eldiario.es

Menú

Externalización de los laboratorios, ¿otro pufo como el de las cocinas?

La preocupación que sentimos por la situación en el Laboratorio Unificado de Navarra (LUNA) ha provocado que los parlamentarios de Geroa Bai hayan realizado varias preguntas a la Consejera de Salud.

El Gobierno de Navarra acordó el 7 de marzo de 2012 autorizar al Gerente del SNS-Osasunbidea la puesta en marcha de un Acuerdo Marco para la dotación de nuevos equipos para los Laboratorios Clínicos de Navarra. El Gobierno se fijó los objetivos de racionalizar y optimizar los recursos, potenciar el desarrollo profesional del personal, facilitar la renovación tecnológica, incrementar la seguridad y trazabilidad, controlar las posibles desviaciones del gasto, establecer un catálogo único de prestaciones y simplificar los circuitos de muestras.

La adjudicación a la empresa Abbot se produjo el 24 de octubre de 2012 dándole un plazo de 12 meses para la implantación de “un modelo de consolidación y unificación de los laboratorios  clínicos de Navarra, que aporta tecnología de última generación garantizando la calidad, la eficiencia y el ahorro”. Abbot ofreció una cadena completa, moderna y eficiente y un cronograma detallado hasta conseguir la centralización de todos los procedimientos en el LUNA.

Seguir leyendo »

Sanfermines

Chupinazo- El alcalde Enrique Maya ha aprovechado el 150 aniversario de la asamblea de Cruz Roja de Pamplona para desplazar del balcón al grupo municipal de EH-Bildu, señalado por una norma no escrita para prender la mecha inaugural de los Sanfermines de 2014. La rotación de grupos municipales dentro de cada legislatura es una costumbre adoptada en 1979 y transgredida solo por UPN y solo cuando el turno ha correspondido a la izquierda abertzale en cualquier de sus marcas radicales. Barcina encontró diferentes excusas y Maya ha seguido su estela.

El chupinazo, otrora llamado primer cohete, tiene una función protocolaria. No es un homenaje. La titularidad natural corresponde a un miembro del Ayuntamiento. La capacidad de delegación conferida a Alcaldía tiene estos riesgos a falta de una norma reglada por escrito. El Ayuntamiento tendría que determinar un criterio insoslayable y, si es caso, contemplar sus excepciones.

Chupinazos en vísperas: el demoledor informe de la Cámara de Comptos sobre la externalización de las cocinas del Complejo Hospitalario (negocio privado a costa de la calidad) y la aversión al nacionalismo de los aspirantes a la secretaría general del PSOE que pasan por Pamplona. Para hundir al PSN.

Seguir leyendo »

El Rey del bipartidismo

Actualmente estamos inmersos en un ciclo de protesta que basa sus principales reivindicaciones en dos ejes; más política social frente a la austeridad y ensanchamiento democrático para profundizar en la cultura participativa de un sistema excesivamente hermético y poco receptivo a las demandas ciudadanas, cuando no son expresadas en unas elecciones.  

Y si a este ambiente de reivindicación social y alternativas cívicas le añadimos el desprestigio que la Casa Real ha sufrido, estaríamos ante un ambiente pro-republicano a tener en cuenta.  Y esto sucede ahora, cuando desde la Monarquía y otras instituciones del Estado han decidido provocar la sucesión dinástica que nos vuelve a atar a una familia, a un Jefe de Estado y a una estirpe. 

Que la Monarquía en sí misma es una institución antidemocrática es una obviedad; que es el símbolo de una absurda concepción del poder, la autoridad y la divinidad, ya no lo niegan ni sus defensores; que es una institución derrochadora, poco transparente y que además utiliza su red de contactos para el lucro particular, es algo que a estas alturas ya está muy probado.  

Seguir leyendo »

Mecenazgo a la navarra

La Ley del mecenazgo cultural por fin ha sido aprobada. Tras un rápido trámite parlamentario, sin la oportunidad de un debate a fondo en el sector cultural, ya tenemos la primera Ley del mecenazgo autonómica –antes que la prometida en el Estado-, prácticamente su único mérito… Desde su presentación como proyecto, un limitado y opaco proceso participativo nos ha ofrecido pocas novedades significativas. La Ley recoge cambios cosméticos, algunos tan castizos como la mención expresa a “la jota, el baile de la era, el paloteado, los volantes, la mutildantza o la espatadantza”, para quedar prácticamente como estaba, como debía ser, desde un principio…

¿En que ha quedado esa “nueva concepción de la práctica del mecenazgo del siglo XXI”, que “partiendo del escenario de notable austeridad presupuestaria”, se presenta como “una oportunidad para que al esfuerzo del sector público, se sume ahora el compromiso de la ciudadanía y el empresariado en la promoción y financiación de la cultura”? Vayamos al grano de aquellos puntos importantes, que definen el carácter y el objetivo de la Ley, más allá de la retórica.

En el apartado de beneficiarios se encuentran “Las universidades establecidas en la Comunidad Foral de Navarra”, es decir, también la Universidad de Navarra, entidad privada conocida por su aperturista perfil cultural y por los problemas endémicos para financiar sus proyectos. O la Iglesia Católica, bienhechora e independiente institución cultural, necesitada para desarrollar su labor de inmatricular bienes públicos.

Seguir leyendo »

Los 'Novismos'

Los 'Novísmos' fueron un grupo de poetas de los años 70 del siglo pasado. Unos creativos que barruntaban una nueva época, un cambio de cultura. Vázquez Montalbán, Panero, Molina Foix  se encontraban entre ellos. Eran transgresores. Pretendían epatar, influir y sobre todo romper con lo anterior. Hoy, Navarra necesita de novísimos, y no precisamente, o no tan sólo, de poetas. Necesita de personas jóvenes que pretendan asombrar, convencer y crear una nueva época, la suya. Deben tomar consciencia de su tiempo y dirigirla. Necesitamos de dirigentes, líderes, que rompan con el pasado. Demasiado tiempo perpetuando lo insostenible; demasiado tiempo intentando detener el tiempo; demasiado tiempo perdido en inercias, en bucles. Todos los navarros y navarras tenemos un carlistón en nuestra mente y es hora que lo dejemos de lado. Es tiempo de arrumbar lo viejo y emerger lo nuevo. Que nos dejemos de mitos, iconos, tradiciones… de mirar esquelas.

Adaptemos y renovemos las representaciones políticas, sociales, institucionales, incluyendo al Gobierno. Es hora de abrir un nuevo tiempo. Un nuevo tiempo donde es preciso enterrar el fantasma de la acabada violencia política, que tanto tiempo nos ha amargado y condicionado; un nuevo tiempo donde el miedo a que vengan los bárbaros, los otros, sea una broma; un nuevo tiempo donde podamos trabajar por construir un nuevo país. La crisis, quizás la mayor vivida en nuestra reciente historia, nos ha dejado ante un panorama desolador. Un solar en el que hay que construir, hacer país. Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva sociedad, la 'Sociedad Postcrisis'. Donde la anterior lógica de inclusión y cohesión social ha sido desplazada por la lógica de la exclusión. La brecha social se ha agrandado a pasos de gigante y debemos restañar esa herida. Una nueva sociedad donde el valor del trabajo que centralizaba y daba sentido al orden social se ha deteriorado de tal modo que los jóvenes no pueden emanciparse incluso trabajando. En definitiva, emerge una nueva sociedad donde el Bien Común y el Mutualismo Social deben ser colocados como Modelo Social a seguir si aspiramos a una sociedad confortable. Me gusta entender a Navarra como Bien Común.

Hoy, Navarra necesita de novísimos, y no precisamente, o no tan sólo, de poetas. Necesita de personas jóvenes que pretendan asombrar, convencer y crear una nueva época, la suya. Deben tomar consciencia de su tiempo y dirigirla.


Seguir leyendo »

Una república con semántica

En 2001 asistí en Kiev a un rapapolvo cuando un amigo se refirió en un despacho oficial a la “República de Ucrania”. La funcionaria bramó contra aquella denominación que devolvía a su país a los tiempos en que como república soviética se había encontrado sojuzgado. Ucrania era solo Ucrania, y entendí de sopetón que sí hay más posibilidades que ser una monarquía o una república, que se puede en este punto estar “medio embarazado”. Si lo pienso, la España de Franco había vivido también en ese incierto estatus, pues había surgido contra la república, pero tenía una forma de reino sin rey… hasta nueva orden. República o monarquía no son solo formas de estado, de manera que si no se es una cosa se tendrá que ser necesariamente la contraria. República o monarquía son identificaciones históricas, imágenes sociales de tiempos vividos con felicidad o con desdicha. República y monarquía tienen semánticas precisas y cambiantes; por eso no son solo estatus administrativos.

El instante de la sucesión de coronas pilla al país más republicano que nunca. España es mal sitio para establecer una tipología científica sobre la cuestión. En su contemporaneidad más reciente han dominado las dictaduras de militares que obviaban esta discusión (al menos al pronto). Las monarquías han encontrado preclaros defensores entre quienes teniendo el corazón más cerca de la república eran capaces de preferir coronas constitucionales en tiempos de modernidad democrática a la incertidumbre de su fórmula alternativa auspiciada por agitadores poco fiables. Al revés, las repúblicas han llegado aquí en sendas ocasiones en que los monarcas o han salido corriendo o se han pegado un tiro en la pierna de su respetabilidad. La república ha alumbrado en el país de nacimiento natural y sin cesárea, y se ha proclamado con entusiasmo y sin dar una voz más alta que la anterior. Pero tampoco ha tenido republicanos ardientes, conscientes de lo que traía consigo la “niña bonita”. De manera que cuando han dejado de estar de moda por la fuerza, han perdido todo su encanto para el medio siglo posterior.

Ahora vemos que se repite de nuevo la confusa sensación. Yo hablaría de dos republicanismos, contradictorios en esencia aunque ahora puedan coincidir en circunstancia. En un lado tenemos a los partidarios de La Tercera. Es la dimensión política y de partido del republicanismo. Se nutre de la ensoñación falseada de La Segunda, como ejemplo histórico e inédito de democracia en España o incluso de poder popular. Es una tergiversación tosca que prescinde de la inclinación tumultuosa y poco estable de nuestra anterior experiencia republicana, de un nivel de crisis cotidiana –propia y común a los años treinta- que convierte la de nuestra actualidad en una balsa de aceite. Pero, peor, que supone que fue aquello el gobierno de las izquierdas, olvidando que hubo gobiernos de derechas y que había una parte importante del republicanismo (el de Lerroux y otros) que se reclutaba en una posición política claramente conservadora (cuando no finalmente reaccionaria).

Seguir leyendo »

Los sofocos de Barcina

Barcina está preocupada. Apurada. Motivos endógenos y exógenos. Por la división en su partido y por la tendencia del voto en Navarra.

La floja asistencia a sus convocatorias orgánicas le recuerda la fractura interna después de aquella pírrica victoria con dudoso recuento de votos en su pulso con el histórico Alberto Catalán (IX Congreso, marzo 2013). Lejos quedan sus tiempos de pionera tras pasar de la universidad a la política: primera mujer consejera en el Gobierno de Navarra, primera mujer en la alcaldía de Pamplona, primer alcalde de Iruña durante tres legislaturas consecutivas, primera mujer en la presidencia del Ejecutivo foral. De plus a rémora para los intereses de Unión del Pueblo Navarro. Torpezas acumuladas, que incluyen sus apariciones y declaraciones en canales de televisión de la extrema derecha y su acercamiento al PP, y culmina la expulsión del Gobierno de coalición del vicepresidente socialista. Consecuencias: incomodidad en las filas regionalistas y orfandad parlamentaria.

Recuerdo un acto de finales de octubre de 2008 cuando, por casualidad, me quedé a solas por unos momentos con Miguel Sanz y Yolanda Barcina, meses antes de que se consumara el traspaso de la vara de mando en UPN. Con sonrisa nerviosa, Barcina escuchó cómo pregunté a Sanz si estaba seguro de lo que iba a hacer. No me lo pareció del todo. Detecté una sombra de reserva en el aparente convencimiento.

Seguir leyendo »