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La Policía baraja los "celos" como la causa del atrincheramiento en Ourense

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Hospitalizado tras dispararse después de permanecer varias horas atrincherado

Hospitalizado tras dispararse después de permanecer varias horas atrincherado

La Policía Nacional de Ourense trabaja sobre la hipótesis de "los celos" como la principal causa que pudo llevar a un hombre de 58 años a atrincherarse durante cerca de doce horas en un piso en Ourense, y que pudo finalizar en un trágico desenlace, después de que se disparase "de forma fortuita".

Esa es la principal conclusión que ha dado a conocer en rueda de prensa convocada de urgencia por la Subdelegación de Gobierno, el comisario jefe provincial de la Policía Nacional, Antonio Álvarez, acompañado por el subdelegado de Gobierno, Roberto Castro.

Durante esta comparecencia, el comisario jefe ha explicado que este hombre había decidido atrincherarse en su domicilio por un motivo de "carácter sentimental".

Durante su encierro, exigió ver a su pareja, con la que había mantenido una discusión durante el fin de semana, según ha relatado.

El hombre había iniciado esta relación hace un mes aunque se encontraba afectado por una "ruptura traumática" con su anterior pareja, con la que tiene un hijo.

Tras una discusión con su actual pareja decidió volver a Ourense y pretendía que ella fuese con él, a lo que esta se negó.

Ya en su piso exigió de nuevo ver a la novia y llegó a amenazar con quitarse la vida, motivo por el cual se trasladó hasta el lugar un equipo especializado en este tipo de casos para realizar las negociaciones.

La Policía cree que el disparo obedeció al cansancio acumulado y a la incomodidad después de tantas horas encerrado. En un momento dado, este orensano, que tenía licencia de armas, realizó un movimiento involuntario que accionó el arma, han comentado los responsables policiales.

Respecto a los motivos del suceso, Álvarez ha apuntado a los "celos" como principal origen de los hechos.

El hombre y su novia, con la que mantenía una relación desde hace aproximadamente un mes, tuvieron una discusión y él se volvió a su casa en Ourense, precipitándose los acontecimientos.

Una vez en el piso, el hombre atrincherado avisó a su cuñado de sus intenciones, que a su vez llamó al hijo del hombre, de 19 años.

Al llegar el hijo a la vivienda se encontró a su padre con la carabina en la boca, por lo que llamó a la policía.

Durante su comparecencia, el comisario ha destacado el trabajo policial para que el hombre depusiera su actitud, ya que se encontraba "obcecado" con su idea.

El responsable policial ha asegurado que la "situación fue crítica" y que se vivieron muchos momentos de tensión dado que el hombre no se quería quitar el arma de la boca, una carabina de carácter deportivo.

"Era una situación grave, compleja, que al final quedó en un incidente menor", ha relatado el comisario, quien ha apuntado que se intentaron "agotar todas las posibilidades con el diálogo y también de resistencia física", primero mediante conversación telefónica y, después, a través de conversación en el patio de luces y, finalmente, con la irrupción de agentes en el piso.

Ha destacado la intervención de familiares y, en especial, del cuñado que fue "fundamental" para evitar que se disparase o pudiese causar daños mayores.

El objetivo en todo momento fue "que sacara la carabina de la boca" y "cansarlo" para poder actuar, ha proseguido.

El subdelegado del Gobierno ha destacado el trabajo realizado por todo el dispositivo policial trasladado al lugar para evitar "daños colaterales".

Además de los efectivos de la Udev de Ourense, intervinieron mediadores de Vigo y un grupo especial de A Coruña.

El suceso se produjo sobre las cuatro de la tarde de este lunes, cuando un hombre alertó a la Policía de que su padre se había encerrado en un piso de la calle Bernardo Cachamuíña, en el que acabó disparándose accidentalmente.

Tras recibir el disparo, efectivos sanitarios procedieron a trasladarlo al CHUO, donde permanece estable, a la espera de lo que determinen ahora los responsables médicos sobre su estad de salud.

A raíz de estos hechos, la policía activó el protocolo de actuación, lo que movilizó a efectivos del grupo operativo especial de A Coruña, Comisaría de Vigo y Udev de Ourense así como a efectivos sanitarios y la Policía Local de Ourense, que se encargó de acordonar la zona y regular el tráfico.

El suceso ocasionó un gran revuelvo en la zona durante la madrugada, con numerosos vecinos en la calle.

De hecho, algunos vecinos tuvieron que esperar varias horas antes de poder acceder a su domicilio, siempre escoltados por efectivos policiales.

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