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Maria de Medeiros considera que el arte no es una "distracción momentánea"

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Maria de Medeiros considera que el arte no es una "distracción momentánea"

Maria de Medeiros considera que el arte no es una "distracción momentánea"

La realizadora y actriz Maria de Medeiros, que acaba de presentar en París su nuevo documental, "Los ojos de Bacuri" ("Repare Bem"), considera que el arte no es una "distracción momentánea" y que el cine debe "marcar y despertar".

Medeiros (Lisboa, 1965), dijo en entrevista con Efe en la capital francesa que rechaza concebir al arte como esa distracción dispuesta "para que olvidemos el mundo y más tarde arrinconemos el mismo arte que nos ha hecho olvidar".

La portuguesa, que presentó su última obra como directora en el reciente Festival de Cine de Brasil de París, explicó que, como decía Aristóteles, "somos un animal político", por eso el cine debe "marcar y despertar".

"Los ojos de Bacuri" es la historia del joven guerrillero Eduardo Leite, "Bacuri", asesinado "brutalmente" en 1970 a manos de la dictadura militar brasileña, después de 109 días de tortura.

Su mujer, Denise Crispim, y la hija a la que el combatiente nunca conoció, Eduarda Ditta, asumen el papel de narradoras, testigos y víctimas directas, en una cinta tan conmovedora como sutil.

Medeiros aseguró que nunca había tenido delante de su cámara a personas en "tal estado de sufrimiento". Además admitió que antes de filmar tuvo que revisar varias veces el documental "Shoah", que realizó Claude Lanzmann sobre el holocausto.

"La primera vez que una de ellas empezó a llorar, apagué la cámara y me fui a consolarla. Acabé llorando yo también. Luego me di cuenta que, como realizadora, eso era un error", declaró a Efe la actriz de "Pulp Fiction".

Pese a la ferocidad del relato, la artista portuguesa no quiso apoyarse en las imágenes de los archivos históricos brasileños que ya han aparecido en otros filmes sobre la dictadura.

"Sabía que iba a contar cosas tan increíblemente violentas que quería que pasaran únicamente por la palabra", manifestó.

Además, la directora tomó la decisión de reforzar su trabajo con los archivos familiares, "reliquias y objetos cargados de afecto", como la camisa que llevó "Bacuri" durante su largo encarcelamiento y que ahora guarda Eduarda como el único recuerdo de su padre.

"Me parece precioso que estas mujeres, de las que he aprendido tanto, vivan rodeadas de esos objetos que encarnan la ausencia de la persona desaparecida", añadió.

De Medeiros recibió la invitación de la Comisión de Amnistía y Reparación, dependiente del Ministerio de Justicia de Brasil, para realizar un documental sobre el arresto de Eduardo Leite. "Creo que me lo propusieron a mí porque soy europea y la historia tiene un profundo componente europeo, sobre todo con el exilio de la familia a este continente", matizó.

La artista portuguesa mencionó que actualmente existe una voluntad política del Estado brasileño de dar acceso a la verdad sobre el pasado más reciente del país y sus ciudadanos. Incluso, amplió De Medeiros, se han organizado unas caravanas que recorren el país para pedir perdón a la víctimas de la dictadura en nombre de la nación.

"Me parece un acto histórico muy importante capaz de reforzar la democracia", aseguró. "De hecho la conducta de América Latina debería servir de ejemplo a muchos países europeos en los que todavía existen dificultades para tratar las épocas negras de nuestro pasado más reciente", señaló la actriz a Efe.

El paralelismo entre Europa y América del Sur, es constante en "Los ojos de Bacuri", que comienza, precisamente, con las primeras escenas de la película de Ettore Scola, "Una giornata particolare" ("Una jornada particular", 1977).

La realizadora aseguró que este inicio se impuso como una "necesidad estética" por la coincidencia de que Denis Crispim viviera en Roma en el mismo edificio donde se rodó este filme.

Sin embargo, contó que como en la película de Scola, la suya "también habla de dos almas perdidas que han sido reprimidas y humilladas por la dictadura", en un caso la de Benito Mussolini y en otro la de Humberto Alencar Castelo Branco.

Maria de Medeiros no dudó cuando se le cuestionó sobre el destino que tuvieron que enfrentar los jóvenes guerrilleros como Eduardo Leite o la propia Denis Crispim: "claro que valió la pena -confirmó-, su lucha hizo avanzar la sociedad, los valores y el respeto a la democracia".

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