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Va a estallar el petardo

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Fortu en una imagen de su participación de un concurso de televisión.

Fortu en una imagen de su participación de un concurso de televisión.

Nunca me han gustado Obús. Siempre me ha parecido una banda mediocre. Sus letras han rozado el ridículo disco tras disco, así lo he creído incluso cuando era un adolescente centrado exclusivamente en las guitarras, y sus rimas se basan en la extravagancia. Una vez me compré un disco que se titulaba 'Otra vez en la ruta'. Uno de los estribillos era “otra vez en la ruta, otra vez en el camión, otra vez en carretera, Algeciras, Torrejón”. Aquel día comprendí que el raro no era yo, al contrario, los raros eran quienes decían disfrutar con Obús. Aún así, han llegado a ser una banda de gran dimensión. Igual que The Beatles y The Rolling Stones se disputaban el cetro mundial de la música Rock, en España Barón Rojo y Obús competían por ser la gran referencia. Para mí, la comparación no se sostenía ni medio segundo, pero los méritos de Obús ahí están. No los voy a negar. Han sido muy grandes.

Una vez entrevisté a Fortu, el cantante y 'frontman', el alma del grupo. Vino a la radio con el enésimo intento de 'revival' de Obús a principios del 2000. Sacaban un disco con una canción que, como tantas otras, se hizo célebre, aunque aún no logro entender por qué. Cantaban “esta ronda la paga Obús” y el estribillo tenía aproximadamente la profundidad de una cuarta. Llevaba una camiseta ajustada de licra y, aunque presumía de haber estado corriendo por la orilla de la ría, su estado físico decía lo contrario.

Solamente los nostálgicos recordaban que Obús fueron número 1 de los 40 Principales, que dieron más de 200 conciertos en un solo año o que llenaron el Palacio de los Deportes de Madrid metiendo a 6.000 heavies en 1981, algo que debió de ser la hostia, cuando Mediaset le dio a Fortu la oportunidad de convertirse en una súper estrella al llevarle a uno de sus famosos programas, Supervivientes. No se puede negar, tampoco, la pegada que tuvo en la pantalla. Cada jueves 3.400.000 personas se enganchaban a sus peripecias, esto es, más de la cuarta parte de la audiencia, un dato que sólo alcanzan hoy en día los más grandes. Algunos creían que Fructuoso Sánchez era sólo el padre de una ex concursante de Gran Hermano, Ari, pero se les reveló un auténtico portento del macarrismo, Fortu.

Aprovechando la ola, algún directivo con cierto olfato se dijo, “esta es la nuestra”, y decidió meter a Obús en la saca de la gran industria. Universal les ha ofrecido un jugoso contrato que empieza por regrabar los grandes éxitos y añadir cuatro canciones nuevas para lanzarse a la arena otra vez. El resultado es patético. Incluso cabe preguntarse cómo es posible que Paco Laguna, el histórico guitarrista al que sólo por cargar con el nombre del grupo se le debe respeto, se ha podido prestar a semejante cosa. El tema de adelanto, 'Vamos de concierto', es tan ridícula que en un primer momento uno se pregunta si no será una parodia. Y no lo es. El gran drama es que no se trata de una mofa.

La factura del clip incluye todos los tópicos que se marcan los nuevos ricos de la música, una limusina, champán y una chica guapa, el riff parece sacado de un concurso de versiones de AC/DC interpretadas en guitarra de juguete, y la letra… No hay descripción con la que os pueda dar una idea aproximada de lo que es la letra. Universal ha adelantado más material, como es el caso de 'Siente el Rock N’ Roll'. En este caso sí se percibe una aproximación al legado histórico de lo que fueron Obús, hay potencia e intensidad, aunque sin llegar a los niveles de antaño. Sin embargo, todo lo bueno que puedan hacer será insuficiente ante el daño que se han causado a sí mismos con esta cosa.

Hay una máxima que todos debemos llevar bien grabada en nuestras opiniones: hay que respetar los gustos de los demás. Y así es, pero la verdad es que a veces nos lo ponen difícil. No me molesto en opinar sobre géneros que no me resultan agradables porque posiblemente sólo lograría herir a otros, sin embargo, no puedo permanecer callado cuando una institución del Heavy Metal se presta a hacer semejante desaguisado. Es imposible que los metaleros salgamos de los tópicos y los estereotipos si alguien con cierta proyección cae tan bajo.

No dudo de varias cosas, a pesar de todo. No dudo de que tendrán éxito, hagan lo que hagan. Ahora hay detrás una poderosa plataforma discográfica y una cadena, la más vista en España, dispuesta a pasear a Fortu siempre que sea necesario subir el rating. No dudo, sería de necios hacerlo, que después de tantos años, Fortu merece reconocimiento porque se ha partido el espinazo tratando de hacer del Rock Duro algo visible. Pero sí dudo de la talla profesional de alguien que, alrededor de Obús, les ha podido decir que 'Vamos de concierto' y su correspondiente videoclip es algo bueno para ellos y su carrera. No puede haber tanta desviación. Esto no era necesario

PD: Este fin de semana tenéis una cita en Dima (Bizkaia), en el Dimetalfest, la primera edición de un festival que promete. Nos vemos allí

Cartel Dimetal Fest

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