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Libia pide que se le permita armar a su ejército para combatir el terrorismo

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Libia pide que se le permita armar a su ejército para combatir el terrorismo

Libia pide que se le permita armar a su ejército para combatir el terrorismo

Egipto y Libia pidieron hoy que la ONU levante las restricciones vigentes desde hace cuatro años con el fin de que el Ejército libio pueda comenzar a recibir armas para luchar contra el avance de los grupos terroristas.

Estas restricciones fueron impuestas en 2011, cuando estalló la revuelta que acabó con el régimen de Muamar el Gadafi, y se mantienen desde entonces, con algunas modificaciones desde los principios originales.

Ahora, Libia pidió a la ONU que se le permita armar a su ejército porque, según advirtió su ministro de Exteriores, Mohamed al Dairi, la necesidad es "más acuciante que nunca" para poder atajar el avance del terrorismo islámico en ese país.

"No pido una intervención internacional", insistió el ministro libio, que fue invitado a hablar ante el Consejo de Seguridad en una sesión que analizó la situación en ese convulso país.

"Se trata de una obligación moral el poder reforzar al Ejército libio para que pueda actuar", insistió.

La petición fue apoyada por Sameh Shukri, ministro de Exteriores de Egipto, el vecino más poderoso que tiene Libia y que el lunes pasado atacó varias posiciones en Libia de las milicias extremistas vinculadas al grupo Estado Islámico (EI).

Ese ataque fue hecho un día después de que se difundiera un vídeo con el asesinato de 21 coptos (cristianos egipcios) que vivían en Libia, un país en el que residen medio millón de egipcios, en su mayoría emigrantes que trabajan para empresas de la nación vecina.

Shukri pidió que "se levanten las restricciones jurídicas" para atender las necesidades de defensa del Ejército de su país vecino "frente al terrorismo y para lograr la estabilidad" política en ese país.

Su propuesta incluía también medidas concretas para impedir que las milicias extremistas adquieran armas, como "un bloqueo naval" frente a las zonas de Libia que están fuera del control de "las autoridades legítimas".

Además, permitir que el Gobierno de Libia reconocido internacionalmente pueda recibir ayuda de otros estados, aunque no precisó de qué tipo sería y en qué condiciones, pero aclaró que sería con la coordinación de las autoridades de ese país.

El derrocamiento de Gadafi generó un caos político en ese país que ha derivado en la existencia de un Gobierno surgido de las elecciones del pasado 25 de junio, presidido por Abdalá al Zani, pero que funciona provisionalmente desde la ciudad de Tobruk, a 1.500 kilómetros de la capital, Trípoli.

La capital, mientras tanto, es escenario de choques armados entre distintas milicias que se disputan el poder, con una conflictividad armada que ha sido aprovechada por grupos radicales islámicos para extender la lucha que llevan a cabo en Siria o Irak.

Los dos ministros anunciaron que Jordania, el único país árabe que actualmente es miembro del Consejo de Seguridad, presentará una resolución para que el Ejército de Libia no esté sujeto al embargo de armas, la cual se espera sea discutida en los próximos días por el máximo órgano de decisiones de la ONU.

Aunque desde El Cairo se había informado que esa resolución sería presentada hoy ante el Consejo de Seguridad, no fue así. De momento sólo está circulando un borrador que defiende Egipto y que, al parecer, está aún sujeto a posibles modificaciones.

Los dos ministros, después de participar en la reunión del Consejo de Seguridad, precisaron algunos de sus puntos en declaraciones a los periodistas, aunque no aclararon cuándo se llevará al consejo el proyecto de resolución.

El ministro egipcio fue consultado sobre si El Cairo estaba buscando la luz verde de la ONU para poder enviar tropas al vecino país, pero respondió que su gobierno sólo estaba buscando la "solidaridad internacional".

Shukri aclaró ese punto después del revuelo que causaron el martes declaraciones del presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, quien anticipó su deseo de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara una intervención militar internacional en Libia.

Pero ya desde El Cairo se aclaró que la idea final no era la de presentar esa petición en la ONU y el ministro de Exteriores precisó cuáles eran los puntos principales que estaba buscando el Gobierno egipcio.

Al comienzo de la sesión, el español Bernardino León, enviado especial de la ONU para Libia, hizo un examen de la situación en ese país, por videoconferencia desde Túnez, y habló de la urgente necesidad de reforzar el diálogo político para lograr un acuerdo completo entre todas las partes involucradas.

"La ventana de oportunidades se está cerrando", advirtió Léon.

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