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Ministro argentino dice que su vínculo a una sociedad en Barbados no fue un delito

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El ministro de Energía de Argentina, Juan José Aranguren, aseguró hoy que haber sido director en una firma de Barbados, según desveló la investigación periodística de los conocidos como "papeles del paraíso", no constituyó "un delito ni viola la ley".

A través de un comunicado difundido por la cartera que encabeza, Aranguren quiso "aclarar" varios puntos en torno a su mención en el trabajo realizado por el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ), en el que participaron 382 periodistas de casi 100 medios de comunicación.

En Argentina, el diario La Nación especificó que Aranguren fue en 2003 director de Shell Western Supply and Trading Ltd, una subsidiaria con sede en Barbados -país con especiales ventajas fiscales y opacidad financiera- que la petrolera angloholandesa Royal Dutch Shell "utiliza para sus operaciones en América Latina".

Según esa información, ocupó el cargo por cinco meses y renunció, al tiempo que se iniciaba como presidente de la filial de Shell en Argentina, donde estuvo hasta que en 2015 fue nombrado ministro, con la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia.

Tras recordar que como parte de sus 36 años de carrera en la petrolera ocupó diferentes cargos en Australia y Reino Unido, Aranguren recalcó hoy que "era práctica común desempeñar el rol de director representante del accionista en alguna de las tantas compañías subsidiarias que operaban en dichas regiones".

Es así que desvela que ser vicepresidente de Suministros y Distribución de la organización Shell Oil Products Latin America, incluía ser director representante del accionista en algunas de las entidades que operaban en la región.

"En el marco de esa función laboral, fui director de Shell Western Supply and Trading Limited con sede en Barbados, cargo que dejé hace más de 12 años", argumentó el ministro.

"Ser director en estas firmas, como la operatoria de las mismas, no constituye per se un delito ni viola la ley", recalca Aranguren, quien reitera que "operar comercialmente en los países antes mencionados tampoco es un delito".

El titular de Energía, de 63 años, recalcó que "no hay una prohibición legal de realizar actividades comerciales en dichos países".

"Cabe aclarar además que mientras estuve en la empresa, las filiales se dedicaron exclusivamente a actividades petroleras", añadió.

Los "papeles del paraíso" revelan que en 1996 Aranguren estaba también en el directorio de Sol Antilles and Guianas Ltd., "aunque el ministro niega haberla integrado", según especificó La Nación.

Sin embargo, en el texto difundido este martes el titular de Energía no se refiere a esta sociedad.

El diario argentino desveló además que cuando ya había asumido como ministro de Energía, una de las sociedades "offshore" ganó 13 licitaciones para proveer 650.000 metros cúbicos de gasoil al Estado durante 2016 y que Shell facturó por las licitaciones cerca de 240 millones de dólares.

"Quiero aclarar una vez más que, tal como lo ordena la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, desde que soy ministro no tuve participación en ninguna operación adjudicada a Shell ni en ninguna otra actuación referida particularmente a Shell", sentencia Aranguren.

También especificó que todas las compras de la energética estatal Enarsa y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico -de titularidad mixta- "se hacen a través de licitaciones públicas, abiertas y transparentes, en las que se convoca a proveedores de todo el mundo".

"Todas las licitaciones, cualquiera sea el adjudicatario, se adjudican a la oferta más conveniente para el erario", matizó el ministro, que hizo hincapié en que cuando la oferta seleccionada es de Shell se abstiene de intervenir.

En septiembre de 2016, a los pocos meses de asumir como ministro, Aranguren vendió sus acciones de Shell luego de verse envuelto en una polémica por la posesión de estas participaciones, que sumaban un valor de 16 millones de pesos (unos 906.000 dólares).

"Lo hice siguiendo una recomendación de la Oficina Anticorrupción aún cuando ese mismo organismo aclaró que no había una obligación legal de hacerlo", concluyó Aranguren.

Ya el pasado domingo se conoció que otro ministro argentino, el de Finanzas, Luis Caputo, se encuentra entre los 127 líderes internacionales vinculados a sociedades en paraísos fiscales.

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