen el acuerdo presupuestario del PNV

Celorio, en nombre de los críticos, lamenta el apoyo indirecto a la derecha y adelanta que de consumarse la salida seguirán en las Juntas Generales como grupo propio

- PUBLICIDAD -
Echenique: El PSOE está más preocupado de unas nuevas elecciones que de la gente

Lander Martínez, en el centro, con Pablo Echenique y Nagua Alba EFE

Podemos ha vivido en las Juntas Generales de Álava una mañana de cuchillos largos y afilados. La portavoz del grupo, Arantxa Abecia, ha comparecido en una concurrida rueda de prensa de la mano del secretario de Organización en Euskadi, Lander Martínez, para anunciar formalmente que se ha alcanzado un acuerdo con el PNV para introducir enmiendas en los presupuestos forales de 2017 valoradas en alrededor de 1,5 millones de euros a cambio de un guiño político en forma de abstención. La decisión es contestada por cinco de los ocho electos de la formación morada, críticos con la dirección y algunos presentes al lado de los periodistas, y Martínez ha advertido con nitidez que si estos junteros rompen la disciplina de voto como han anunciado se tratará de una falta “muy grave” y que se iniciará un “expediente” para la expulsión de estos cuadros del partido.

Abecia ha alegado que Podemos llegó a las instituciones para “reivindicar cambios” y que “en la oposición lo que queda es trabajar cada día para que las cosas mejoren”. No vale “instalarse en el no”, ha apostillado. Con este barniz de pragmatismo ha justificado la negociación abierta con el PNV y que el resultado, tras la aceptación de una parte de las 163 enmiendas de Podemos, sea un apoyo crítico en forma de abstención. “Lo que hay que poner en valor es el beneficio político que los ciudadanos obtienen de esto”, ha agregado Martínez en nombre de una Ejecutiva vasca que defiende este gesto hacia el Gobierno de Álava dirigido por Ramiro González.

Tics antidemocráticos

Entretanto, cinco de los ochos junteros entienden que esta negociación se ha llevado de espaldas al grupo juntero y que las modificaciones que ha logrado introducir Podemos en las cuentas son nimias. “Seguimos pensando que estos presupuestos no son lo suficientemente válidos para que Podemos dé un sí o una abstención”, ha reiterado uno de los críticos Juan José Celorio, justo al término de la rueda de prensa oficial de Podemos y en medio del pasillo de las Juntas Generales de Álava.

Internamente, interpretan como un grave error político no mantener la firmeza contra la derecha, en este caso contra el PNV, cuando las cuentas de 2017 son “continuistas” con relación a las que rechazaron en 2016 y cuando en Bizkaia y Gipuzkoa hay un ‘no’ rotundo a este partido. “Nos han traído aquí [los votantes] para cambiar la situación, no para hacer unas partidas poco relevantes para un momento social importante con mucha gente en situación difícil”, ha abundado Celorio, al que no le asustan los “amenazas” o los “tics” antidemocráticos que ve en Podemos ya que ya sufrió la “represión” en el franquismo.

Los críticos han retado a la dirección de Podemos a que someta al criterio de los círculos alaveses la posición final en el debate presupuestario. Martínez, en unas palabras que han enfadado a sus rivales internos, ha respondido al envite con rotundidad: “Los círculos no son un órgano representativo”.  El representante de uno de los círculos, presente en la comparecencia, ha querido incluso intervenir en la rueda de prensa para plantearle a los oradores “un par de temas”.

Un nuevo grupo en Álava

Surge la duda de por qué Podemos ha optado por “abrirse en canal” en Álava cuando su decisión política, sea o no relevante económicamente para las cuentas de 2017, no afecta en nada a la tramitación de los presupuestos. González sacará adelante su proyecto con el PNV, el PSE-EE y EH Bildu y el papel de Podemos pasa a un completo segundo plano. Preguntado al respecto, Martínez entiende que no hay que “tener miedo” a airear públicamente las diferencias de criterio.

Sin embargo, lo que trasluce de esta batalla es que es la gota que ha colmado el vaso en el grupo juntero en Álava, dividido y enfrentado desde el inicio de la legislatura en 2015. De hecho, Abecia es portavoz luego de que el partido apartara a Koldo Martín, uno de los contestatarios y que incluso recibió acusaciones de mala gestión económica y acoso laboral. Y no se trata sólo de que los críticos puedan ser más afines a la corriente anticapitalista frente a un sector oficial vasco de corte errejonista. Son luchas personales puras y duras. En privado, uno de los críticos sostiene que también se enfrentaron a la dirección vasca de Roberto Uriarte pero que al menos entonces había voluntad de diálogo y cierto respeto mutuo.

De hecho, Martínez ha dejado claro que aunque los críticos asuman la disciplina de voto la próxima semana y se abstengan como dicta la dirección de Podemos eso no supondría “automáticamente” la paralización del expediente porque ya ha habido actuaciones de indisciplina “muy graves”. Ha citado, por ejemplo, la rueda de prensa de este lunes fuera de las dependencias de las Juntas Generales en la que los críticos rechazaron de plano el pacto con el PNV.

Además, Martínez ha recordado que la Comisión de Garantías –el órgano interno que hace las veces de tribunal de justicia en Podemos- ya tiene sobre la mesa otros expedientes relacionados con el grupo juntero de Álava. Ha aludido a un caso de incumplimiento del Código Ético del partido por el cobro irregular de dietas por asistencia a las sesiones del Parlamento foral, aunque no ha precisado de qué cargo de Podemos se trata.

Para el secretario de Organización, está claro que los críticos, en caso de ser expulsados, deberían entregar su acta al partido. No obstante, es consciente de que el escaño es personal y que podrían optar por seguir en las Juntas Generales “representándose a sí mismos”. En ese caso, Podemos se quedaría con tres escaños y los escindidos con cinco. Celorio ha dejado claro que, llegado el caso, se constituirían como grupo propio para seguir trabajando por el proyecto que ellos creen que representa los valores del partido morado.

Mientras Podemos se enfrentaba a la vista de todos en las Juntas Generales, los miembros de otros partidos que pasaban por el lugar no podían esconder una media sonrisa.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha