eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El titular de Exteriores asegura que Austria seguirá siendo un socio responsable

- PUBLICIDAD -

El ministro austríaco de Exteriores, Sebastian Kurz, calmó hoy a sus homólogos con respecto a la posibilidad de que el ultranacionalista Norbert Hofer se convierta en jefe de Estado, al asegurar que su país seguirá siendo un socio "responsable" y pedir respeto al resultado.

Como titular austríaco de Asuntos Exteriores y Europeos, "puedo garantizar a todos mis colegas que, con independencia del resultado, haré todo para que Austria siga siendo un socio responsable a nivel europeo y puedo garantizar que así será", remarcó a su llegada al Consejo de Ministros del ramo de la Unión Europea (UE).

"Han sido unas elecciones libres, justas y democráticas en Austria", señaló.

Los austríacos y los europeos conocerán hoy, tras el recuento del voto por correo, si su nuevo jefe de Estado es el ultranacionalista Norbert Hofer o el ecologista de izquierdas Alexander Van der Bellen, que en las elecciones presidenciales del domingo quedaron en empate técnico.

"Yo como ciudadano he depositado mi voto de manera responsable", dijo. "Como ministro de Asuntos Exteriores trabajaré profesionalmente con cada uno de ellos con independencia del resultado" final, afirmó Kurz.

Recalcó su "llamamiento a todos para que se respete el resultado, con independencia de cuál sea y de si a uno le satisface o no, o cómo lo ve cada uno personalmente, porque ha sido una elección democrática".

"Si una elección es democrática deben respetarse los resultados", enfatizó.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, afirmó el pasado viernes en una entrevista al diario francés "Le Monde" cuando fue preguntado por las elecciones austríacas que con la "extrema derecha no hay debate ni diálogo posibles".

El ministro belga de Exteriores y viceprimer ministro, Didier Reynders, afirmó hoy a su llegada al Consejo que "es preocupante ver lo que pasa en muchos país europeos a través de populistas, ya sean de extrema derecha o extrema izquierda".

"Antes de reaccionar sobre la situación austríaca yo esperaría a ver los resultados", aconsejó, aunque añadió que "hemos visto las evoluciones en otras elecciones, la evolución también de los sondeos, y hay manifiestamente corrientes populistas que progresan".

A su juicio, el ascenso de los populistas "está relacionado probablemente con que debatimos muchos temas como la inmigración o la seguridad" en Europa.

"Así que hay que aportar respuestas, si no aportamos respuestas vemos este tipo de acontecimientos", señaló.

El titular luxemburgués, Jean Asselborn, dijo al respecto que él "intenta ser un europeo decente y me gustaría mucho si ganase el que tiene un sentido europeo, una posición europea".

"Eso sería bueno para Austria y bueno para Europa", señaló.

"Tenemos en muchos países evoluciones que nos preocupan mucho, donde se rechaza Europa o donde la intención es incluso destruirla", afirmó, pero en un tono autocrítico dijo que quizás también "somos nosotros" en la UE los corresponsables, al "no haber defendido siempre con argumentos adecuados a Europa".

Asselborn señaló que la UE se encuentra ahora en una fase de espera hasta el referéndum británico sobre su permanencia en el club comunitario el próximo 23 de junio, pero dijo que después "tenemos que reiniciar esa necesidad por Europa".

El titular español de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, afirmó que "la ultraderecha no me gusta absolutamente nada".

Recordó que "no es la primera vez que nos encontramos con un incidente de este tipo en Austria", en referencia al ya fallecido Jörg Haider, quien llegó hace seis años a un acuerdo con el líder conservador, Wolfgang Schüssel, para formar un Ejecutivo de coalición, presidido el Partido Popular (ÖVP).

"Los extremos nunca han sido buenos. Lo dijo precisamente un austríaco, Stefan Zweig, cuando decía que después de la I Guerra Mundial se había pasado de la edad de oro de la seguridad a la etapa de los extremos", recordó García-Margallo.

A su juicio "son consecuencia de la crisis económica" y hay que "intentar salir de la crisis para que estos fenómenos no se produzcan", y agregó que "para mi no es una buena noticia".

García-Margallo señaló que el presidente tiene pocas competencias en Austria y que por tanto no cree que sus decisiones puedan afectar a los temas de inmigración.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha