Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Rajoy acepta el encargo del rey para intentar formar Gobierno sin comprometerse a ir a la investidura

El rey Felipe y Mariano Rajoy.

Andrés Gil / Gonzalo Cortizo

Mariano Rajoy asume el encargo del rey de intentar formar Gobierno. Esta vez ha evitado decirle no al rey Felipe, aunque ahora, como en enero, parte sólo con los votos afirmativos de su partido el PP: 137 –14 más que tras el 20D–. Rajoy ha abierto una vía inédita en democracia al anunciar que si de sus contactos constata que no cuenta con los apoyos necesarios para resultar elegido se pensará si declina y evita la investidura. 

“El rey me ha hecho el encargo, le he dicho que ahora no cuento con los apoyos, pero que haré todo lo posible para forjar los acuerdos para un gobierno estable, moderado y sólido”, ha dicho Rajoy en una rueda de prensa en Moncloa tras reunirse con el rey.

“Pero si no es posible esta opción”, ha explicado Rajoy, “estoy dispuesto a encabezar un gobierno en minoría si el resto de partidos asume una lealtad mínima para la estabilidad presupuestaria, trasposición de directivas comunitarias, política exterior y política antiterrorista”.

Rajoy ha anunciado que abrirá una nueva ronda de negociaciones para, “en un plazo razonable de tiempo”, ver si está “o no en disposición de ir al debate de investidura”. ¿Y si no logra los apoyos irá a la investidura? “Ahora no es posible anticipar el futuro, vamos a actuar con altura de miras”. Es decir, Rajoy no confirma que vaya a someterse a una sesión de investidura si no está seguro de ganarla, aunque haya aceptado el encargo del rey de intentarlo: “Yo haré todo cuanto esté en mis manos para que España tenga un gobierno, pero no depende únicamente de mi, y adelantar acontecimientos es algo que no conduce a nada”.

“Yo he dicho que estoy dispuesto a gobernar con 137 diputados”, ha explicado Rajoy, “no que vaya a ir a la investidura con 137 diputados. El pasado 20D tenía la seguridad total de que tenía la mayoría de la Cámara en contra. Creo que ahora hay otras posibilidades y he de intentar ver si esas otras posibilidades pueden concretarse en algo”.

“Lo que he hablado con el rey es lo que le he dicho, salvo lo que no le he dicho”, ha sentenciado Rajoy.

La Constitución no prevé que el candidato propuesto por el rey pueda rechazar evitar ir a la investidura una vez ha sido designado. De esta manera, Rajoy estaría obligado a que se celebre ese debate de investidura sobre el que ha sembrado dudas si no logra el respaldo necesario.

El  artículo 99 de la Constitución  dice: “El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara”.

“La diferencia sustancial con el resto”, ha defendido Rajoy, “es que yo he aceptado el encargo y que yo quiero gobernar; y ahora hay una persona que va a intentar conseguir los votos para eso, que es de lo que se trata: aquí hay un partido que asume su responsabilidad, que aceptamos el encargo y vamos a trabajar para intentar formar gobierno”.

“La ronda de contactos será pública o privada en función de lo que quieran los que contacten conmigo”, ha explicado Rajoy: “Estoy a lo que me digan quienes quieran ser mis interlocutores”.

“Creo que es más lo que nos une que lo que nos separa”, ha insistido Rajoy: “Hay que dejar atrás las líneas rojas, las arengas para conseguir votos, ya se acabó la competición electoral y ahora nos toca hacer honor a la confianza que pedimos a los ciudadanos”.

¿Qué quiere decir plazo razonable? “El plazo no puede impedir que aprobemos los objetivos de estabilidad y deuda, el techo de gasto y el presupuesto. Antes del 15 de octubre tenemos que remitir un documento a la Comisión Europea sobre la senda de déficit público para los próximos años, así como el proyecto de presupuestos generales del Estado para 2017. Cuanto antes se constituya ese gobierno, mejor, pero no voy a dar una fecha concreta”.

¿Si no se puede aprobar el techo de gasto ni los presupuestos? “No estaremos en la mejor de las situaciones posibles. No va a generar ni seguridad, ni certidumbres ni confianza. No cumplir con los compromisos de la Comisión es algo que no podemos hacer después de que la Comisión no nos haya multado. Intentaré que España esté a la altura de las circunstancias”.

“España necesita un gobierno”, ha insistido Rajoy, “porque aún queda mucho por hacer para conseguir los niveles de bienestar a los que aspiramos”.

Rajoy ha anunciado que “desde mañana mismo” reanudará las conversaciones “para evitar las elecciones, respetar la voluntad de los españoles y conseguir cuanto antes el gobierno que los españoles necesitan y llevan esperando más de siete meses”.

Faltan apoyos

El presidente en funciones también cuenta de entrada con la “abstención técnica” anunciada por Ciudadanos, pero son apoyos insuficientes para ganar un debate de investidura cuya fecha ahora queda en manos de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, quien tiene las competencias constitucionales para ello. Eso sí, el mandato aceptado por Rajoy existe. Y pesa.

¿Cómo va a convencer a Ciudadanos y el PSOE? “Coincidimos en la unidad de España, la igualdad de los españoles, el proyecto europeo, lucha contra el terrorismo... Coincidimos en la Constitución española y el acervo europeo, y coincidimos en que haya mayor crecimiento y empleo, en lo que es más importante para los españoles. Lo que les voy a decir es: España necesita un gobierno ya; ese gobierno lo debe encabezar el PP si queremos respetar la voluntad de los ciudadanos; y que no veo ninguna alternativa razonable a nuestro planteamiento. A partir de ahí, les invitaré a negociar un entendimiento programático, y veremos qué podemos construir entre todos. A la hora de acordar lo razonable es entenderse con fuerzas políticas que respeten el orden constitucional  [en alusión a CDC]”.

El antecedente de Aznar

La situación, esta vez, se asemeja a la que vivió José María Aznar en 1996.

Aznar ganó las elecciones el 3 de marzo de 1996 con 156 diputados; y el 12 de abril el rey Juan Carlos le propuso como candidato a la investidura. Aznar aceptó el encargo, sin saber a ciencia cierta si podría ganar o no el debate de investidura.

Durante aquellos días, los dirigentes del PP, incluido Rajoy, se fajaron en buscar los apoyos que garantizaran la llegada a Moncloa de Aznar, fundamentalmente con los partidos nacionalistas. Y así fue.

El 28 de abril de 1996, Aznar y el entonces president,Jordi Pujol, cerraban en el hotel Majestic –el tradicional de las noches electorales convergentes– el voto afirmativo para la investidura del candidato popular, cuando aún resonaba el 'Pujol, enano, habla castellano' que cantaban los militantes del PP en la sede del partido en la noche electoral, el 3 de marzo.

Al final, el 4 de mayo Aznar fue investido presidente por mayoría absoluta (181 votos) con el apoyo de CiU (16), PNV (5) y CC (4): es decir, nacionalistas vascos, catalanes y canarios.

Ahora Rajoy, tras asumir el encargo del rey Felipe, afronta una situación similar: necesita sumar los apoyos suficientes para imponerse en la sesión de investidura.

Tanto Rajoy como sus portavoces han ido anunciando que el candidato del PP evitará ir a esa sesión sin los apoyos necesarios –“teatrillo”, llegó a calificarlo Rafael Hernando–, por lo que la conovocatoria del debate puede demorarse todo el tiempo que desee Ana Pastor, toda vez que no hay plazos prefijados para ello. Plazos hay, eso sí, y de dos meses, una vez se produzca el primer debate de investidura para conformar gobierno.

Etiquetas
stats