eldiario.es

Menú

eldiarionorte Navarra eldiarionorte Navarra

ENTREVISTA - Igor Arroyo, portavoz de LAB en Navarra

"Empujaremos un gobierno de cambio, pero tampoco nos vamos a autocensurar"

El portavoz del sindicato LAB en Navarra, Igor Arroyo, reitera su apoyo a un gobierno de cambio pero insiste en que no debe ser únicamente un recambio institucional, sino un pacto en torno a una “estrategia básica común”.

Augura una campaña de "acoso y derribo" contra la posibilidad de un gobierno de cambio en Navarra.

El representante de LAB, que ganó de nuevo las recientes elecciones sindicales en la Administración Foral, asegura que UPN ha dejado los servicios públicos “en la UCI”.

- PUBLICIDAD -
El portavoz de LAB en Navarra, Igor Arroyo, en la sede del sindicato.

El portavoz de LAB en Navarra, Igor Arroyo, en la sede del sindicato.

LAB se convirtió el pasado día 20, de nuevo, en la fuerza más votada en las elecciones de la Administración Foral de Navarra. EH Bildu habló entonces de ese resultado como un preludio del cambio en Navarra, y el sindicato abertzale insistió en la necesidad de un cambio político y social, empezando por las instituciones. Su apuesta era, precisamente, por la que ahora avalan los resultados del 24M: un acuerdo entre Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra en la Comunidad Foral. Ahora que puede hacerse realidad, cabe preguntarse cuál sería la postura de LAB ante un gobierno de cambio, si lo respaldará en el caso de que esté liderado por Geroa Bai, si eso reduciría su papel combativo y si, además, tiene sentido que lucha sindical y política formen parte del mismo debate. El responsable del sindicato en Navarra desde hace siete años, Igor Arroyo, responde a estas cuestiones. Habla de política, de "régimen", de independencia y de nacionalismo. Y asegura que el sindicato nunca ha escondido sus opiniones.

LAB pidió un cambio social y político. En Navarra, los resultados lo avalan pero, ¿por qué ahora sí cree que saldrá adelante si en anteriores ocasiones no lo ha hecho?

Nosotros pedíamos una aritmética electoral favorable al cambio, y se ha dado. Hay 26 parlamentarios que no dependen de decisiones que se toman en Madrid. Y, en este sentido, creo que la gente que ha conformado Podemos en Navarra no tiene las mismas ataduras clientelares que el Partido Socialista de Navarra.

¿Tiene confianza también en el papel de liderazgo de esas negociaciones que corresponde a Geroa Bai?

Creo que hay confianza en que una mayoría social pide un pacto entre fuerzas políticas que no han formado parte del régimen. La gente no entendería que, en lugar de organizar un gobierno de cambio, se buscara la participación del Partido Socialista o, incluso, UPN. Sí hay un punto de duda, sobre todo porque detrás de Geroa Bai está el PNV, que es muy dado a ese tipo de pactos, y siempre hay que estar en guardia. Pero pensamos que el mejor antídoto es el sentimiento popular: y este es que Joseba Asirón [candidato de EH Bildu] tiene que ser alcalde de Iruña y Uxue Barkos, lehendakari.

Con un gobierno de cambio, ¿cuál sería el papel de LAB?

Nosotros hicimos una propuesta para alcanzar un acuerdo sociopolítico en el ámbito social, sindical y el político. Y cada ámbito debe tener su autonomía, y nosotros tenemos que seguir activos, en la calle, revindicando cambios profundos. Esperamos que no sea solo un cambio institucional, sino con una base estratégica común.

Esa propuesta, hasta ahora, la ha asumido únicamente EH Bildu.

Sí, la ha contemplado de forma positiva. Es cierto que la hicimos tarde y está por desarrollar. Queríamos esperar a ver si teníamos el respaldo en las elecciones de la Administración Foral.

ELA no pidió en estas elecciones el voto para EH Bildu.

Y LAB técnicamente tampoco…

… Parece imposible disociar a LAB de la izquierda abertzale.

LAB está teniendo amplitud, y entre sus delegados y delegadas también hay anarquistas y gente de otras fuerzas políticas que no son EH Bildu.

Creemos que, con medios, los servicios públicos funcionan. El problema es que se han quitado los medios, y eso lo ve todo el mundo

Han ganado con claridad las elecciones de la Administración. ¿Quien vota a LAB lo hace por ese sentimiento independista o porque cree simplemente que será un sindicato combativo?

Nosotros, cuando hacemos los cursos para los nuevos delegados, les preguntamos por qué están en este sindicato y no otro: hay quien nos hablan de que son independistas o socialistas, pero la mayoría de las respuestas es que consideran que LAB es un sindicato comprometido, implicado y honesto.

¿Tiene sentido ligar la lucha sindical con la política?

Todo el mundo pide un cambio político para lograr un cambio social. Está relacionado.

Para el gobierno que salga de estas elecciones, ¿que LAB sea el primer sindicato en la Administración es un motivo de preocupación?

Para un gobierno de cambio no lo creo, aunque tienen que tener claro que LAB no se va a autocensurar: nos movilizaremos y reivindicaremos la recuperación del empleo en la Administración. No vamos a relativizar nuestras reivindicaciones. Pero será necesario tirar desde lo social de ese gobierno, porque creo que desde el otro extremo habrá quien tire hacia la derecha. Con un gobierno de cambio no termina la historia, sino que empieza un proceso. Estamos convencidos de que habrá una contrarreforma; creemos que será un acoso y derribo contra el gobierno del cambio, que intentarán derribarlo. Y nosotros no diremos que el gobierno del cambio será igual que todos, porque empujaremos de él.

¿Cómo valora las declaraciones de Barcina en TVE, mencionando a la Alemania previa a Hitler al analizar los resultados electorales?

Son unas declaraciones que denotan el nerviosismo de un régimen que está histérico, no solo por la posibilidad de gobiernos de cambio, sino también por la posibilidad de que se descubran sus corruptelas. Quizá ha sido una decisión de Barcina, pero está claro que, en lugar de hacer autocrítica, tratan de desviar la atención.

¿Cuáles deberían ser las prioridades del nuevo Gobierno Foral, sea el que sea?

En general, han dejado en la Administración en la UCI. Hemos conseguido salvar a la Administración de un hundimiento total, y no se han aplicado todos los recortes y privatizaciones que ha pretendido UPN. Pero, dicho esto, es cierto que son servicios muy tocados. La contratación de personal es una prioridad en general, y en especial en Sanidad y en Educación. Hay que recuperar las cocinas hospitalarias, el nivel de empleo de hace años y un sector público potente en la dependencia y la protección social, que es un ámbito muy privatizado.

UPN aseguró que habían alimentado las polémicas para fomentar la sensación de desastre.

Nosotros siempre hemos dicho que lo público funciona. No queríamos dar una sensación catastrófica precisamente de los servicios públicos porque creemos que eso es lo que quería hacer UPN para fomentar la privazada. Creemos que, con medios, funciona. El problema es que se han quitado los medios, y eso lo ve todo el mundo.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha