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El Congreso descubre el disparo del 23-F enmarcado, recuerdo de un día "aciago" en el que al final ganó la Democracia

El presidente del Congreso, Jesús Posada, ha descubierto este lunes el disparo de la intentona golpista de 1981 que quedó enmarcado en una rejilla de ventilación del Salón de Plenos y que desde hoy quedará expuesto de manera permanente en una urna de metacrilato como recuerdo de un día "aciago y terrible" en el que los españoles se jugaron "el futuro" del país pero en el que al final ganó la Democracia.

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El Congreso descubre el disparo del 23-F enmarcado, recuerdo de un día "aciago" en el que al final ganó la Democracia

Así se ha pronunciado Posada durante la inauguración de esta nueva 'obra de arte' que luce el Congreso, un acto al que estaban invitados los miembros de la Mesa de la Cámara Baja de 1981, entre ellos el presidente de la primera legislatura democrática y actualmente miembro del Consejo de Estado, Landelino Lavilla, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, o el presidente de la pasada legislatura, José Bono.

Sin embargo, a la cita sólo han acudido dos miembros de la actual Mesa del Congreso, el 'popular' Teófilo de Luis y la socialista Teresa Cunillera, así como miembros de la dirección del Grupo Popular, representado por Rafael Merino; del Socialista, en cuyo nombre ha estado María Luisa Carcedo, y de Unión, Progreso y Democracia, que ha estado presente a través de su diputada Irene Lozano.

Si estuvo uno de los testigos de aquel 23-F, el exdiputado Manuel Núñez Encabo, "protagonista involuntario" de esa jornada ya que el golpe arrancó justo cuando él estaba siendo llamado a votación en la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo

Durante el acto, el presidente del Congreso ha descubierto la pared donde se ha incrustado la urna que contiene la huella de aquel disparo de los golpistas que atravesó una de las rejillas de ventilación del Salón de Plenos, que acaban de ser sustituidas en las obras llevadas a cabo en el hemiciclo.

PARA QUE LAS NUEVAS GENERACIONES NO LO OLVIDEN

"Impacto de bala en una de las rejillas del aire acondicionado producido en el hemiciclo durante el asalto al Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981, intentona golpista que fracasó frente a la democracia", reza la leyenda grabada sobre la urna.

Precisamente en este sentido ha construido su discurso el presidente de la Cámara, quien ha destacado que ese disparo será el "recuerdo" de un día "aciago" para la vida democrática de nuestro país en el que "lo importante" es que "triunfó" la democracia.

Posada ha subrayado que este disparo quedará expuesto de manera permanente en el Palacio del Congreso porque considera "bueno" que las nuevas generaciones "no olviden nunca ese día terrible" en el que España se jugó su futuro.

"Va a ser un recuerdo para siempre", ha apuntado Posada, quien espera que en las Jornadas de Puertas Abiertas, previstas para los próximos 3 y 4 de diciembre, los ciudadanos que se acerquen al Congreso tomen interés por el mismo.

EN UN LUGAR DESTACADO DEL PALACIO

Y es que este disparo del 23-F enmarcado, que está situado nada más salir del Vestíbulo de la Reina, justo antes de entrar en el Salón de Pasos Perdidos, será uno de los primeros objetos históricos que encontrarán los ciudadanos durante esos dos días de Puertas Abiertas nada más acceder al Palacio de la Carrera de San Jerónimo por la Puerta de los Leones.

La idea de guardar esa huella de la asonada militar del 23-F partió de Posada, que por aquel entonces era gobernador civil con la UCD y siempre ha remarcado su empeño por que no se olvide lo que sucedió aquella tarde.

De hecho, el presidente ha comentado que cuando recibía visitas en el Congreso y le preguntaban por esos impactos, él siempre le señalaba la huella que a partir de este lunes ya forma parte del archivo histórico de la sede de la soberanía nacional.

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