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Bamako prepara la firma del acuerdo de paz mañana con dudas sobre los tuaregs

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Bamako prepara la firma del acuerdo de paz mañana con dudas sobre los tuaregs

Bamako prepara la firma del acuerdo de paz mañana con dudas sobre los tuaregs

El gobierno de Mali sigue adelante con los preparativos para la firma del Acuerdo de Paz y Reconciliación Nacional prevista mañana en Bamako, aunque persisten dudas sobre si finalmente la Coordinadora de Movimientos del Azawad (CMA, que agrupa a la mayoría de tuaregs) se sumará a la ceremonia.

Ayer, la CMA advirtió de que no pensaba asistir a la ceremonia de la firma en Bamako porque la fecha había sido fijada unilateralmente y sin consultar con ella, aunque dijo estar dispuesta a "rubricar el acuerdo preliminar de paz de Argel", como de hecho hoy ha hecho en la capital argelina.

El documento fue rubricado por el jefe de la CMA, Bilal Ag Acherif, en presencia de un representante del Gobierno maliense y de la llamada "mediación internacional", encabezada por el Ejecutivo argelino.

La CMA considera que los términos de ese acuerdo preliminar eran satisfactorios, pero no han sido desarrollados adecuadamente en el documento final, especialmente en cuestiones como el desarme de las milicias, la persecución a los rebeldes tuaregs con crímenes pendientes y el grado de autonomía de la región tuareg conocida como el Azawad (tercio noreste del país).

Fuentes cercanas a las negociaciones dijeron a Efe que continúan hoy para incluir parte de las exigencias de los tuaregs, garantizando en cualquier caso que no habrá impunidad y que se mantendrá la integridad territorial del país.

El Representante Especial de la ONU para Mali y jefe de la Misión de Naciones Unidas para la estabilización en este país, Mongi Hamdi, saludó desde Bamako la rúbrica del acuerdo preliminar, lo que consideró una razón de aliento.

"Esta rúbrica conforta mi optimismo sobre el proceso de paz, que entra en una fase decisiva con la firma de mañana. Llamo a todas las partes implicadas en el proceso a perseverar en sus esfuerzos para mostrar a la población maliense y la comunidad internacional su buena voluntad", dijo Hamdi.

En Bamako, los preparativos para la ceremonia de mañana siguen con normalidad en el Centro Internacional de Conferencias y el Gobierno guarda un cauto silencio ante las declaraciones ambivalentes de la CMA, a las que no hizo alusión cuando anoche sacó un comunicado para condenar el enésimo choque armado entre grupos armados rivales en la región de Ménaka.

Estos choques implicaron ayer a la CMA con las milicias de Gatia, progubernamentales, y que, según diversas fuentes, actúan con la complicidad de las Fuerzas Armadas malienses.

El Gobierno, según fuentes cercanas al Ejecutivo, trabaja en dos vías: por una parte, convencer al menos a una parte de los grupos que integran la coordinadora, los menos radicales, y poder así decir que hubo representación de la CMA en la firma del acuerdo.

Por otro lado, esgrime la amenaza de sanciones internacionales contra la CMA, que podría ver restringidos sus movimientos y sus cuentas inmovilizadas en Europa, donde tienen sus principales redes de apoyo.

La población en Mali se pregunta qué sucederá a partir de mañana si el acuerdo se firma en Bamako, y concretamente cuándo comenzarán a aplicarse todas las medidas "sensibles", entre ellas el despliegue efectivo del ejército en zonas donde ahora no está, el desarme de las milicias y la integración de estas en el ejército sin represalias.

Fuentes locales de Kidal señalaron que desde ayer se observan movimientos de fuerzas aliadas de los tuaregs que están supuestamente llegando a la ciudad para hacerse fuertes y "reconquistar" la plaza de Menaka perdida ante un grupo tuareg pro-Bamako.

Kidal es un ejemplo de la situación de inestabilidad en el norte del país, controlada de facto por las milicias independentistas y con la autoridad del Estado inexistente.

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