eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El Gobierno italiano cumple su primera semana centrado en impuestos y empleo

- PUBLICIDAD -
El Gobierno italiano cumple su primera semana centrado en impuestos y empleo

El Gobierno italiano cumple su primera semana centrado en impuestos y empleo

El Ejecutivo italiano de coalición, que preside Enrico Letta, cumple hoy su primera semana de vida, tiempo que ha empleado para plantear sus prioridades: la congelación y, en algunos casos, la bajada de impuestos, y la reducción de la tasa de desempleo, situada en el 11,5 %.

El tiempo transcurrido desde el juramento el pasado domingo, acto ensombrecido por el tiroteo ante la sede de la Presidencia del Gobierno, ha servido al Ejecutivo para ajustar sus engranajes con la idea de abordar lo antes posible las urgencias del país, convencido, según Letta, de que ya se ha perdido demasiado tiempo.

Las prioridades que ha planteado el dirigente del Partido Demócrata (PD) de centroizquierda para sus primeras semanas de Gobierno pasan por Europa y esto ha quedado claro desde el principio, con una serie de encuentros con líderes europeos que mañana llevarán al primer ministro italiano a reunirse en Madrid con el presidente del Ejecutivo español, Mariano Rajoy.

La sintonía entre Letta, proveniente de la Democracia Cristiana, y Rajoy, quien ya tuviera una estrecha relación con el anterior primer ministro, el tecnócrata Mario Monti, será clave para que, no solo España, sino también Italia consiga avances en el seno de la Unión Europea (UE) en asuntos de consenso como la unión bancaria o medidas decididas en pro del crecimiento económico.

Según dejó claro en su discurso de investidura, Letta quiere más Europa, con una mayor unión política, como uno de los principales ejes para su Gobierno y de ello depende en buena medida la consecución de otro objetivo primordial: la creación de puestos de trabajo a través del crecimiento y la prosperidad europea.

Este mensaje lo repitió hasta la saciedad durante las 36 horas de viaje por Europa que emprendió tras la investidura parlamentaria de su Gobierno, para -previa llamada telefónica a Rajoy- presentar sus credenciales ante la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente de Francia, François Hollande, y los titulares del Consejo y la Comisión Europea, Herman Van Rompuy y José Manuel Durao Barroso.

El discurso que Letta ha llevado a Europa en estos primeros días ha sido el de la necesidad de poner el problema del desempleo, sobre todo el juvenil, en el centro del debate comunitario, comenzando por la cumbre de la UE de junio, aunque ha recordado que las medidas de estímulo no deben poner en riesgo el saneamiento presupuestario.

El nuevo primer ministro italiano era muy consciente de que en su primera semana en el cargo la Comisión Europea anunciaría sus nuevas previsiones económicas y que Italia debe comprometerse a mantener el 2,9 % de déficit público para 2013 para salir de la "lista negra" de países que no cumplen con el pacto de estabilidad.

Con una caída del PIB del 2,4 % en 2012 y una prevista por Bruselas del 1,3 % para 2013, Italia debe hacer frente enseguida a la falta de crecimiento económico y, para ello, el nuevo Gobierno italiano, sobre todo con la insistencia del partido del ex primer ministro conservador Silvio Berlusconi, se dispone a reconsiderar algunas de las medidas impositivas aprobadas por Monti.

Sobre la mesa del Gobierno está la congelación del pago en junio del impuesto sobre la primera vivienda (caballo de batalla de Berlusconi) y la anulación de la subida de un punto del IVA al 22 % prevista para julio para no hundir aún más el consumo interno, así como la refinanciación del fondo de cobertura de los expedientes de regulación de empleo temporales.

Los expertos calculan que se habrán de buscar unos 6.000 millones de euros de otras partidas (pueden llegar en forma de un decreto urgente) para compensar esos cambios y para que ello no impida que, a finales de este mes, Bruselas cierre la carpeta del procedimiento por déficit excesivo a Italia.

La salida del país de esa "lista negra" y la nueva fase abierta en Europa, donde parece que se levanta el pie del acelerador de la austeridad para algunos países, permitiría además a Roma destinar unos 12.000 millones de euros al crecimiento y la creación de empleo, sin comprometer sus compromisos presupuestarios.

De esta manera, Letta podría ya empezar a trabajar sobre las principales y más urgentes líneas de acción en las que está de acuerdo con sus principales socios de Gobierno, es decir, rebajar la carga fiscal, sobre todo en el mercado laboral, y reducir el tamaño de la administración pública para relanzar la economía.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha