eldiario.es

Menú

Es hora de confrontar ideas, no personas

- PUBLICIDAD -

El pasado 20 de octubre, apenas tres días después del Día Internacional contra la Pobreza, el alcalde Maroto anuncia que, si depende de él, eliminará las políticas de Cooperación al desarrollo en su Ayuntamiento en 2015. Sin duda, una clara declaración de principios sobre lo que le preocupa (y le ocupa) la lucha contra la pobreza.

La música de esta canción ya le suena a la ciudadanía de Gasteiz. Desde que Maroto llegó al Consistorio, año a año su propuesta inicial ha sido la de fulminar estas partidas pero no siempre ha podido fruto a la presión de la oposición.

Como esto no es nuevo, en esta ocasión no queremos hablarles de la importancia de las políticas de cooperación internacional que garantizan el cumplimiento de los derechos de muchas personas en países empobrecidos, como por ejemplo, poder ir a la escuela, acceder a la sanidad en caso de enfermar, poder beber agua potable… Tampoco queremos recordarles que nuestra ciudad, de manera consensuada, fue una de las primeras ciudades del Estado en alcanzar en 1988 el histórico compromiso de destinar el 0,7% de su presupuesto a cooperación internacional, incluso en superarlo posteriormente durante varios años (lo cual le otorgó un reconocimiento nacional e internacional). No, para nada es nuestra intención subrayar que en el programa electoral con el que Maroto ganó legítimamente las elecciones, se reflejaba un claro apoyo a las políticas de cooperación, que sin embargo sistemáticamente incumple, maltrata, obvia y desprecia cada año una vez ya en la Alcaldía. En ningún caso, faltaría más, queremos poner sobre la mesa la falta de legitimidad que tiene para enterrar en una única legislatura lo que durante décadas ciudadanía y clase política han construido en materia de cooperación al desarrollo, tanto en los países empobrecidos como en nuestro entorno, generando conciencia y sensibilizando a la sociedad sobre cómo contribuir desde Gasteiz a la lucha contra la pobreza…

Queremos denunciar es que, nuevamente el alcalde enfrente, de forma irresponsable, imprudente y falaz, a las personas más vulnerables de “aquí” con las de “allí”

Lo que en esta vez sí queremos denunciar es que, nuevamente el alcalde enfrente, de forma irresponsable, imprudente y falaz, a las personas más vulnerables de “aquí” con las de “allí”, despreciando así sus propios compromisos electorales con la ciudadanía que le aupó a la alcaldía. Volvemos a escuchar de su boca que “necesitamos hacer un esfuerzo primero para los de casa”. Pero, ¿acaso alguien cree que el dinero que se va a dejar de “gastar” en políticas de cooperación va a destinarse a políticas sociales en nuestra ciudad que mejoren y alivien las consecuencias de una crisis que la ciudadanía no ha generado? No hay más que echar un ojo a las prioridades de gasto de este Gobierno para encontrar respuesta.

Bien sabemos que la crisis, sus efectos, los recortes en sectores clave… están provocando vulneraciones de derechos humanos en nuestro entorno (dificultades para acceder a la sanidad y a la educación, derechos laborales reducidos, aumento de las desigualdades entre mujeres y hombres…). Sin embargo, los derechos humanos o son reconocidos y garantizados para todas las personas por igual, independientemente de su condición, sexo o lugar de origen, o pierden su calidad de derechos. En el momento en que se prioriza a unas personas sobre otras se niega la esencia de los derechos humanos (de carácter universal, no lo olvidemos) y, por tanto, su propia existencia, con consecuencias impredecibles para todos y todas, tal y como ya estamos comprobando también en nuestro entorno, donde unos pocos concentran de forma cada vez más marcada la riqueza, mientras que el resto sufre para que sus condiciones de vida no se deterioren cada día más.

En definitiva, no podemos sentirnos insensibles ante el dolor ajeno. Ni ante aquel que sufren cientos de gasteiztarras día a día, ni tampoco ante el de aquellas personas que sufren hambrunas, desnutrición u otro tipo de vulneraciones a varios miles de kilómetros de la que fuera Green Capital. ¿Cómo podríamos reclamar el cumplimiento de nuestros derechos si se los negamos a otras personas?

Consideramos que los tiempos que corren exigen confrontar ideas y no personas. Precisamente a la fuerza de la oposición del Ayuntamiento es a la que nos aferramos. Lanzamos una llamada a los partidos de la oposición para que no entren en este juego y actúen con responsabilidad en la negociación presupuestaria. Apelamos a que no bailen al son del alcalde, a que se nieguen a la estocada final a la cooperación al desarrollo en nuestra ciudad que él propone y que supondría su desaparición definitiva. Le pedimos que consideren las políticas de cooperación como parte de las políticas sociales necesarias que garantizan la cohesión social, la igualdad de oportunidades y el bienestar, así como la dignidad de la sociedad y de quienes en ella habitamos. No dejemos que la oposición, como reflejo de la sociedad gasteiztarra que también es, se deje arrastrar por el alcalde.

Y mientras esto ocurra, las ONG que trabajamos por fomentar el desarrollo de los países más empobrecidos, y las cientos de personas que forman nuestras bases sociales, seguiremos reivindicando y exigiendo año a año un presupuesto justo, solidario, social y participativo, donde las personas sean el verdadero eje. Eso es lo que en nuestro caso verdaderamente nos preocupa (y nos ocupa).

Alberto Cereijo, Delegado en Araba de la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi.

- PUBLICIDAD -
- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha