eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El Senado pregunta a Patrimonio qué planes tiene para el convento que compró en 2007 para ampliar la Cámara Alta

Se buscaba construir despachos para todos los senadores e incluso espacios para las CCAA, pero la crisis ha obligado a parar los planes

- PUBLICIDAD -
El Senado pregunta a Patrimonio qué planes tiene para el convento que compró en 2007 para ampliar la Cámara Alta

El Senado se va a dirigir a Patrimonio Nacional para preguntarle por los planes que tiene para el convento que adquirió en 2007 con la intención de ampliar la Cámara Alta, que no cuenta con espacio suficiente para que cada senador tenga un despacho.

Fuentes parlamentarias han explicado a Europa Press que la Mesa del pasado martes abordó este asunto y decidió pedir información a Patrimonio sobre el futuro del Convento de las Reparadoras, situado en una manzana contigua a la que ocupa el Senado.

Tras varios años buscando un edificio hacia el que poder extenderse, el Senado se hizo con el vecino convento de la calle Torija, antigua sede del Consejo de la Suprema Inquisición. La compra, a cargo de Patrimonio del Estado, se cerró por 36 millones de euros.

Se hizo entonces un primer plan sobre el destino del edificio y, entre las propuestas, se encontraba la de crear espacios para las Comunidades Autónomas pensando en una futura cámara con más peso territorial. Pero la crisis económica detuvo los planes, ante la falta de recursos como para invertir en una gran obra.

DE LA INQUISICIÓN AL SENADO

La adquisición fue fruto de un largo proceso de negociación y de trámites entre el Senado, la congregación de religiosas que vivía en el convento, el Ministerio de Economía y Hacienda y el propio Vaticano, que tuvo que dar el visto bueno a la operación al ser el edificio un bien de la Iglesia Católica, según explicaron en su día a Europa Press fuentes de la Cámara Alta.

El convento tiene su entrada principal en la calle Torija, en el número 12. Allí se levantó en 1735 un edificio del arquitecto Ventura Rodríguez destinado a ser la sede del Consejo de la Suprema Inquisición, institución ya en declive aunque no fue sin embargo abolida hasta bien avanzado el siglo XIX. Es un caserón de ladrillo rojo y piedra de cantería de tres pisos de altura.

El Consejo de la Suprema era el máximo órgano de la Inquisición y estaba presidido por el Inquisidor General. Sus funciones eran revisar las vistas y causas, ordenar inspecciones, dar instrucciones a los tribunales y actuar como uno de ellos para juzgar a los miembros del Santo Oficio.

Tras la abolición de la institución, el edificio pasó a ser sede del Ministerio de Fomento, luego fue transformado en hotel y después, en imprenta, hasta que en 1897 se convirtió en el convento de las Reparadoras, que han permanecido en él hasta ahora.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha