eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

La iglesia será mujer

Cuatro mujeres vascas explican cómo se ven dentro de la Iglesia Católica, la importancia de su papel y las desigualdades que viven.

- PUBLICIDAD -
Mujeres católicas piden poner fin a la "marginación femenina" en la Iglesia

Mujeres católicas piden poner fin a la "marginación femenina" en la Iglesia EFE

“Las mujeres normalmente están al servicio de la iglesia para tareas llanas; en la toma de decisiones importantes no estamos, son todo hombres”. Lo apunta con seguridad  Maite Montero (Sestao,1970). Madre de tres hijos y licenciada en Economía,  coordina un grupo de Vida en su municipio, y ve cómo tanto en los grupos de adultos, tareas de voluntariado, preparaciones matrimoniales o catequesis las personas que mayoritariamente acuden y colaboran son mujeres.

Explica que el nuevo Papa Francisco está teniendo una visión más abierta. “A ver si le da tiempo a cambiar viejas normas que tiene la iglesia y una mujer puede llegar a dar misa o ser obispo” , dice Montero. Pero no cree que vaya a cambiar la situación ni a largo ni a corto plazo aun habiendo mujeres totalmente preparadas y capacitadas para asumir cargos superiores dentro de la Iglesia.

Las mujeres representan aproximadamente un 85% del engranaje parroquial, pero su presencia se ve eclipsada por la figura masculina. Montero explica que el papel de la mujer en la Iglesia es muy importante para que esta pueda funcionar y aún más en su localidad, Sestao, donde se está decidiendo el cierre de varias parroquias por falta de sacerdotes.

Esta problemática también la ven Juanita Rodero y Magdalena García (Sestao,1943) Amigas de toda la vida y creyentes desde la infancia ven como en sus pueblos natales cada vez hay menos misas y vida en la Iglesia. Ellas ponen su granito de arena para que la tradición perdure, Juanita Rodero ha proporcionado durante seis años la Celebración de la Palabra en su pueblo Cicujano (Álava). Aunque como ella dice “hay gente del pueblo que prefiere que lo haga todo el cura”. Y es que el rechazo a que una mujer pueda administrar algunos sacramentos sigue latente en la sociedad.

Por otro lado, Magdalena García ayuda con el mantenimiento de la pequeña iglesia de Espeja (Salamanca). Actividad que también combina haciendo visitas a personas mayores que están solas en sus casas.

“Aunque somos mayoría nos falta visibilidad en puestos de responsabilidad”, explica Belén Rodero (Sestao, 1966). Delegada episcopal de Caridad y Justicia del Obispado de Bilbao, diplomada en Criminología y Teología, Rodero, aun ocupando un importante puesto dentro de la Iglesia, ve como todavía no se ha llegado a la total igualdad. “Las mujeres laicas tenemos dos caminos por hacer en la Iglesia: uno por nuestro papel de laicas en una estructura muy clerical y otro por nuestra condición de mujer, algo que no solo afecta a la Iglesia sino a la sociedad patriarcal en la que vivimos”.

Tal vez sea un momento de cambio para la Iglesia y para todos sus feligreses. Como dijo el Papa Francisco, consciente del escaso papel de la mujer en la Iglesia: “la mujer tiene una especial sensibilidad por las ‘cosas de Dios’, en especial para ayudarnos a comprender la misericordia, la ternura y el amor que Dios tiene para nosotros”.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha