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Saakashvili, de presidente de Georgia a apátrida perseguido por la ley

Saakashvili, de presidente de Georgia a apátrida perseguido por la ley

EFE

Tiflis —

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El expresidente de Georgia Mijail Saakashbili, uno de los políticos más controvertidos del espacio postsoviético, no tiene adónde volver cuando acabe su actual estancia en Estados Unidos, después de perder este miércoles la ciudadanía ucraniana, su país de acogida.

La georgiana la perdió hace dos años, precisamente cuando obtuvo la de Ucrania, que aceptó para ponerse al frente de la región de Odessa (mar Negro) por petición del presidente ucraniano, Petró Poroshenko, su excompañero universitario y entonces amigo.

De haber recibido la noticia en Kiev podría haberse quedado en Ucrania y recurrir la decisión a la Justicia, pero como ha observado el diputado Serguéi Leschenko -paradójicamente del partido que sustenta en el poder a Poroshenko- eso era lo que quería evitar a toda costa el mandatario ucraniano.

“La jugada de Poroshenko ha sido anular la ciudadanía a Saakashvili mientras está de viaje en EEUU. Así ya no puede volver a Ucrania, porque será detenido al aterrizar en el aeropuerto de Boríspol (Kiev) y extraditado a Georgia”, escribió Leschenko en su Facebook.

El líder ucraniano firmó el decreto con el pretexto legal -recogido en la Constitución- de que al solicitar la ciudadanía ucraniana Saakashvili ocultó que era perseguido por la Justicia de su país de origen, algo que no se sostiene, ya que la situación del expresidente georgiano era y es de dominio público.

“En Georgia es buscado por cuatro delitos y podría enfrentarse a una condena a once años de prisión”, dijo a Efe Petré Mamradze, quién fuera jefe de la Administración de Presidencia de Saakashvili.

“Saakashvili es impredecible, pero no se arriesgará a volver a Ucrania a sabiendas de que le pueden entregar a Georgia. No lo hará, le conozco bien personalmente”, agregó.

El propio exmandatario georgiano ya ha anunciado desde EEUU que piensa volver a Ucrania y ha acusado a Poroshenko de haber acordado la medida durante su viaje la semana pasada a Georgia.

“Fue a Georgia para hacer tratos entre dos regímenes oligárquicos, entre el ucraniano Poroshenko y el oligarca georgiano puesto por Rusia (Bidzina) Ivanishvili, uno de los mayores accionistas (del gigante gasístico ruso) Gazprom”, dijo Saakashvili en un vídeo difundido en internet.

Ivanishvili, uno de los empresarios más ricos de Georgia, forjó el movimiento opositor Sueño Georgiano para ganarle en 2012 las elecciones parlamentarias al partido de Saakashvili, quién un año más tarde -tras agotar los dos mandatos presidenciales prescritos por la Constitución- se marchó a EEUU.

Aunque Sueño Georgiano defiende una mejor relación con Rusia después de la guerra que enfrentó a los dos países en agosto de 2008, coopera estrechamente con la OTAN y exige a Moscú que saque a sus tropas de las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, a las que considera territorios ocupados.

A Poroshenko ya le han llovido duras críticas por privar de la ciudadanía ucraniana a Saakashvili, que en noviembre de 2016 dimitió del cargo de gobernador de Odessa tras denunciar la “rampante corrupción” en la clase política de Ucrania, de la que culpó a su antaño benefactor.

“Esta es la sucia política que aplica a sus rivales el poder actual. Poroshenko solo tiene un objetivo, mantenerse a cualquier precio”, denunció en una declaración pública la exprimera ministra ucraniana, la también europeísta Yulia Timoshenko.

En febrero de este año, Saakashvili registró un nuevo partido político con la vista puesta en las próximas elecciones parlamentarias y con el objetivo declarado de hacer frente al presidente de Ucrania y a las fuerzas que le apoyan.

“Una pequeña banda de criminales oligarcas bloquea el progreso de Ucrania para su propio enriquecimiento”, dijo entonces Saakashvili, que se hizo no pocos enemigos durante su breve gobierno en Odessa, desde el que se enfrentó a la elite regional, al Gobierno ucraniano, y sobre todo con el poderoso ministro de Interior, Arsén Avákov.

En su larga carrera política, sí por algo ha destacado Saakashvili es por su capacidad para hacerse enemigos, pero también por ser un reformista capaz de enfrentarse a todo el mundo para lograr sus objetivos y salir siempre a flote.

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